Contestando a los Testigos de Jehová

Título: Contestando a los Testigos de Jehová
Autor: R.P. Fray Antonio de Monterosso, O. F. M. Cap.

Contenido:

PARTE PRIMERA. Historia y consideraciones

I – HISTORIA

11. –El fundador de los Testigos de Jehová:

Rutherford dice (a Russell):

San Pablo, San Juan, Arrío, Waldo, Wexcliffe y Martín Lutero: los seis mensajeros que le precedieron“. Wilton M. Nelson los Testigos de Jehová, pág. 18.

El Fundador de los Testigos de Jehová es Carlos Taze Russell (1852-1916). Nació en Pensilvania, EE. UU., fue educado en una Iglesia Congregacional, y aun tuvo un período de incredulidad. (Muñoz, Los Testigos de Jeho­vá, pág. 14). Presbiteriano, pasó a la 1. M.C.A. y de ésta a los adventistas, buscando y anhelando un cristia­nismo verdadero y perfecto.

12. -Su inicio en el estudio de la Biblia, demuestra la rectitud de su alma: hallándose en un bar, oyó a un escéptico que negaba en público y cínicamente toda idea de infierno y de cielo. Ofendido por esto y animado por buenas disposiciones, Russell quedó muy apenado de no tener a mano argumentos bíblicos para imponer silencio a aquel incrédulo. Fue así que se procuró una Biblia y la estudió. (Chiminelli, pág. 117).

13. -En 1872, a los 20 años de edad, fundó una pe­queña sociedad a la que llamó “Los Estudiantes de la Biblia”, contando con cinco compañeros. Éstos, en 1914 fueron llamados “estudiantes internacionales de la Bi­blia”[1] y desde 1931, se ‘llaman Testigos de Jehová.

Russell se casó en 1879. En el año 1897 se deshizo el matrimonio por separación, y en el 1913 se efectuó el divorcio, a pedido de su esposa[2].

Muñoz, extrayendo sus datos casi íntegramente de la obra de Marley Cole “Jehovah Witnesses” -1955- ar­doroso Testigo de Jehová, dice de Russell (pág. 17):

Fue un hábil comerciante, y antes de 30 años de edad poseía ya cuatro tiendas; esta habilidad financiera la mantuvo a lo largo de toda su vida. Vendía a gran pre­cio un famoso “higo milenario” que se produjo en Vir­ginia y también se dice lo mismo de una “maravillosa semilla de algodón”. En 1912 expendió un remedio para la apendicitis que evitaba la operación quirúrgica, y después se dijo que ese mismo remedio servía para la tifoidea. En 1913 apareció un remedio para el cáncer, destinado solamente a aquellos que estaban “en la ver­dad”… Su esposa justificó su divorcio con afirmaciones como éstas: “Su amor propio, egoísmo y tiranía eran tales, que harían intolerable la vida a cualquier mujer sensible; que su conducta en relación con otras mujeres fue impropia… (Nelson pág. 22).

Después del divorcio ella se quejaba que no le daba el dinero que el juez decretara, y él decía no tener dinero porque había hecho entrega de sus bines a The Watch Tower, de los Testigos de Jehová, y que Russell ma­nejaba sin control.

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14. -Parusía para el 1911:

Russell anunció, como hemos visto arriba, para el año 1874, la venida de Cristo invisible sobre la tierra, para preparar el juicio; y enseñó que en 1914 Cristo haría el juicio y además que sucedería la destrucción de los impíos, y que llegaría la aurora milenaria de los justos. Todo esto se publicó en “The Time is at hand” en 1886, como puede verificarlo quien quisiere hacerlo. Las pala­bras de Russell son las siguientes:

Nosotros retenemos verdad acertada que la cesación final de los reinos y el pleno establecimiento del Reino de Jehová, será com­pletada en el correr del año 1915 (Chiminelli, Protes­tantismo, pág. 119).

15. – Russell murió en 1916 y pudo comprobar per­sonalmente que su previsión había fallado. Con todo, en el tiempo que vivió después del 1914, sostenía que para el 1914 había sido fijado el cumplimiento de la profecía, pero que Jehová había dilacionado (diferido) su cum­plimiento, en bendición de su pueblo, y “así nosotros –dijo– tenemos una ulterior oportunidad para perfec­cionarnos en la santidad” (a future opportunity for per­fecting holiness). (Chiminelli, págs. 119-120.)

16. -Como se ve, los Testigos de Jehová son una reli­gión escatológica, a fecha fija, para el año 1914; como lo son los Adventistas, para el 1844.

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17. -Rutherford: (el reformador) (murió en 1942).

A Russell sucedió en el gobierno el señor José Franklin Rutherford, que nació en 1869.

También Rutherford en un libro titulado Millones que ahora viven no morirán jamás profetizó en 1920, que en el año 1925, resucitarán los Patriarcas y los Pro­fetas y que tendrá inicio el Reino de Jehová visible a todos (Chiminelli pág. 122).

En 1925 se retiró el libro de la circulación (Muñoz pág. 20). ¿Por qué?

El actual presidente de los Testigos de Jehová es el señor Notan Homer Knorr.

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18. -Literatura de los Testigos de Jehová:

La literatura de los Testigos de Jehová es abundante, (véase en la última página la bibliografía). Creo que en ella sobresale por su clara y cabal exposición el libro De Paraíso perdido a Paraíso recobrado, donde se halla contenida y expuesta la actual doctrina de los Testigos de Jehová. En este -libro no se habla del Fundador Rus­sell ni de sus sucesores.

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19. -Origen de los Testigos de Jehová según “De Paraíso. . . “

“De Paraíso perdido a Paraíso recobrado” describe así el origen de los Testigos de Jehová:

“Se empezó a le­vantar a estos Testigos para el fin del mundo, más o menos en 1870. En este tiempo, un pequeño grupo de cristianos se reunía para estudiar la Biblia… Se llama­ron “Estudiantes de la Biblia”. Más tarde, estas personas tomaron el nombre ‘bíblico “Testigos de Jehová” (De Paraíso perdido… Cap. 21, Nº 4 y 5).

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20. -La Parusía y los Testigos de Jehová:

La idea de que Jesucristo volvería en 1914 la tenía, antes de ese año, no sólo Russell, sino que se hallaba en la revista de los Testigos de Jehová “Watchtower” de marzo de 1880, donde dice:

Los tiempos de los gen­tiles se extienden hasta 1914; y el reino celestial no estará en pleno poder antes de eso (De Paraíso perdido… Cap. 21, N° 8).

21. -Los Testigos de Jehová que está en buena fe, y casi todos lo están, tendrían que reflexionar mucho y estudiar bien ante el hecho no cumplido, esto es, vien­do que estas profecías tan formales, hechas por su Fun­dador y por su sucesor, y editada en los órganos oficiales de su religión, no se han cumplido en nada. Tendrían que pensar que quien fundó esta religión, aunque ani­mado por buenos sentimientos, ha errado, y por lo tanto, esta religión no viene de Dios y es falsa.

22. -En efecto, ante -el fracaso de esta profecía, mu­chos abandonaron la secta, pero muchísimos, y todos los actuales Testigos de Jehová, afirman que en 1914 aconteció de veras la segunda venida de Cristo, pero sin que le vieran ojos humanos. (De Paraíso perdido… Cap. 21, Nº 28).[3]

Hoy todavía sostienen esto (véase): Esto significa vida eterna (año 1950, pág. 209), cuando afirman:

“De modo que 1914 no sólo marca el fin de los tiempos de las na­ciones, sino también el principio del reino de Jehová por su Mesías”.

El ichovista Cole en 1955 escribe, hablando de la segunda venida en 1914:

“Cuando Cristo venga por se­gunda vez (según él ya vino en 1914), todo ojo lo verá, como dice la Biblia; aras no lo verá en forma literal, sino solamente simbólica. (Pág. 162.)

Antes de 1914 nunca los T. de J. hablaron de que Jesús vendría en forma invisible; pero, llegada la fecha fatal y no apareciendo Cristo, Rutherford afirmó la pre­sencia legal; Sullivan la presencia simbólica; todos la presencia invisible.

Pero estas tres presencias son antibíblicas, pues Mateo 24:30 dice:

“Y verán al Hijo del Hombre venir sobre las nubes del cielo con poder y majestad grande”.

Y Apoc. 1:7 afirma:

“Verá que viene en las nubes y todo ojo lo verá”.

¿Lo vio todo el mundo en 1914? (Muñoz, pág. 77-78.) Jesús cuando subió al cielo lo hizo en forma visible y los Ángeles aseguraron a los Apóstoles (Hechos 1:11).

“Ese Jesús que ha sido llevado de entre vosotros al cielo, vendrá como así lo habéis visto ir al cielo.”

Afirman esto, pero gratuitamente, pues no pueden probarlo. El fundador, como hemos visto, declaró que esta segunda venida no se efectuó.

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II – CONSIDERACIONES

1º) Os supongo en buena fe

23. -Yo no pongo en duda vuestra buena fe. Si du­dara de esto, no dirigiría estas páginas a vosotros para convenceros que estáis en el error y para que os convirtáis, sino que las -dirigiría a los demás para que se guarden de quienes, a sabiendas y de mala fe, intentan engañarlos. Puesto esto, os exhorto a considerar que hasta el año 1872 no existía la sociedad de los “Estudiantes de la Biblia”, sociedad que desde el año 1931 se llama “Testigos de Jehová”. Luego, es lógico que penséis cómo habéis venido al mundo.

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2°) Vuestro fundador no fue inspirado por Dios

24.Vuestro Fundador Carlos Taze Russell se de­cidió a estudiar -la Biblia para refutar con ella a quien negara la existencia del infierno; y luego…. él mismo acaba por negar el infierno. De este hecho considerad: O fue movido por Dios a tomar esta decisión, y en este caso no tenía que negar el infierno; o no. fue movido por Dios, y entonces vuestro origen es puramente hu­mano y no viene de lo Alto.

Es cierto que Russell enseñó mucho con sus escritos y con sus sermones. Pero ¿qué seguridad tiene su doctrina? Él no se presenta como inspirado (y su profecía sobre la segunda venida de Cristo en 1914) al no cum­plirse, demuestra que a pesar de haber sido anunciada como “verdad acertada”, fue falsa. Luego queda por verse cuáles son sus estudios bíblicos. No hay duda que Russell era un asiduo “Estudiante de la Biblia”, con todo es evidente que para imponer una y muchas opiniones, especialmente distintas o contrarias a las de otros, no basta saber de memoria la Biblia; no ¡basta saber las letras del alfabeto griego y con el diccionario en la mano, conocer el significado exacto de algunas palabras bíbli­cas. (Muñoz. Los Testigos de Jehová, pág. 18) no basta sentenciar y afirmar; hay que probar cuanto se afirma.

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3º) Es cierto que Russell vuestro Fundador y su sucesor profetizaron en falso

25. -Vuestro Fundador, como hemos visto arriba, dio como verdad acertada que la cesación final de los reinos y el pleno restablecimiento del Reino de Jehová, será completo en el correr del año 1915. Esto no se cum­plió. Podéis arreglar ahora las cosas como mejor se os antoje, pero es evidente que, como vuestro mismo Funda­dor lo reconoció, falló la profecía.

De la misma manera su sucesor, el Juez J. F. Ruther­ford en 1920 escribió el libro “Millones de hombres que ahora viven no morirán” (Millions now living never die), en el que fijaba para el año 1925 la fecha de la resurrección de los Antiguos Patriarcas y Profetas; y que desde entonces (1925) -anunció en el libro- habría empezado el Reino de Jehová, que habría sido visto por millones de personas de su grupo que entonces vivían y que no habrían muerto nunca. Tampoco esta profecía se cumplió.

