Posteado por: Alejandro Villarreal | Martes, junio 26, 2012

«Soliloquios» de San Agustín de Hipona

Título: «Soliloquios»
Autor: San Agustín de Hipona

San Agustín de Hipona. Aurelius Augustinus Hipponensis; Tagaste, 13 de noviembre de 354 – Hippo Regius, 28 de agosto de 430

De entre los Diálogos de Casiciaco destaca Soliloquia (Los Soliloquios), por su intensa vibración religiosa y filosófica, a la vez. En ellos se anticipan muchos aspectos de las Confesiones, como la introspección y el examen de conciencia, la purificación de la memoria y el ahondamiento en ella, hasta encontrar el eco o la voz del Maestro interior, Sol del mundo inteligible y de la razón, que entabla diálogo consigo misma.

Todos los Diálogos de Casiciaco son obras pedagógicas, pero los Soliloquios, destacan bajo este punto de vista; en ellos se presentan en pocas páginas y en forma amena los asuntos básicos que cualquier profesor de filosofía desea para sus alumnos. No es de extrañar, porque quien los redactó era un profesional de la educación, joven pero en plena madurez, intelectual y espiritual. Era un profesor de Retórica, Gramática y Literatura cuyos intereses estaban, desde hacía tiempo, imantados por la sabiduría humana, la filosofía, y ahora había encontrado el mejor motivo para buscar apasionadamente ver cara a cara la Verdad, a saber, que la Verdad es Alguien, no algo.

El diálogo está trenzado con formas, argumentos y elementos tomados de Platón y del neoplatonismo; pero todo ello, formas, argumentos y lugares comunes, está también claramente modificado por la inspiración cristiana y el genio personal de Agustín de Hipona. Por planteamiento, el libro es un diálogo entre la razón y la fe; o bien, entre el corazón –convertido y que busca conocer más, para llegar a «ver»–, y la razón dialéctica, que guía, pregunta, pone a prueba, y en fin ayuda a obtener conclusiones.

El objeto de la obra es el conocimiento. El conocimiento humano entra en discusión consigo mismo; se cuestiona su validez, su alcance, sus leyes, y su objeto más preciado, esto es, el conocimiento de Dios y de sí mismo. Por fin, la argumentación principal gira en torno a la demostración de la inmortalidad del alma humana.

Tenemos pues en los Soliloquios un ejercicio de lectura muy completo, didáctico y vital por su mismo origen. Para su uso escolar puede bastar con el Libro II. Una lectura comentada de éste ayudará al estudiante a ver «en concreto» qué es y cómo funciona la Lógica (formal y «material»), la Teoría del conocimiento, la Metafísica, la Teodicea y la Antropología; además, se puede aprovechar esa lectura para el estudio del platonismo, la patrística y las relaciones entre fe y razón.

Todos estos asuntos –lugares comunes de los programas educativos–, salen en estas páginas de la formalidad del texto escolar: se presentan interpelando al lector, vibrantes de vida y jóvenes. [arvo.net]

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«Soliloquios» de San Agustín de Hipona

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Contenido:

[1] Libro Primero. Capítulo I. Plegaria a Dios
[5] Capítulo II. Qué se ha de amar
[6] Capítulo III. Conocimiento de Dios
[7] Capítulo IV. La verdadera ciencia
[9] Capítulo V. Cómo una misma ciencia puede abarcar cosas diversas
[10] Capítulo VI. Los ojos del alma con que se percibe a Dios
[11] Capítulo VII. Hasta cuando son necesarias la fe, esperanza y caridad
[12] Capítulo VIII. Condiciones para conocer a Dios
[13] Capítulo IX. El amor propio
[14] Capítulo X. El amor de las cosas corporales y externas
[15] Capítulo XI. El uso de los bienes exteriores
[16] Capítulo XII. Cómo todos los deseos y pasiones deben ordenarse al sumo bien
[18] Capítulo XIII. Cómo y por qué grados se escala a la sabiduría. El amor verdadero
[20] Capítulo XIV. Cómo la sabiduría cura los ojos del alma y los dispone a la visión
[22] Capítulo XV. Conocimiento del alma y confienza en Dios
[24] Libro Segundo. Capítulo I. De la inmortalidad del alma
[26] Capítulo II. La verdad es eterna
[27] Capítulo III. Si habrá siempre falsedad y percepción sensible. síguese que nunca dejará de existir algún alma
[29] Capítulo IV. ¿Se puede deducir de la perpetuidad de lo falso o verdadero la inmortalidad del alma?
[31] Capítulo V. Qué es la verdad
[33] Capítulo VI. De donde viene y donde se halla la falsedad
[35] Capítulo VII. De lo verdadero y los semejante. El nombre de “soliloquios”
[36] Capítulo VIII. Origen de los falso y los verdadero
[37] Capítulo IX. Lo falso, lo falaz y lo mentiroso
[38] Capítulo X. Cómo algunas cosas son verdaderas en cuanto falsas
[39] Capítulo XI. La verdad de las ciencias.- La fábula y la gramática
[41] Capítulo XII. De cuántos modos están una cosas en otras
[42] Capítulo XIII. Donde se colige la inmortalidad del alma
[44] Capítulo XIV. Examen del silogismo anterior
[45] Capítulo XV. Naturaleza de lo verdadero y los falso
[47] Capítulo XVI. Si cosas más excelentes pueden llamarse con nombres de las que son menos
[48] Capítulo XVII. ¿Hay cosas enteramente falsas o verdaderas?
[49] Capítulo XVIII. Si los cuerpos son verdaderos
[50] Capítulo XIX. De las verdades eternas se arguye la inmortalidad del alma
[51] Capítulo XX. Cosas verdaderas y cosas recordadas. Percepción sensible e inteligible

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