No puedo explicarme cómo es que seguís vosotros en esa religión después del fracaso de estas profecías for­males formuladas por vuestro fundador y por su sucesor.

El Deuteronomio dice: (18, 21-22)

“¿Cómo puedo discernir cuál es la palabra que nos ha hablado Dios? Tendrás esto por señal: si lo que aquel profeta hubiera vaticinado en nombre del Señor no se verificare, esto no lo habló el Señor, sino que se lo forjó el profeta por la soberbia de su espíritu, y por lo mismo no lo temas”.

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4°) En vuestra religión hay modificaciones y contradicciones: luego no es divina.

26. -La revista italiana de los Testigos de Jehová “Torre di Guardia”, en su número del 15-XII-1955, escribe:

“Aunque los servidores de Jehová desde 1870 a 1918 hayan poco a poco modificado muchas de sus con­cesiones religiosas fundamentales…”

Yo os pregunto si puede ser divina una religión que “modifica sus concesiones religiosas fundamentales”.

27.En la religión de los Testigos de Jehová no sólo hay modificaciones, sino que también hubo contradiccio­nes doctrinales. En efecto, antes sostenían que la religión es paganismo, pero desde el año 1952 sostienen que hay una verdadera religión, y ésta es la de ellos (Torre di Guardia, 1-VIII-1955). Así, antes afirmaban que los que habrían de salvarse eran sólo unos 144.000; y ahora, después de una revelación del año 1931, afirman que son una gran multitud (Piolanti, pág. 441).

Hermanos, considerad bien cuanto os digo: O había error en las primeras afirmaciones, o lo hay en las se­gundas; pero en todo caso, no puede ser verdadera una religión que se contradice en su credo.

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5°) No es prudente apoyar su salvación sobre doctrinas inseguras y erróneas

28. -Vuestro Fundador y el juez, su sucesor, se han equivocado, y en cosas muy importantes, como henos visto arriba citando vuestros mismos documentos. No me parece cosa prudente apoyar el problema de vuestra eter­na salvación sobre una base tan insegura, variable y errónea.

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6º) Parece que los Testigos de Jehová ya no creen en su Fundador

29. -Vosotros existís por obra de Carlos Taze Russell. Me maravilló mucho no hallar su nombre en el libro histórico-doctrinal de los Testigos de Jehová “De Paraíso perdido a Paraíso recobrado”. Parece que Rus­sell haya sido condenado al silencio. Además “Torre di Guardia” en su número del 1-1-1956 nos dice que los siete volúmenes de “Estudios Bíblicos” escritos por el Fundador y editado en el período 1886-1917 (el último volumen es póstumo) fueron sustituidos. Todo esto hace sospechar que los Testigos de Jehová no creen más en su Fundador.

En esta sospecha yo me confirmé el 5 de junio de 1961, durante una conferencia que tuve con un siervo de las Testigos de Jehová, a la que asistieron un sacerdote y un católico, y un hombre y varias mujeres que habían acompañado al siervo.

Con todo, vi que en otros libros de los Testigos de Jehová se relata la historia de Carlos Taze Russell.

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PARTE SEGUNDA. Afirmaciones de los Testigos de Jehová y contestaciones a las mismas

Trataremos: I – De las afirmaciones propias de los Testigos de Jehová;

Trataremos: II – De las afirmaciones de los mismos, pero que son comunes a muchos Pro­testantes.

I – AFIRMACIONES PROPIAS DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ

30. -Exordio:

En esta segunda parte expondré vuestras afirmaciones religiosas, exceptuando las que están conformes con la doctrina católica. Estas afirmaciones religiosas las ex­traje de vuestros libros, a los que cito en cada afirmación.

No todas estas afirmaciones religiosas son heréticas. Entre ellas hay algunas que, aunque erróneas, no han sido condenadas por la Iglesia.

Entre estas afirmaciones hay algunas que son secun­darias. (Dios creó el mundo en 42.000 años; y la palabra día significa también 1.000 años). Hay una que ya pasó de moda: (que el nombre de Dios es únicamente “Jehová”, pues no es más defendida por los sabios jeho­vistas).

Hay una que se basa en una mala interpretación de la Biblia (que sólo 144.000 serán elevados al cielo y que una “grande muchedumbre” pasará su paraíso terrenal en la tierra purificada). Hay dos que son profecías no cumplidas: (la del Fundador que aseguraba que Jesús volverá a la tierra en 1914 y que en 1915 cesarán los reinos terrenales y que quedará plenamente establecido el reino de Jehová. La segunda profecía es del juez Rutherford que afirmaba que en el año 1925 resucitarían los Patriarcas del Antiguo Testamento). Pero por fin, hay tres que son los pilares del Jehovismo y son:

1º. -Que Jesús no es Dios (y lógicamente que no existe el Espíritu Santo -o sea, que no es Dios- y que la Trinidad es un mito pagano).

2º. -Que el alma es mortal (y por ende que no existe el infierno, que según ellos, es un susto pagano).

3º.Que la segunda venida de Cristo se produjo en 1914.

Siendo lema de nuestro opúsculo el axioma: “No puede ser divina una religión que contenga el error, aunque sea uno sólo“, bastaría que haya resultado erró­nea una sola afirmación religiosa de los jehovistas, para demostrar que la religión de los Testigos de Jehová es falsa. Pero cuando se demuestra que los tres pilares del Jehovismo deben caer, se sigue por lógica consecuencia que ha llegado la hora que nuestros hermanos jehovistas piensen en cobijarse en el edificio más sólido, en el único sólido que tiene por base dos piedras: la principal e in­visible, Cristo; y la piedra fundamental, visible y vicaria Kefas, San Pedro.

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Afirmación 1ª “El verbo no es Dios, sino que es una criatura

31. -El verbo no es Dios, sino que es una criatura: En “De Paraíso Perdido” cap. 2:5, dicen:

“Dios creó al Hijo (Palabra) y por medio del Hijo creó todas las cosas”.

La posición de los Jehovistas hacia Jesús no es racionalista, pues le consideran más que Hombre. Es más bien Arriana pues le reconocen preexistente a su encarnación, aunque afirmen que es una criatura de Jehová, aunque sea la primogénita y unigénita, por me­dio de la cual Jehová hizo todas las demás criaturas.

En “Sea Dios veraz” p. 34, se llega a decir:

“Estando antes de todas las otras criaturas, él era un Dios, pero no el Todopoderoso Dios, que es Jehová”.

Es tan grosera la idea de un Dios creado y no Todo­poderoso, que los mismos jehovistas la rechazan. Todos los jehovistas que hablaron conmigo querían evitar la cuestión de la Divinidad de Cristo, pero, ante la insistencia para que se declarasen abiertamente, todos negaron la Divinidad de Cristo.

Contestación 1º

Estamos muy de acuerdo con los Testigos de Jehová en que Dios haya creado todas las cosas por medio del Hijo; pero es una herejía afirmar de que el Hijo es una criatura del Padre.

Probaré con la Biblia que el Hijo es Dios, y Juego que Jesús es Dios.

San Juan (1:1) dice:

“En el principio existía el Verbo y el Verbo estaba cabe Dios y el Verbo era Dios”.

Este texto es usado por los jehovistas para negar la Divinidad de Cristo. El Diagloton Enfático traduce:

“En un prin­cipio era el Verbo y el Verbo era con Dios, y un Dios era el Verbo”.

Aunque esta traducción es inexacta pues el artículo “un” no existe en griego, por sí podría tener recta interpretación, pero como dije, la traducción no es fiel. La fiel es: En un principio (antes de la creación) era (existía) el Verbo estaba cabe Dios, y el Verbo era Dios. Luego este texto atribuye al Verbo la eternidad, la divinidad y distinta personalidad.

Y en 1:14 dice:

“Y el Verbo se hizo carne”.

Este texto demuestra que el Verbo existía en el principio, antes de la creación, pues “todas las cosas fueron hechas por Él” (El Verbo) (Juan 1:3); luego, este Verbo es eterno, y este Verbo eterno era Dios, y este Verbo eterno Dios que se hizo carne es Jesucristo. (Juan 1:14).

San Pablo (Rom. 9:5) dice:

“Los Patriarcas. . . de quienes desciende el Mesías según la carne, quien es Dios bendito sobre todas las cosas por los siglos”.

En San Mateo 28:17 leemos:

(Los Once), “viéndole le adoraron“.

El mismo San Pablo (Hebr. 1:6) al introducir al Pri­mogénito en el mundo dice:

“Y adórenle ‘los Ángeles de Dios“.

Bien se sabe que se adora sólo a Dios.

Y en el versículo 1:8 de la misma carta a los Hebreos dice:

“Respecto del Hijo” (dijo): “Tu trono, ah Dios, por los siglos”.

San Pablo, también en Filip. 2:6-8 dice:

“El cual (Jesús), existiendo en forma de Dios (puesto que existía en forma de Dios, o a pesar de existir en forma de Dios), no consideró (como) presa (arrebatada) el ser igual a Dios (esto es, Dios)“.

En San Juan 20:28, cuando Santo Tomás ve a Jesús resucitado exclama:

“Señor mío y Dios mío”.

A estas pa­labras recibe la aprobación de Jesús porque “ha creído”. En el mismo San Juan 10:30 leemos:

“El Padre y Yo somos una misma cosa”.

Los jehovistas afirman que en Juan 10:30 Jesús habla de una simple unión moral o de voluntades como cuando dijo (Juan 17:21):

“Ruego para que todos sean uno, como Tú, Padre, estás en Mí y Yo en Ti”.

La comparación no vale, pues se propone a los Apóstoles como modelo, sin afirmar que sean de la misma naturaleza. Así cuando el mismo Jesús dice (Mateo 5:48):

“Sed perfectos como es perfecto vuestro Padre Celestial”,

no quiere significar que el hombre puede alcanzar la perfección Divina, sino que se esfuerce a imitar su Bondad.

El verbo somos, -indica la pluralidad de las Personas, y las palabras “una misma cosa”, indican la identidad de las sustancias. Con esta frase Jesús se proclamó Dios. Y esto, que no comprenden los jehovistas, lo compren­dieron bien los oyentes judíos; en efecto, los judíos to­maron piedras para lapidarlo, dando por motivo de la lapidación lo siguiente:

“Porque siendo Tú hombre, te haces Dios”.

Y por haberse declarado Dios, los judíos lo entregaron a Pilato (Juan 19:7). (Véase también Juan 5:18.)

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Objeciones contra la Divinidad de Jesús

He notado que cuando pregunté a los Testigos de Jehová si Jesús es Dios, tanto los adelantados en la doctri­na jehovítica como los incipientes, me contestaban: “Es Hijo de Dios”.

Sólo urgiendo una contestación explícita, declaraban que Jesús no es Dios.

Paso ahora a contestar vuestras objeciones.

1ª Objeción: Salmo 109:3

32. – Citáis el Salmo 109:3 que dice:

“Antes de la aurora como a rocío te engendré”.

Contestación 1ª

En el Salmo 109:3 se dice que el Padre engendró al Hijo. Esto es lo que decimos nosotros también. Pero como el Padre es Padre Ab eterno, así ab eterno el Hijo es engendrado. Éste es el argumento traído por San Ata­nasio contra los Arriarnos que, como los Testigos de Jehová, sostenían que el Verbo no es Dios.

Objeción: Juan 1:18 “A Dios, nadie lo ha visto jamás; el Hijo unigénito existente en el seno del Padre, él mismo es quien le ha conocido”.

Citáis a Juan 1:18 que dice:

“A Dios, nadie lo ha visto jamás; el Hijo unigénito existente en el seno del Padre, él mismo es quien le ha conocido”.

2ª Contestación

Que el Espíritu Santo es Dios lo probamos con textos directos y además con textos que prueban la existencia de la Santísima Trinidad.

Hechos 5:3 y 4 y dijo Pedro:

Ananías ¿por qué ha llenado Satanás tu corazón a que mintieses al Espíritu Santo?… No has mentido a los, hombres, sino a Dios (Mintiendo al Espíritu Santo que es Dios).

1 Cor. 6:1

“¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo que está en vosotros?”

1 Cor. 3:16

“¿No sabéis que sois el templo de Dios, y que el Espíritu Santo habita en vosotros?”.

En el punto siguiente traeremos los textos que decla­ran Dios simultáneamente al Padre, al Hijo y al Espí­ritu Santo.

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Afirmación 3ª “La Trinidad es un mito pagano

34. – La Trinidad es un mito pagano:

Así se intitula un librito de los Testigos de Jehová que me obsequiaron en Las Parejas. Véase además en De Paraíso Perdido cap. 20:14 y 15:

“Satanás es quien originó la doctrina de la “trinidad”.

Sea Dios Veraz p. 81 (Escribe “satanás” con mayúscula y “trinidad” con mi­núscula.

Contestación

Puesto que hay un solo Dios (y esto lo admiten los Testigos de Jehová); Puesto que el Padre es Dios (y esto también lo ad­miten); Puesto que el Hijo es Dios (lo hemos demostrado con la Biblia); Puesto que el Espíritu Santo es Dios (como lo de era el Verbo”. Aunque esta traducción es inexacta pues el artículo “un” no existe en griego, por sí podría tener recta interpretación, pero como dije, la traducción no es fiel. La fiel es: En un principio (antes de la creación) era (existía) el Verbo estaba cabe Dios, y el Verbo era Dios. Luego este texto atribuye al Verbo la eternidad, la divinidad y distinta personalidad.

Y en 1:14 dice:

“Y el Verbo se hizo carne”.

Este texto demuestra que el Verbo existía en el principio, antes de la creación, pues “todas las cosas fueron hechas por Él” (El Verbo) (Juan 1:3); luego, este Verbo es eterno, y este Verbo eterno era Dios, y este Verbo eterno Dios que se hizo carne es Jesucristo. (Juan 1:14).

San Pablo (Rom. 9:5) dice:

“Los Patriarcas… de quienes desciende el Mesías según la carne, quien es Dios bendito sobre todas las cosas por los siglos”.

En San Mateo 28:17 leemos:

(Los Once), “viéndole le adoraron”.

El mismo San Pablo (Hebr. 1:6) al introducir al Pri­mogénito en el mundo dice:

“Y adórenle ‘los Ángeles de Dios”.

Bien se sabe que se adora sólo a Dios.

Y en el versículo 1:8 de la misma carta a los Hebreos dice: “Respecto del Hijo” (dijo):

“Tu trono, ah Dios, por los siglos”.

San Pablo, también en Filip. 2:6-8 dice:

“El cual (Jesús), existiendo en forma de Dios (puesto que existía en forma de Dios, o a pesar de existir en forma de Dios), no consideró (como) presa (arrebatada) el ser igual a Dios (esto es, Dios)“.

En San Juan 20:28, cuando Santo Tomás ve a Jesús resucitado exclama:

“Señor mío y Dios mío”.

A estas pa­labras recibe la aprobación de Jesús porque “ha creído”. En el mismo San Juan 10:30 leemos:

“El Padre y Yo somos una misma cosa”.

Los jehovistas afirman que en Juan 10:30 Jesús habla de una simple unión moral o de voluntades como cuando dijo (Juan 17:21)

“Ruego para que todos sean uno, como Tú, Padre, estás en Mí y Yo en Ti”.

La comparación no vale, pues se propone a los Apóstoles como modelo, sin afirmar que sean de la misma naturaleza. Así cuando el mismo Jesús dice (Mateo 5:48):

“Sed perfectos como es perfecto vuestro Padre Celestial”,

no quiere significar que el hombre puede alcanzar la perfección Divina, sino que se esfuerce a imitar su Bondad.

El verbo somos, -indica la pluralidad de las Personas, y las palabras “una misma cosa”, indican la identidad de las sustancias. Con esta frase Jesús se proclamó Dios. Y esto, que no comprenden los jehovistas, lo compren­dieron bien los oyentes judíos; en efecto, los judíos to­maron piedras para lapidarlo, dando por motivo de la lapidación lo siguiente:

“Porque siendo Tú hombre, te haces Dios”.

Y por haberse declarado Dios, los judíos lo entregaron a Pilato (Juan 19:7). (Véase también Juan 5:18.)

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Afirmación 2ª “El Espíritu Santo no es Dios

33. -El Espíritu Santo no es Dios:

Los Testigos de Jehová escriben siempre Espíritu Santo con letras minúsculas. Además impugnan el Misterio de la Santísima Trinidad, afirmando que sólo el Padre es Dios.

“El espíritu santo (con minúscula) es el poder ac­tivo invisible del Todopoderoso Dios”, dice Sea Dios Veraz, pág. 89.

Contestación

Que el Espíritu Santo es Dios lo probamos con textos directos y además con textos que; prueban la existencia de la Santísima Trinidad.

Hechos 5:3 y 4 y dijo Pedro:

Ananías ¿por qué ha llenado Satanás tu corazón a que mintieses al Espíritu Santo?… No has mentido a los, hombres, sino a Dios (Mintiendo al Espíritu Santo que es Dios).

1 Cor. 6:19

“¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo que está en vosotros?”

1 Cor. 3:16

“¿No sabéis que sois el templo de Dios, y que el Espíritu Santo habita en vosotros?”.

En el punto siguiente traeremos los textos que decla­ran Dios simultáneamente al Padre, al Hijo y al Espí­ritu Santo.

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Afirmación 3ª “La Trinidad es un mito pagano

34. -La Trinidad es un mito pagano:

Así se intitula un librito de los Testigos de Jehová que me obsequiaron en Las Parejas. Véase además en De Paraíso Perdido cap. 20:14 y 15.

“Satanás es quien originó la doctrina de la “trinidad”. Sea Dios Veraz p. 81 (Escribe “satanás” con mayúscula y “trinidad” con mi­núscula.

Contestación

Puesto que hay un solo Dios (y esto lo admiten los Testigos de Jehová); Puesto que el Padre es Dios (y esto también lo ad­miten);

Puesto que el Hijo es Dios (lo hemos demostrado con la Biblia);

Puesto que el Espíritu Santo es Dios (como lo de muestro en el Nº 33), hay que deducir de todo esto que hay un solo Dios en Tres Personas que se llaman Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esto es, que existe la SANTÍSIMA TRINIDAD.

Es cierto que en la Biblia no se encuentra la palabra “Trinidad”; pero no es menos cierto que en la Biblia se encuentra en varios lugares la idea de la Santísima Trinidad. En efecto:

a) Mateo 3:16 sig.

“Bautizado Jesús salió luego del agua, y he aquí que vio abrírsele los cielos y al Espíritu de Dios descender como paloma y venir sobre él, mien­tras una voz del cielo decía: Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo mis complacencias.

Veamos al Padre que habla al Hijo bautizado, y al Espíritu Santo que desciende en forma de paloma.

b) Mateo 28:16 a 19 narra:

“Los once Discípulos se fue­ron a Galilea, al monte donde Jesús les; había ordenado; y viéndole, le adoraron (es decir, le reconocieron Dios)… Jesús les habló diciéndoles… «Id y enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo»”.

Notemos que Jesús no dijo “en los nombres”, sino “en el nombre”, indicando así la Unidad de Dios. Nom­brando luego las Tres Divinas Personas, las reconoce a las Tres, Dios.

c) Lucas 1:35 dice:

El Espíritu Santo descenderá en ti, y el poder del Altísimo te cobijará con su sombra… Lo que nacerá será llamado Santo Hijo de Dios.

d) Lucas 3:22 dice que en el Bautismo de Jesús:

“des­cendió el Espíritu Santo… y una voz vino del cielo: Tú eres mi Hijo…”

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Objeciones contra la Santísima Trinidad

Objeción: Salmo 90:2

35. -Los Testigos de Jehová lo citan para probar que el Padre es mayor que el Hijo. El texto dice:

“Tú que habitas al abrigo del Altísimo y moras a la sombra del Todopoderoso, a Dios (dices): Mi refugio y fortín, mi Dios en quien confío”.

Contestación 1 ª

1 – El Salmo habla del justo que confía en Dios;

2 – Es cierto que el diablo tentador refiere a Jesús el vers. 11 de este salmo;

3 – En todo caso, si se refiriera a Jesús, sería en cuanto hombre, no en cuanto Dios.

Por estos motivos, la objeción no tiene ningún valor.

Objeción: Juan 11:28

En dicho texto de San Juan dice Jesús:

“El Padre es mayor que Yo”.

Contestación 2ª

El Padre es mayor que Jesús en cuanto a la humanidad de Cristo, pero igual a Jesús en cuanto a  la Divinidad; pues Jesús es Dios.

Esto resulta claro del contexto. En efecto, en el mismo vers. 28 anuncia a los Apóstoles que va al Padre; al Padre va en cuanto hombre, pues en cuanto Dios está siempre con el Padre y es una sola cosa con Él.

En este mismo sentido en Hebreos 2:7 se dice que es mayor que los ángeles, pues la naturaleza angelical es superior a la naturaleza humana. ¿Por qué luego ilógi­camente, aunque estén en lo cierto, los Testigos de Jehová sostienen que el Hijo es superior a los ángeles?

3ª Objeción: De Paraíso c.20 N.4 – Col. 1:16 a 18 Juan 3:16 – Apoc. 3.14

En esta notación de “De Paraíso perdido…” dice:

“El que el Padre es dé más edad que el Hijo es razo­nable y es lo que la Biblia enseña”.

Contestación 3°

Aquí el autor de “De Paraíso perdido… “habla del Padre Eterno como Dios, y habla del Hijo en cuanto el Verbo. El hablar “de más edad” en un Ser eterno no es muy filosófico, ni teológico. Con todo, interpreto la idea del autor: quiere afirmar que el Padre es anterior al Hijo. Y para probar cuanto afirma cita los textos arriba notados, que son:

1° -Col. l:16 a 18, el cual dice que el Hijo “es la imagen de Dios invisible, engendrado ante toda creatu­ra; pues en Él fueron creadas todas las cosas”.

Contesto: En este texto no veo nada de cuanto afirman los Testigos de Jehová, esto es, que el Verbo es una cria­tura, posterior al Padre que lo creó. Veo por el contrario, cuanto afirmamos nosotros, esto es, que el Verbo es el Hijo del Padre y engendrado por Él, en el sentido arri­ba explicado.

2º -Juan 3:16, donde dice:

“Dios nos envió a Su Hijo Unigénito”.

Contesto: Y esto es cuanto afirmamos nosotros; pero tampoco sostiene la tesis de los Testigos de Jehová. 3° – Apoc: 3:14, donde dice:

“Esto lo dice el Amen, el Testigo fiel y veraz, el Principio de la creación de Dios”.

Contesto: Esto tampoco apoya la tesis de los Testigos de Jehová. Las palabras “Principio de la creación de Dios” no significa que el Verbo sea una criatura, sino que es el principio y la causa ejemplar de todas las criaturas.

Resumiendo:

1° – Ninguno de los textos citados por los Testigos de Jehová prueba lo que ellos afirman;

2° – Estos textos corroboran la tesis católica;

3° – Puesto que, como lo hemos probado con la Biblia, el Verbo es Dios, no puede ser ni, inferior, ni pos­terior a nadie;

4º -Puesto que la Biblia nos enseña que hay un solo Dios, y además, que el Padre es Dios, que el Hijo es Dios y que el Espíritu Santo es Dios, tenemos que creer que hay un solo Dios en Tres Personas Distintas, esto es, tenemos que creer en la Santí­sima Trinidad.

O rechazar la Biblia y dejar de ser cristianos, o creer en este Misterio.

Los Testigos de Jehová, negando la Santísima Trinidad, se oponen, no sólo al catolicismo, sino a casi todo el cristianismo, y hacen revivir la he­rejía de Arrío.

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Afirmación 4ª “Jehová es el nombre único de Dios

36. -Jehová es el nombre único de Dios:

“La Biblia manifiesta que Jehová es el nombre del único Dios verdadero (Is., 42:8). “Pero los hombres em­pujaron este nombre a un lado. Lo llaman Dios o el Señor, como si fuera nada más que un Dios sin nombre”. (“De Paraíso perdido…” c. 20 n. 16 y c. 1 n. 2).

Contestación

Observo: más bien que afirmar que Jehová es el nom­bre de Dios, más exacto sería afirmar que Jehová es un nombre de Dios.

Pero hay algo más importante que observar, y es que Dios no se llama Jehová sino “YAVÉ”. Y lo pruebo. Consulté al Dr. P. Fr. Benito de Rosario, Profesor de Biblia, sobre la cuestión del nombre santo de Dios, y me contestó:

Entre los hebreos se usaba el Tetragrama “Yavé”, en oposición a los nombres comunes de Dios “Eloim” y “Adonai”.

El nombre “YAVÉ” lo reveló Dios a Moisés (Ex: 3:14). En la Biblia ‘hebraica se halla 6$23 veces. Por respeto a este nombre, en lugar de Yavé, en público se decía “Eloim” (la Divinidad), o también “Adonai” (Señor mío). En privado se decía “Ascem” (el Nombre por ex­celencia).

Cuando tiempo después los Masoretas introdujeron las vocales, debajo del Tetragrama “Yavé”, colocaban las vocales de “Adonai” (en origen Edona), es decir, colo­caban las vocales E O A, para advertir que se debía leer “Adonai” y no pronunciar el nombre propio “Yavé”.

La pronunciación “Jehová” está excluida por la in­tención de los Masoretas; quienes pusieron las vocales E O A para que se leyera “Edona” (Adonai).

La dicción genuina, según documentos antiguos y de­claración de los Rabinos es “Yavé”.

Los sabios entre los Testigos de Jehová están cada vez más convencidos de que el verdadero nombre de Dios es Yavé, no Jehová, y creo que ya no se atreverán más a tratar este punto cuando disputen con personas competentes. Ya lo reconoce el libro “Dios sea Veraz” pág. 22. En la disputa que sostuve el 5 de junio de 1961 con un Testigo de Jehová, cuando le hice notar que el ver­dadero nombre de Dios es Yavé y no Jehová, él no negó que la observación fuera cierta, sino que, usando un ar­gumento ad hominem, me contestó que si fuera así, nos­otros tendríamos que decir “Joshuá”, y no Jesús, al nom­brar a Jesucristo.

Esta observación no es exacta, pues nosotros pronun­ciamos el nombre de Jesús traducido al español, mientras que los Testigos de Jehová pretenden pronunciar el nom­bre de Dios en hebreo. En esta lengua Dios es llamado con muchos nombres, entre los cuales está Yavé. No es Dios que se llamó a Sí mismo Jehová, sino que son los Masoretas que, por respeto al nombre de Dios así le llamaron; o mejor dicho, cambiaron Yavé en Jehová.

Puesto que este error es evidente y conocido por los sabios bíblicos, sean Testigos de Jehová, hebreos o cris­tianos, pronto los Testigos de Jehová, que ya se llamaron “estudiantes de la Biblia”, tendrán que llamarse “Testigos de Yavé”.

Con todo, hay que convenir que éste no es un error sustancial, aunque sea un verdadero error. Tanto es cierto que los católicos llaman a Dios promiscuamente “Yavé” y “Jehová”.

Después de esta aclaración, de la cual doy las gracias al P. Benito, vamos a tratar el punto sólido de la cuestión.

Objeción 1ª

37. – Isaías, 42:8.

“Yo soy Yavé, tal es mi nombre”[4].

1ª Contestación

Este texto no prueba que Dios no tenga ni que tenga otro nombre, u otros nombres, además del de “Yavé”; sino que prueba que el nombre de Dios es “Yavé”.

Objeción 2ª

Los hombres empujaron este nombre a un lado…” (De Paraíso…, c. 20 n. 16).

2ª Contestación

Dios en la Biblia es llamado “Yavé”, o, como erró­neamente pero de buena fe, creíais vosotros, “Jehová”. Y nosotros también lo llamamos “Yavé”, pero vemos que en el Antiguo Testamento Dios es llamado también: Dios – Señor – Gobernador – Sabahoth – Fuerte – Omnipotente – etc. Dios es llamado a Sí mismo tam­bién “Bl-Sadday”.

En el Nuevo Testamento, contrariamente a lo que afirman los Testigos de Jehová, Dios es llamado “Señor­-“Dios”. Por ejemplo:

“Uno solo es bueno, Dios” (Mat. 19:17) –

“Yo soy el Dios de Abraham” (Mat. 22:32) –

“Bendito el Señor Dios de Israel” (Luc. 1:68)

y

“Santo, Santo, Santo el Señor Dios Todopoderoso” (Apoc. 4:8).

Luego, siguiendo la Biblia, continuad llamando a Dios “Jehová” (mejor y más bíblico sería que empecéis a llamarlo “Yavé”), y dejad en paz a los que también según la Biblia lo llaman Dios y Señor.

El autor de “De Paraíso perdido…”critica a los “hombres” que llaman “lisamente” a Dios “Dios y Señor” y en su libro, a cada rato, lo llama lisamente “Dios”.

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Afirmación 5ª “Dios creó el mundo en 42.000 años

38. –Dios creó el mundo en 42.000 años (De Pa­raíso c.1 n. 7 a 31).

Dios creó el mundo en seis períodos de 7.000 años cada uno; esto es en 42.000 años.

Contestación

La palabra que corresponde a nuestra voz “día”, en hebreo tiene muchas significaciones, entre las cuales hay la de día, como de época y de tiempo, etc.

La afirmación que un día de la creación sea equiva­lente a 7.000 años es gratuita y errónea, pero no es herética.

Es una afirmación gratuita porque no la pueden pro­bar; y es una afirmación errónea, porque los fósiles ve­getales y animales de los períodos geológicos requieren más tiempo; con todo, no es una afirmación herética (si quieren sostenerla a pesar de ser falsa, allá ustedes).

Creo que los sabios entre los T. de Jehová no admiten ya, que un día de la creación corresponda a 7.000 años.

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Afirmación

39. -En la sentencia de muerte de Dios contra Adán, la palabra “día” equivale a 1.000 años (De Paraíso perdido… c. 3, n. 29).

6ª Contestación

Hemos visto en el punto anterior que los T. de J., interpretaban  el día de la creación equivalente a 7.000 años. Pero cuando Dios dijo a Adán:

“En el día que comieres del fruto prohibido, de seguro, morirás”,

sos­tienen que

“Dios no quiso decirle que moriría dentro de 24 horas, sino dentro de un período de 1.000 años”.

Y prueban que aquí un día equivale a l.000 años, según 2 Pedro 3:8.

Hacemos notar que, mientras en la interpretación de que un día es igual a 7.000 años se halla sólo mucha fantasía, interpretando que un día es igual a 1.000 años se cita la Biblia. Vamos a exponer la verdad.

La interpretación de que un día es igual a un milenio, aunque rechazada unánimemente, ha sido sostenida por San Justino (Véase A. Lápide en Apoc. 20:14). Con todo, examinando el contexto, la interpretación lógica del Gen. 2:17 que dice:

“El día en que comas de él (del fruto prohibido) morirás sin remedio”,

es:

“Si comieres de este fruto, serás sujeto a la muerte”.

En cuanto al texto 2 Pedro 3:8 que dice:

“Un día respecto a Dios es como mil años, y mil años como un día”;

vemos que San Pedro quiere hablar de la eternidad de Dios, para el cual, como dice el Salmo 89:4,

“Mil años son ante tus ojos como el día de ayer cuando ha; pasado, y como una vigilia de la noche”.

Esto es: A nosotros el tiempo nos parece largo, a Dios no.

Con todo, si los T. de J. no tuviesen otras cosas que la interpretación del día igual a 7.000, o a 1.000 años, creo que nadie los combatiría.

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Afirmación 7ª “El Infierno consiste en la destrucción de los impíos y es un susto pagano

40. El Infierno consiste en la destrucción de los [5] impíos y es un susto pagano (“De Paraíso perdido…” c. 28 n. 13 – c. 3 n. 13 – c. 2 n. 20 —c. 20 n. 17 y 18). Librito intitulado: “Fuego del infierno” – Verdad Bí­blica o susto Pagano”.

Contestación

Los máximos errores de los T. de J. creo que son: la negación de la divinidad de Cristo y la negación del Infierno. Hemos combatido el primer error, ahora com­batiremos éste.

En octubre de 1957 cayó en mis manos un folleto de los T. de J. titulado: “Verdad Bíblica o susto Pagano – Fuego del Infierno”. Yo me encontraba en “Las Parejas” (Santa Fe).

No habiéndose podido hacer una disputa oral con los T. de J. muy numerosos en dicho pueblo, les escribí cuanto sigue: (Véase la Verdadera Iglesia de. págs. 9 a 44). Ya sabemos que Sheol significa “sepulcro”, pero significa también “infierno”… Jesús en la parábola del rico epulón (Lucas 16:19-31) habla de un lugar de tormentos, de la sed, del fuego. En la profecía del juicio, en donde dice:

“Apartáos de Mi, oh malditos; al fuego eterno“,

habla del fuego eterno. En efecto concluye Jesús:

“E irán los malos al fuego eterno y los justos a la vida eterna” (Mateo 25:46).

Como eterna es la gloria y la felicidad, eterno también es el tormento.[6]

Objeciones de los Testigos de Jehová:

Objeción 1ª

41. –El infierno consiste en la destrucción de los impíos. (“De Paraíso. . .” c. 28 n. 13).[7]

Contestación a la 1ª Objeción

Esta objeción es antibíblica. En efecto: da Biblia afir­ma que el alma, tanto de los buenos, como de los malos, no es destruida, sino que pasa de esta vida temporal y de aprueba, a la vida eterna. Hacemos observar que la palabra “Alma” en la Biblia tiene varias acepciones, que se comprenden y distinguen según el contexto. Así vemos que significa “vida” en el Gen. 17:14; Ex. 12:15; que significa “persona” en Num. 21:5; Job 6:7; y que significa “animal” en Gén. 2:19 y que significa “alma” en el sentido propio dé la palabra en 3 Reyes 17:22 y Mateo 16:26.

Pero antes de contestar a estas objeciones, quiero demostrar el lado débil de la doctrina que es como un dogma fundamental del Jehovismo, la mortalidad del al­ma, demostrando que El Alma es Inmortal.

En el opúsculo jehovista “Sea Dios Veraz” págs. 60 y 66 se dice:

“No hay un solo texto de la Biblia que declare que el alma humana es inmortal… exceptuando Génesis 3:4. “Entonces dijo la serpiente a la mujer: De seguro que no moriréis… por eso se ve que el diablo es quien originó la doctrina de la inmortalidad inherente al al­ma”.

Antes de contestar a las otras objeciones, hago ob­servar:

1º Que debemos creer en la inmortalidad del alma, no porque lo dijo el diablo sino porque lo dijo Dios en numerosos pasajes de la Biblia.

2º Que el demonio no habló, ni Eva entendió; hablar acá de la inmortalidad del alma, sino de la inmortalidad de la vida.

Es cierto que la idea de “alma” que tienen los Testi­gos de Jehová es muy distinta de lo que piensan los católicos y los Protestantes pero están equivocados los jehovistas y van contra la Biblia, como veremos ahora. Mr. T. J. Sullivan, jehovista afirma:

“El hombre no posee alma. Él es un alma”. Muñoz; p. 27.

El católico afirma con la razón, la Iglesia y la Biblia que el hombre consta de alma y de cuerpo.

Pruebo ahora que el alma no muere con el cuerpo y que tiene un destino eterno.

a) Mateo 10:28 dice:

“Nada temáis a los que matan el cuerpo y no pueden matar el alma; temed antes al que puede arrojar alma, y cuerpo al infierno” (el cuerpo después de la resurrección de la carne).

T. de J. meditad este texto: los hombres pueden ma­tar el cuerpo y no al alma, porque es inmortal. Dios puede arrojar al infierno cuerpo y alma; aquí Jesús con la palabra “infierno” entiende ¡hablar del verdadero in­fierno y no del sepulcro; porque en el sepulcro se arroja o deposita el cadáver, esto es, el cuerpo sin alma.

b) 3 Reyes 17:17 a 24 describe la muerte del hijo de la viuda. El alma no fue destruida, sino que se separó del cuerpo; en efecto en el vers. 22 dice:

“Oyó el Señor la súplica de Elías y volvió el alma del niño a entrar en él, y resucitó”.

Los T. de J. están conforme con la Biblia cuando admiten la resurrección de los 144.000 para el cielo y cuando afirman que resucitará la “gran multitud”, que según ellos, vivirá felizmente en la tierra; pero, negando la resurrección de los malos, se oponen a la Biblia. Y lo pruebo.

a)1 Cor. 15:22 dice:

“Así como en Adán mueren todos; así en Cristo todos serán vivificados“.

Esto es: en Adán mueren los buenos y los malos; y en Cristo resu­citan los buenos y los malos.

b) Juan 5:29 dice:

“Tendrá la hora en que todos los que están en el sepulcro oirán la voz del Hijo de Dios y saldrán los que hicieron buenas obras a resucitar para la vida; pero los que las hicieron malas resucitarán para ser condenados”.

Pero, ¿condenados a qué?, ¿a la des­trucción, como afirman los T. de J? No, sino para ser condenados al infierno: pues en el día del extremo jui­cio, Jesús dirá a los malos:

“Apartáos de Mí, malditos; al fuego eterno” Mateo 25:41.

De estos textos vemos que el suplicio del infierno es eterno, como eterna es la felicidad del Cielo.

c) Ya el Profeta Daniel (12:2) había profetizado:

“Las muchedumbres de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán, unos para eterna vida, otros para eterna vergüenza y confusión”.

Los jehovistas, que usan tanto a Daniel, consideren este texto y verán, la resurrección no sólo de los buenos, sino también de los malos y que el Profeta predice no sólo la eternidad del cielo, sino paralelamente la eter­nidad del infierno.

Objeciones de los T. de J. contra la inmortalidad del alma[8]

42. Objeción: Génesis 2:7 que dice:

“Entonces forma Yavé Dios al hombre (Adán) del polvo del suelo (adamá) e, insuflando en sus narices aliento de vida, quedó constituido el hombre como ser vivo”.

Los T. de J. traen este texto para probar que el alma no es distinta del cuerpo y que es como el alma de todos los animales (De Paraíso perdido… c. 2 n. 11).

Contestación a la 1ª Objeción

Este texto, no sólo no prueba lo que dicen los T. de J. sino que prueba lo contrario. En efecto, es bien distinta la manera con la cual Dios creó los animales de la que creó al hombre. Para crear los animales dijo (Gén. 1:24)

“Produzca la ¡tierra seres vivientes conforme a su especie: ganado, reptiles y bestias salvajes”.

Mientras que para crear al hombre antes formó su cuerpo y luego sopló el alma (Gén. 2:7) y lo formó a imagen suya, conforme a su semejanza (Gén. 1:26).

El texto que citáis prueba evidentemente que el alma de los hombres es distinta del alma de los brutos; y que el hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, ypor el soplo de Dios. Pero la Biblia nada de esto dice de los animales.

43. Objeción: Ezequiel 18:4 dice

“He aquí que todas las almas son mías, tanto el alma del padre como la del hijo me pertenecen; el alma que pecare, esa mo­rirá”.

Los T. de J. con este texto quieren probar que al alma es mortal.

Contestación a la 2ª Objeción

Aquí como en otros lugares bíblicos, la palabra “alma” es sinónimo de “vida”.

El sentido del presente texto es: El hombre que peca será castigado con la pena de muerte. Que éste y no otro sea el sentido, se deduce del contexto. En efecto: Ez. 18:2 dice:

¿Qué tenéis que andar profiriendo este proverbio, a saber: los padres comieron el agraz y los dientes de los hijos han padecido la dentera? No, si peca el padre, mue­ra el padre; y si peca el hijo, muera el hijo.

Creo que los sabios entre los T. de J., ya no citarán este texto para probar la mortalidad del alma.

44. 3ª Objeción: Eclesiastés 9:5 dice:

“Porque los vivos saben que han de morir, mas los muertos no saben nada y ya no reciben remuneración, pues su recuerdo se ha olvidado.

Contestación a la 3ª Objeción

Ante todo es claro que el Autor inspirado del Ecle­siástico cree en la inmortalidad del alma pues en 12:7 dice:

“Antes que torne el polvo a la tierra, como era, el hálito vital vuelva a Dios que lo creó”.

Veamos por el contexto cómo hay que interpretar el veis. 5. El Autor en el vers. que sigue (9:6) dice:

Tanto su amor como su odio y su envidia ya han perecido y no tendrán ya jamás parte alguna de cuanto se ejecuta bajo el sol.

Combinando este versículo, con el que precede, vemos que el Autor quiere decir: los vivos se ocupan de lo que se ejecuta bajo el sol; los muertos no.

45.4ª Objeción: Romanos 6:23 dice:

“El sueldo del pecado es la muerte; mas la dádiva de Dios, vida eterna”.

Contestación a la 4ª Objeción

Ante todo este texto confirma que la muerte es el cas­tigo del pecado original, mientras que el premio de la virtud es la vida eterna del cielo. Notad, oh T. de J., que aquí San Pablo habla de la muerte, esto es, de la separación del cuerpo y del alma, y no habla de la ani­quilación del alma; pues, cuando escribe a los Filipenses (1:21-23) dice:

“Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Por otro lado, si hay que vivir en carne, esto será para mí rendir fruto con mi trabajo; y no sé lo que yo haya que escoger… Tengo deseos de estar desatado (esto es, de morir) y estar con Cristo”.

Veis que no desea la aniquilación, sino la vida eterna.

46. –Objeción: Lucifer pecó y Dios lo condenó a muerte, remitiendo la ejecución a otro tiempo (“De Pa­raíso perdido… “c. 2 nn. l3 y 27; c. 29 n .17). Así, los que se dejan extraviar por Satanás, serán destruidos (“De Paraíso perdido…” cap. 29 n .16).

Contestación a la Objeción

Como hemos visto, los T. de J. afirman que en lugar del Infierno sucederá la destrucción de las almas. Lo afir­man, pero no lo demuestran; la Biblia además demues­tra lo contrario. Ellos citan en apoyo de su tesis: Apoc. 20:10 y 20:15 y 21:8. Examinemos estos textos.

Apocalipsis 20:10 dice (20:9):

“El diablo que los traía engañados fue precipitado en el estanque de fuego y azu­fre, donde también la bestia (sigue ahora el texto 20:10) y el falso profeta serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos“.

Este texto que citan los T. de J. afirma no la destrucción, sino el tormento eterno que es el infierno. No sé por qué citan este texto que contra­dice su afirmación. ¿No ven que la frase “por los siglos de los siglos” significa “por toda la eternidad”?

Apocalipsis 20:15 dice:

“‘El que no fue hallado escrito en el libro de la vida fue asimismo arrojado al estanque de fuego”.

Contestación a los T. de J.

Tampoco este texto corrobora la afirmación de los Tes­tigos de Jehová.

Apocalipsis 21:8 dice:

“Los cobardes e incrédulos, y execrables, y homicidas, y deshonestos, y hechiceros, e idólatras, y a todos los embusteros, su suerte será el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”.

Contestación a los T. de J.

Con la palabra “muerte segunda” no se entiende la destrucción, sino la muerte a la gracia y a la gloria de Dios, esto es el infierno. Baste confrontar este texto con Mateo 25:41 que dice:

“Apartáos de mí, malditos, al fue­go eterno, que fue destinado para el diablo y sus ángeles;

y Mateo 25:46 que dice:

“Irán éstos (los malos), al eter­no suplicio (infierno), y los justos a la vida eterna”.

47.6ª Objeción: La inmortalidad es un premio para la fidelidad (“De Paraíso perdido…” c. 28 n. 32).

Contestación a la 6ª Objeción

De lo que hemos probado arriba queda claramente demostrado que la inmortalidad es la condición reser­vada a todo ser humano. El justo tendrá su felicidad inmortal en el cielo; el pecador obstinado tendrá su tor­mento inmortal en el infierno.

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Afirmación 8ª “Sólo 144.000 irán al Cielo y una grande muchedumbre será feliz en la tierra

48. – Sólo 144.000 irán al Cielo y una grande muchedumbre será feliz en la tierra.

144.000 formarán parte de los nuevos cielos y una gran muchedumbre tiene la esperanza de vida eterna en una tierra paradisíaca bajo esos nuevos cielos (“De Paraíso perdido…” c. 26 n. 20 – Además Piolante pág. 441).

Contestación 8ª

Vuestros textos dicen:

“De entre el género humano sólo 144.000 personas irán al cielo” (Ap. 143).

En “De Paraíso perdido… “c. 23 n .1 “Las otras ovejas recibirán vida eterna en la tierra” (De Paraíso perdido… c.24 n.5). “Desde 1931 el Buen Pastor ha estado juntando sus otras ovejas”. Apoc. 7:9 y 10. “El reino que las ovejas llegan a poseer, o heredan, no es el reino del cielo… es la vida eterna en la tierra” (“De Paraíso perdido… c.23 n. l; c.24 n.38).

Todo cuanto acabamos de decir forma un punto doc­trinal y especial de los T. de J. Este punto doctrinal no nació completo; anduvo evolucionándose, y creo que esta evolución no llegó todavía a su completo desarrollo.

1 -En 1914 tiene principio el fin del viejo mundo. (La verdad os hará libres, pág. 240-241).

2 -En 1914 retorna invisible Cristo.  Afirman que este retorno invisible, fue conocido por los T. de J. en 1922.

3 -En 1918 Jesús, siempre invisiblemente, va al tem­plo antitípico y sucede la anticipada resurrección invi­sible y sin cuerpo de los 144.000 fieles.

Aquí me hago una pregunta: si resucitan sin cuerpo, resucita sólo el alma. Para los T. de J., ¿mueren -también las almas de los 144.000 y de los de la “gran multitud”?

4 -Una revelación en 1931 anuncia la salvación de la “gran multitud”, o de las “otras ovejas”.

5 -Una revelación de 1938 anuncia que si las “otras ovejas” serán fieles, ellas solas formarán la población del nuevo mundo justo y feliz.

6 -Después de un milenio de reinado de Jesús en la tierra, se realizará el juicio. Los 144.000 conseguirán la gloria del cielo; la gran multitud la vida eterna en la tierra; los demás, con Satán y los demonios, serán ani­quilados. (Piolanti pág. 441, 442. “De Paraíso perdido… cap. 24 a 30).

Vamos a ver si los textos de la Biblia que citan los T. de J. confirman lo que ellos aseguran ser verdad.

1 -Apocalipsis 14:3 dice:

“Nadie podía cantar aquel cántico fuera de aquellos 144.000 que fueron rescatados de la tierra”.

Apocalipsis 7:4 dice:

“144.000 de todas las tribus de los hijos de Israel. De la Tribu de Judá 12.000… después de esto vi una gran muchedumbre… de todas las naciones”.

Los T. de Jehová citan 14:13, pero le añaden la “gran­de muchedumbre” de todas las naciones. Creo que sería mejor para ellos citar 7:4, que habla de los 144.000 hijos de Israel, y luego 7:9 de la “gran muchedumbre” de todas las naciones.

Todas las aplicaciones que hacen para sí mismos de este texto son un puro juego de fantasía. Dicen; afirman; pero no prueban, ni demuestran cuanto afirman o dicen.

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49. -Vamos a hablar de la profecía de Russell sobre el año 1914.

Los católicos ignoramos cuando llegará el Anticristo, pero sabemos que no vendrá antes de la conversión de los Hebreos, pues San Pablo nos dice (Rom. 11:26) que llegará cuando la “plenitud de las naciones haya entrado; entonces se salvará todo Israel”; esto es, antes del fin del mundo se convertirán los Hebreos, y luego, antes de la conversión de los Hebreos no habrá fin del mundo.

Además, ¿por qué no confiesan candorosamente que se equivocaron al fijar esta fecha? ¿Por qué andan ahora poniendo un remiendo al error, hablando de la venida invisible de Cristo, y de la resurrección invisible de los T. de J.? Ellos se basan sobre revelaciones privadas, pero pregunto: ¿Quién os asegura que estas revelaciones son auténticas, tanto más que algunas de ellas han fallado?

Examinemos ahora los textos citados por los T. de J. Apoc. 14:3 dice:

“Nadie podía cantar aquel cántico fuera de aquellos 144.000 que fueron rescatados de la tierra. Éstos son… vírgenes”.

Es tan claro que aquí el Apocalipsis habla de los y de las vírgenes que están en el cielo, pues dice que (Apoc. 14:2)

“están sin manchas ante el trono de Dios” (Apoc. 14:6) .

Apoc. 7:4 dice:

“Oí también el número de los señala­dos que eran 144.000 de todas las tribus de los hijos de Israel”

y sigue asignando 12.000 a cada una de las doce tribus. Y luego añade (Ap. 7:9)

“Después de esto vi una gran muchedumbre que nadie podía éontar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas que están ante el trono”.

No comprendo por qué los 144.000 señalados, los T. de Jehová se los atribuyan a sí, cuando el Texto Sagrado dice claramente que son de las 12 tribus de Israel.

50. -Ni veo la necesidad de la revelación que dicen haber tenido los T. de Jehová en 1931; según ellos esta revelación anunciaba la “gran multitud” de los salva­dos. Esta “gran multitud” ya está revelada en el Apoca­lipsis (7:9).

51. -Así no veo la necesidad de la revelación que habrían tenido los T. de Jehová en 1938 sobre las “otras ovejas”. Ya el Evangelio de San Juan (10:16) dice:

“Tengo también otras ovejas que no son de este aprisco, las cuales debo recoger. Oirán mi voz, y se hará un solo rebaño y un solo Pastor”.

Esto concuerda con Apoc. 7: de 4 a 9. Las ovejas que conocen al Pastor Jesús son los hebreos convertidos; y las ovejas que oirán la voz del Pastor Jesús, somos los convertidos del paganismo.

52. -Y ¿de dónde sacáis que “el reino que las ove­jas llegan a poseer, o heredan, no es el reino de los cielos y que es la vida eterna en la tierra? El juicio y el fin del mundo se hará en la tierra, pero la retribución será, para los malos el infierno (como ya hemos probado), y para los buenos, el Cielo y no la tierra (Véanse, entre otros textos, Mateo 5:10-6:20; Luc. 12:33).

En una disputa, un T. de J. para probar que la vida feliz y eterna de la “gran multitud” la gozará en la tie­rra, citó Mateo 5:4, que dice:

“Bienaventurados los man­sos porque ellos poseerán latierra”.

Pero, ¿no notaba que en cada una de las 8 bienaventuranzas, Dios promete el cielo, llamado con distintos nombres? (reino de los cielos -tierra de los vivientes, prometida, símbolo del cie­lo – consuelo – saciedad – misericordia – visión de Dios – Hijos de Dios – Reino de los Cielos). Además dice que los mansos poseerán la tierra porque los mansos se ganan el corazón de todos.

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53. -De ¿dónde sacáis que los malos, Satán y los demonios, serán aniquilados?

Esta doctrina que habéis heredado de los Adventistas la enseñáis en “De Paraíso perdido… ” c. 29 n. 16. Ade­más en c. 20 n .10, cap. 20 n .15 y c. 21 n .18.

Notad que con esta doctrina andáis clara y evidente­mente contra la Fe y contra la Biblia. Probaremos con varios textos la verdad de cuanto afirmamos, y además demostraremos que ningún texto que citáis para probar lo que afirmáis vosotros prueba vuestra tesis. Os encon­tráis en el dilema: o de conformaros a la Biblia, o de rechazar vuestros errores.

2 Pedro 2:4 dice:

“Dios no perdonó a los ángeles de­lincuentes sino que, amarrados con cadenas infernales, los precipitó al abismo en donde son atormentados y tenidos como reserva hasta el día del Juicio” en el cual día Jesús dirá; a los réprobos (Mateo 25:41)Apartáos de Mí, malditos, al fuego eterno, que fue destinado para el demonio y sus ángeles“.

54. -Veamos los textos que citáis vosotros:

Apoc. 20:19 dice:

“Y el diablo fue echado en un lago de fuego y azufre, en donde también la bestia (20:10) y el falso profeta serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos

esto es, eternamente.

Cuidado, T. de J., aquí no se trata de aniquilación o de muerte, que duraría un instante, sino de un tormento eterno que dura día y noche; por los siglos de los siglos.

Citáis Apoc. 20:15 que dice:

“Y aquel que no fue en­contrado escrito en el libro de la vida fue enviado al lago de fuego”.

Este texto no prueba que los malos serán aniquilados, sino que prueba lo contrario; en efecto: todos los malos resucitados son echados al mismo lago de fuego en el cual (Apoc. ‘ 20:9-10) el diablo, la bestia y el seudo­profeta son atormentados eternamente.

55. -El sentido de Apoc. 20: de 10 a 15 es el si­guiente: resucitarán los muertos y serán juzgados según sus obras. Los que no están escritos en el libro de la vida serán echados en el lago de fuego en donde con el diablo, con la bestia y con el seudoprofeta sufren por los si­glos de los siglos; ésta es la segunda muerte. La primera muerte es la muerte corporal; la segunda muerte, es la muerte a la gracia y a la gloria de Dios, es la condenación al fuego que dura eternamente.

56. -Citáis también Apoc. 21:8 que dice: que a los pecadores “tocará en suerte el lago ardiente de fuego y de azufre: que es la segunda muerte”.

Como hemos demostrado arriba, aquí se habla del lago en donde los malos son atormentados eternamente. “Apar­táos de Mí, malditos, al fuego eterno” (Mateo 25:41). Ésta es la muerte segunda.

57. -Como conclusión de esta primera aparte, pon­gamos en claro algo de profecía Russelliana y Jehomística de la segunda venida de Cristo en el año 1914. Veremos;

1 ° – Lo que pensó Russell acerca del año 1914.

29 -Lo que afirmáis vosotros los Testigos de Jehová, ahora sobre el mismo año 1914.

3º -Lo que creemos nosotros acerca de la Parusía de Cristo.

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58. –Punto 1º; Russell y el año 1914:

Russell preanuncia en el opúsculo “Fin del mundo ­y el retorno de Ntro. Señor “que en 1874 volverá Cristo invisible para preparar el juicio del mundo” (Piolanti pág. 432).

En 1886 publicó en “The Time is at hand” que en 1914 Cristo haría el juicio y además sucedería la destruc­ción de los impíos, y que llegaría la aurora milenaria de los justos. Sus textuales palabras son:

Nosotros retene­mos verdad acertada que la Cesación final de los reinos y el pleno restablecimiento del Reino de Jehová será completado en el correr del año 1915 (Chiminelli pág. 119).

Esto no sucedió como podéis comprobarlo vosotros, oh Testigos de Jehová).

Russell murió en 1916 comprobando personalmente que esta “Verdad” acertada no se había cumplido, confesó sin­ceramente;

1° – Que para 1914 había sido fijado el cumplimiento de la profecía.

29 -Que Jehová había dilatado su cumplimiento en bendición de su pueblo y así dijo:

“Nosotros te­nemos una ulterior oportunidad para perfeccionarnos en la santidad” (a future opportunity for perfecting holiness) (Chiminelli pág. 119-120).

¿Que Dios haya dilatado el cumplimiento de la profecía para; perfeccionarnos en la santidad? Russell ¿lo conoció por medio de una revelación privada?

59. -¿De dónde fue sacado el año 1914, como fecha de la segunda aparición en la tierra?

Fue sacado, por los testigos de Jehová de un sueño inspirado que tuvo Nabucodonosor y que fue interpreta­do por el profeta Daniel (Daniel 4:16-23).

Vuestro libro “Esto significa vida eterna” dice:

“Los 7 tiempos que Nabucodonosor pasó eran 7 años de 12 me­ses lunares, o de 360 días cada año. Multiplicando eso da 2.500 (7; por 360-2.520 días) por los 7 tiempos literales. Los 2.520 días de “sus 7 tiempos” de locura bestial eran simbólicos del período de dominación mundial por los gentiles, durante el cual Jerusalén o lo que ella repre­sentó, fue !hollada por las naciones no judías. Jehová mismo nos da las normas para la interpretación del sim­bolismo al decir concerniente al castigo sobre Israel: “Por cada día un año (Números 14-34) “Un día por cada año te he señalado” (Ezequiel 4:6). Calculando de este mo­do, los 2.520 días de locura bestial que pasó el destructor de Jerusalén simbolizaron 2.520 años contando desde 607 años antes de Jesucristo.

Puesto que estos “Tiempos señalados de las naciones comenzaron con la desolación de Judá y Jerusalén por los gentiles en octubre del 607 antes de Jesucristo, el fin de su duración de 2.520 años caería en octubre de 1914 después de Jesucristo” pág. 67-69 del libro “Esto significa la vida eterna”.

60. -Esta interpretación está equivocada. En efecto:

1º -Leed Daniel 4:1-34 que contiene la profecía y su cumplimiento y no encontraréis ninguna alusión a los tiempos actuarles.

2º -Leed Números 14:34 que citáis vosotros y veréis que el texto sagrado no dice que un día equivale a un año, sino que Dios castigó a los hebreos a vagar en el desierto por cuarenta años, en rela­ción a los 40 días que duró la visita de la tierra prometida – La Biblia dice:

“Tantos como fue­ron los días de la exploración de la tierra, 40, tantos serán los años que llevaréis sobre vosotros vuestras rebeldías: 40 años, año por día y experi­mentaréis así mi adversión por vosotros”. Más o – menos, como si un juez diera 40 años de cárcel a un desertor de 40 días.

3º -Leed Ezequiel 4:6 que dice:

“Acabados éstos, te echarán del lado derecho para expiar a su vez las iniquidades de la casa de Judá por 40 días, computándose cada día por un año” y veréis que Dios impone al profeta 40 días de penitencia pa­ra que éste expíe los pecados que Judá cometió en 40 años.

4º -No es exacto cuando afirmáis en “Esto significa vida eterna” (pág. 69:

“los siete tiempos que Nabucodonosor pasó eran siete años de doce meses lunares, o de trescientos sesenta días cada año”,

pues, aunque el mes lunar dure 29 días 44 minutos y 3 segundos, los hebreos los contaban al aparecer el primer cuarto de la luna; esto es, cada 29 días y alguna vez, cada 30 días.

Además para hacer concordar el año lunar con el año solar dos o tres años añadían al año un mes; después del mes Adar en dicha ocasión colocaban el mes Ve-Adar, o segundo Adar[9]

No hay tampoco que olvidar que el cálculo de Dionisio el Exiguo al contarlos años después de Cristo no es exacto como lo reconocen también vuestros eruditos.

Después de estas observaciones cronológicas, a menos que la fecha 1914 no se base sobre vuestra relación priva­da, y tendríais que demostrarlo en este caso, es evidente que es completamente inexacta. En esto me remito al juicio de vuestros sabios.

A todo esto se añade que el invento de esta interpretación (Russell) declaró que no cumplió la Parusía en 1914 y que “había sido dilatado su cumplimiento en bendición de su pueblo”.

Considerad que sobre este punto, el año 1914 es uno de vuestros puntos principales y que está evidentemente equivocado.

61. –Punto 2°; los actuales Testigos de Jehová y el año 1914.

Consultad cualquiera de vuestros libros anteriores a 1914 y veréis que nunca habiáis afirmado que en 1914 Cristo vendría en forma invisible.

Al no verse cumplida la Profecía muchos abandonaron las filas de los “Estudiantes de la Biblia”. Los que perse­veraron en la Sociedad de los Estudiantes de la Biblia escogieron algunas explicaciones ingeniosas; Rutherford, abogado, afirmó, que la presencia de Cristo era legal; Sullivan que era simbólica. Todos los testigos de Jehová afirman que era invisible. “Esto significa vida eterna” en la pág. 221 enseña:

“1914 marca el tiempo del regreso invisible de Cristo en el espíritu”.

Compendia vuestra doctrina actual Humberto Muñoz R. con estas palabras: “De Paraíso perdido” (Cap. 21) dice en el Nº 23.

“El reino de Dios no podía empezar hasta que hubiesen pasado «siete tiempos»” Daniel 4:16.

Nº 24. ¿Cuánto duran “siete tiempos”? Los Testigos de Jehová explican esto por medio de señalar a Apocalip­sis 12:6,14. El versículo 14 hace mención de “un tiempo y dos tiempos y la mitad de un tiempo”. Esto representa tres tiempos y medio, o la mitad de siete tiempos. El versículo 6 se refiere a tres tiempos y medio copio constando de 1.260 divas. Así que “siete tiempos” sería dos veces 1.260 días, o 2.520 días… Con Dios cada día cuenta por un año (Núm. 14:34. Ez. 4:6), así que los 2.520 días vienen a ser 2.520 años. Consideramos los textos bíblicos que san base en “De Paraíso perdido” para el fatídico 1914.

Daniel 4:16 habla del sueño profético de Nabucodo­nosor. En 3:13 leemos:

“Quítese el corazón de hombre y désele un corazón de bestia y pasen sobre él siete tiempos“.

En 4:22 Baltazar (Daniel) dice a Naibucodonosor:

“Te darán a comer hierba como a los bueyes, te empapará el rocío del cielo y pasarán sobre ti “siete tiempos“.

En 4:29 una voz del cielo le dice al cabo de doce meses:

“Te darán a comer hierba como a los bueyes y pasarán sobre ti siete tiempos“.

En 4:31

Al cabo del tiempo seña­lado yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo y recobré la razón”.

Como bien se ve, los “siete tiempos” son siete años de locura con la cual Dios castigó al soberbio Nabuco­donosor.

Vamos a ver la Apocalipsis 12:6,14. En versículo 6 vemos que la mujer apocalíptica fue alimentada en el desierto por 1.260 días y en el versículo 14 que fue alimentada en el desierto por un tiempo, dos tiempos y medio tiempo esto es en total 7 años.

Consideremos: 1º – En ningún lugar de la Biblia se dice que el sueño profético de Nabucodonosor sea en relación a la segunda venida de Cristo.

2º -Como hemos visto arriba ni en Núm. 14:34, ni en Ez. 4:6, ni en ningún otro lugar bíblico se dice que un día corresponda a un año como afirma De Paraíso en Cap. 21. n. 25. (que en otro lugar había afirmado arbitrariamente que un día es igual a 7.000 años) (Cap. 2. n. 2) y que un día es igual a 1.000 años (Cap. 3. n. 29).

De modo tal que en lugar de afirmar con tanta seguridad lo que nadie vio y lo que nunca fue predicho, sino que fue afirmado por errónea interpretación del sueño de Nabucodonosor antes por los adventistas para el 1844 y luego por Russell para él año 1914 que “en 1914, sin que lo vieran ojos humanos, aconteció la segunda venida de Cristo al reino” (De Paraíso perdido Cap. 21. n. 28). ¿No sería mejor que como hicieron los Adventistas, como hacemos nosotros, dieciséis: ¿Estemos preparados para la segunda venida de Cristo, pues llegará de improviso?

Miller en 1844 en una carta abierta confesó que se había equivocado; Russell declaró que la fecha 1914 había sido diferida: ¿no sería más serio que en lugar de poner remiendos al pobre 1914 lo pusieseis en olvido como hicisteis de tantas ideas de vuestro Fundador?

Los testigos de Jehová -1958:

“Cierto que Cristo no había llegado en forma física y material; pero, de todas maneras, el año 1014 marcaba el término cronológico de la era de los gentiles. Legalmente Cristo ya estaba de nuevo presente. Son los comienzos del reino.

La Teocracia está en los dolores del parto del reino milenario. “¿No véis que es una adaptación para no confesar (como lo hizo Russell) vuestra equivocación?[10]

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62. -Otras profecías jehovísticas:

1º -“Sea Dios veraz nos habla de 1918: en la pág. 79 dice:

“Mediante esta parábola (del rico Epulón y Lá­zaro) Jesús declaró una Profecía que tiene su cumplimiento en su escenario moderno desde 1918-A”

En la pág. 112 dice:

“Los apóstoles y otros… seleccionados… durmieron en el sepulcro hasta la primera resurrección que aconteció a la venida de ¡Cristo Jesús al templo de Jehová en 1918, tiempo en que fueron levantados a la gloria con la cabeza de la Iglesia”.

En la pág. 274 dice:

“Aquel día” (la segunda venida de Cristo)… comenzó con su venida al templo para el juicio en 1918″,

en la pág. 285 dice:

“en la primavera de 1918 (Cristo Jesús) vino como el mensajero de Jehová al templo y comenzó primeramente el juicio de a «casa de Dios» y después de eso el de las naciones de este mundo”.

Testigos de Jehová ¿cómo sabéis que ha venido? ¿Lo habéis visto? ¿Tenéis alguna revelación especial?

63. -2º José F. Rutherford en 1920 en un opúsculo titulado “Millones que ahora viven no morirán jamás” profetizó que en 1925 resucitarían Abraham, Isaac y Jacob. Este libro se retiró de la circulación en 1925. (Mu­ñoz pág. 20).

¿Por qué fue? ¿Por la profecía no cumplida?

En el libro “Sea Dios Veraz” pág. 260 se expresa la misma idea, pero más modestamente, con un “quizá”, cuando leemos:

“aunque parezca increíble, muchas de estas «otras ovejas» quizá nunca mueran jamás”.

A una afirmación categórica sucede un “quizá”.

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64. -Punto 3°: El catolicismo y la parusía:

El católico cree firmemente en la segunda venida de Cristo, para que juzgue a los vivos y a los muertos. Creemos que vendrá, no invisible, sino “con poder y majestad grande”. (Mateo 24-30).

Pero creemos que la segunda venida de Cristo será improvisada y que nadie sabe cuándo sucederá. Véase (Marcos 13:32-37; Hechos 1:6; Lucas 12:40; Mateo 24:39 y 25:13 y otros textos).

Además sabéis, como lo sabemos nosotros, que San Pablo (Romanos 11:26) dice que antes de la venida del Anticristo de la segunda venida de Cristo tienen que convertirse los hebreos.

65. -Causa principal de los errores de los Jehovis­tas es la inexacta interpretación de la Apocalipsis. Este Libro profético, después de las cartas a las 7 Iglesias (1:9 a 3:22) traza la historia del pasado. Descrip­ción del Rey Soberano y de su Corte (Cap. 4 y 5). 2º – De los 7 sellos y fuerzas de Dios sobre la tierra (Cap. 6 a 8:1). 3º – De las 7 trompetas, sobre el mundo antiguo y sobre Israel (Cap. 8:3 a 11:18).

Luego habla del tiempo presente: La Encarnación del Hijo de Dios y la llegada del dragón (Cap. 11:19 a 14:5).

Por fin profetiza el futuro: Habla de un futuro próximo: la derrota de Roma pagana y las consecuencias de esta derrota (Cap. 14:6 a 19:21); y de un futuro remoto, cuando habla del reino milenario de Jesús (Cap. 20); de los cielos nuevos y de las ¡tierras nuevas (Cap. 21:11 a 22:15) y por fin de la celestial Jerusalén.

En los que más insisten los Jehoavistas es sobre el milenio: veamos lo que dice el texto sagrado. Después de narrar la derrota del demonio y del paganismo, el profeta describe al ángel que encadena al diablo por 1.000 años (20:12) y vio “a las almas” de los Santos que reinarán con Cristo por los mismos 1.000 años (20:4-6). Luego será soltado el diablo que seducirá a muchos y dará batalla a Dios y será derrotado y echado al infierno (20:6-10). Luego habla San Juan de la resurrección de los muertos y del juicio Final (20:11-15). El número 1.000 ¡indica un largo período de tiempo. Jesús por medio del Cristianismo empezó a reinar a principios del siglo IV y aunque en el campo del Señor haya habido y lo haya hoy y lo habrá siempre, cizaña mezclada con el trigo, el dueño lo considera realmente suyo y suyo es. En este período reinan con Cristo las almas de los Santos y de los justos. Acabado este período, se soltará Satanás y moverá guerra a Cristo y a la Reli­gión por medio del Anticristo y de sus secuaces y luego el Anticristo y sus secuaces serán derrotados por Cristo y vendrá la resurrección de los buenos y de los malos para el juicio final; después del cual uno irá o volverá al infierno o al cielo según su merecido.

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II- AFIRMACIONES DE LOS TESTIGOS DE JEHO­VÁ COMUNES CON LOS PROTESTANTES

Afirmación 1ª

(“De Paraíso perdido…” c. 20 n. 21) 66:

1) Poco a poco el clero católico perdió de vista el reino celestial…

2) Querían gobernar un reino -terrestre.

3) En 325 Constantino hizo de la religión católica, religión del estado.

4)  Participaron en las guerras entre nacio­nes… empezaron a perseguir a los que no creían de la misma, manera que ellos.

1ª Contestación

Aquí los Testigos de Jehová entran en la turba común de los herejes.

Combaten la Iglesia Católica con objeciones a las cuales se ha contestado certeramente muchas veces y desde hace mucho tiempo, y que, a pesar dé esto, son y serán repetidas, a lo menos por muchos, de mala fe.

¿Por qué, en lugar de repetir las objeciones ya refu­tadas, no se consulta a los apologistas católicos? Acor­démonos que la verdad no precisa del error para defen­derse; pide sólo ser conocida.

67. -1) No es exacta la afirmación que “poco a poco el clero perdió de vista el reino celestial”, pues en toda época, y especialmente en la que alude el autor, entre el clero florecieron grandes santos. Que también haya habido malos, no hay por que maravillarse pues habíamos asimismo en el tiempo apostólico como se puede ver por las Cartas de San Pablo, de San Juan y por el Apocalipsis.

68. -2) En cuanto a que “los Clérigos querían ahora gobernar un reino terrestre”, aunque no sea exacta la afirmación, digo que no hay ninguna ley ni natural, ni humana, ni divina que lo prohíba.

69. -3) Que “en el año 325 Constantino hizo de la religión de ellos religión del estado”, contesto que si así hubiera sido no habría habido nada de malo, pues en el pueblo de Dios así era y por disposición divina; con todo, no fue así. En efecto, Constantino con el célebre “Edicto de Milán” del año 313 (12 años antes del 325) no hizo de la Religión Cristiana la Religión del estado, sino que “permitió a cada uno seguir en lo que atañe a la religión su propia conciencia” y con este edicto concedió la libertad también a los Cristianos que eran los únicos a quienes hasta entonces les había sido negada. ¿Qué mal hay en esto?

70. -4) En cuanto a que “participaron en las gue­rras entre naciones” le contestó: ¿Quién prohíbe esto, cuando la guerra es justa? ¿Acaso San Juan Bautista, a los soldados que le consultaron qué cosa tenían que hacer (Lucas 3:14) les contestó que no hicieran guerras y que dejaran de ser militares?

71. -5) En cuanto a que “empezaron a perseguir a los que no creían de la misma manera que ellos”, les contesto: si se trata de perseguirlos iluminándolos con la razón para que reconozcan errores, esto lo hicimos y lo haremos siempre como lo hizo Jesús, porque esta­mos en la verdad y tenemos el deber y el derecho de defenderla para salvar a los que yerran.

Si se refieren a la inquisición contesto:

1º -El hecho de la Inquisición no fue producto de una definición dogmática, sino que fue un tribunal fundado para cuestiones disciplinarias. Por lo tanto no toca ni a la veracidad ni a la santidad de la Iglesia.

2º -Que la Iglesia puede castigar corporalmente por faltas contra la Religión es evidente: ¿Acaso no dice la Biblia (Lev. 24:16):

“Quien blasfemare el nombre del Señor, muera (quítesele la vida) sin remedio”?

Concedemos que en el largo ejercicio de este justo derecho haya habido abusos (como los hubo, y mayores, en la inquisición implantada por los Protestantes). Estos errores hay que corregirlos y deplorarlos, pero éstos no atacan la santidad de la institución. Si aman tanto la justicia, ¿por qué no dicen ni una palabra de reproche contra la Inquisición Protestante?

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Afirmación 2ª

(De Paraíso… c. 20 n. 22) 72:

1) Los Obispos de Roma fueron los que prin­cipalmente codiciaron honor y poder.

2) Dijeron que la Congregación Cristiana esta­ba edificada sobre Pedro.

3) Y que ellos eran los que habían tomado el lugar de Pedro…

4) Y que gobernaban en lugar de Jesucristo.

Contestación

1) Los Obispos de Roma, los Papas, no “codi­ciaron honor y poder”, sino que, como de­mostraremos ahora, recibieron “honor y po­der” del mismo Jesucristo.

73. – En cuanto a que los Obispos de Roma “dije­ron que la Congregación Cristiana estaba edificada sobre Pedro”, contesto que cuando dijeron esto, repi­tieron las palabras de Jesús registradas en el Santo Evangelio.

Leamos Mateo 16: de 15 a 19:

“Les dijo Jesús (a sus Discípulos): Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Con­testando Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo. Y contestando Jesús, le dijo: Bienaventu­rado eres, Simón hijo de Jonás; porque la carne y la sangre no te reveló (esto) sino mi Padre que está en los cielos. Y Yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Y te daré las llaves del reino de los Cielos. Y todo lo que atares sobre la tierra será atado en los cielos; y todo 1o que desatares sobre la tierra será desatado en los cielos”.

Hermanos Testigos de Jehová, leed este trozo bíblico en vuestro Evangelio; leedlo sin preconceptos y veréis en él que Pedro ha sido constituido piedra fundamental de la única Iglesia de Jesús. Cristo que es la -Piedra fundamental; por excelencia, deja a Pedro como piedra fundamental visible y delgada. Veréis que a Pedro fue­ron prometidas las llaves del reino de los cielos.

Jesús había predicho a Simón que sería llamado Kefas, esto es, Pedro, esto es “piedra”. En el momento oportuno Jesús así lo llama (Mateo 16:18).

Le promete el poder de atar y desatar (Mateo 16:19), y le confiere este poder (Juan 21:16) cuando le manda apacentar a los corderos, a las ovejilla y a las ovejas. Jesús es el Pastor (Juan 10:11); por excelencia, y San Pedro es el verdadero Pastor delegado para apacentar el rebaño de Cristo.

74. -3° Decía: “Los Papas dijeron que ellos eran los que habían tomado el lugar de Pedro”. Y les contes­to: diciendo esto, afirman la verdad. Pues Pedro fue a Roma y allí fundó la Iglesia Romana y allí murió. Por lo tanto los sucesores de San Pedro son los Obispos de Roma.

Que San Pedro haya ido a Roma y que allí haya muerto, es una verdad histórica tan real, que los mismos sabios protestantes se avergüenzan que en sus sectas se haya negado otrora esto. Toda la tradición positivamente lo afirma, incluso también los adversarios de Roma, los Orientales; sólo se empezó a negarla, y sin documentos, en el siglo XIII. Es evidente que no toda la verdad está escrita en la Biblia, como no está escrito en ella que vuestro Fundador es Carlos Taze Russell con todo, aun en la Biblia encontramos que San Pedro estuvo en Roma, pues San Pedro escribió su Carta desde Babilonia, es decir, desde Rama (I Pedro 5:13). En efecto, cuando San Pedro escribió esta carta, la cé­lebre Babilonia había sido destruida y no existía, y la Biblia (Isaías 21:9, Jer. 2:8, Apoc. 14:8-17:5-18:21) con la palabra “Babilonia” entiende “Roma”.

Además, después que se halló inconfundiblemente el sepulcro de San Pedro en el Vaticano en 1949, el negar la estadía y la muerte de San Pedro en Roma es obsti­narse en negar una verdad evidente. Ni vuestros sabios se atreven más, a negar este hecho histórico.

75. -4° Decís: “Y dicen que gobiernan en lugar de Cristo”. Contesto: Diciendo esto no hacen más que de­cir la verdad. En efecto, Cristo instituyó Su Iglesia y dio a Pedro el Superiorato de ella cuando lo constituyó piedra fundamental y le confió el cuidado de todo su rebaño. Esta autoridad Pedro la ejerció desde los princi­pios de la Iglesia. Ahora, esta Iglesia tenía que subsistir hasta el fin del mundo, luego tenía que transmitirse a sus sucesores. Hemos visto que los Sucesores de Pedro son los Papas, luego los Papas gobiernan la Iglesia en lugar de Cristo.

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Afirmación 3ª “Jesús y sus Discípulos no honraron de manera “espe­cial” a María.

(“De Paraíso…” c. 20 n. 24)

Jesús y sus Discípulos no honraron de manera “espe­cial” a María.

76:

1) Jesucristo no había dado honra especial a María, su madre;

2) ni había hecho esto ninguno de sus discípulos;

3) después de su bautismo, Jesús ni si­quiera la llamó madre;

4) pero cuando los cristianos apostataron le dieran más alabanzas y atención a ella que a Dios y a Cristo, la honraron, le dieron muchos títulos, y hasta la llamaron “madre de Dios”.

3ª Contestación

77. -1)  En cuanto a que Jesús no haya honrado especialmente a María su Madre, contesto a los T. de J. exhortándolos a leer Lucas 2:51 y Juan 2:4, y verán que como buen hijo, no sólo “estaba sujeto” a María Santísima, sino que, a pedido de ella hizo su primer milagro, y esto antes que llegara su hora, y esto, ¿no es “honrar especialmente” a su Madre?

78. -2) ¿Cómo pueden los T. de J. probar que ningún Discípulo “de Jesús había dado honra especial a María? ¿Pueden traer algún texto evangélico que pruebe cuanto ellos afirman? Yo les traigo textos bíblicos que prueban que la afirmación de ellos es inexacta. San Lucas narra episodios muy honoríficos para la Virgen, por ejemplo (1: 27 a 30) la anunciación del Ángel Ga­briel; así el Apóstol San Mateo (1:20) cuando narra que el Ángel asegura a San José sobre la virtud de su Esposa.

79. -En cuanto a que Jesús después de su bautismo no haya llamado a María Santísima “madre”, sino “mu­jer”, no prueba esto que Jesús no honrara a su Madre. Ante todo, ¿encontráis en la Biblia que Jesús haya lla­mado a María Santísima “madre” antes del bautismo?

En segundo lugar, oh T. de J., vuestros sabios saben como los nuestros que en el tiempo de Jesús la palabra “mujer” era un título honorífico. Y cuando el Evangelista dice que a los pies de la cruz estaba la “Madre” de Jesús y narra que Jesús la llama “mujer”, nadie puede pensar que en aquel momento de doloroso cariño Jesús hubiera rechazado a su Madre o no la hubiera honrado de una manera especial.

80. -4) En cuanto a los honores que los Cristianos tributan a María, los T. de J. afirman que “cuando apostataron, dieron más alabanzas, y atención a María que a Dios y Cristo”. Señores, no quiero suponerlos ca­lumniadores, prefiero suponerlos ignorantes. ¿Podrían traer pruebas de cuanto afirman?

Los Cristianos verdaderos, los Católicos, siempre hon­raron a María Virgen pero nunca más que a Dios y a Cristo, que también es Dios. Mientras que los que apos­tataron, en parte siguieron honrándola, y en parte la ofendieron, por ejemplo los Nestorianos, los Arrianos, y vosotros, T. de J. al negarle la Divina Maternidad.

81. -Siguen acusando a los Católicos con la perí­frasis “cuando los Cristianos apostataron”, diciendo que le dieron muchos títulos, y hasta la llamaron Madre de Dios”. Y les contesto: Es cierto que dimos a la Virgen muchos honrosos títulos, pero no le dimos ni un solo título que no esté conforme con la Biblia.

En cuanto que le hayamos dado el título de “Madre de Dios”, es cierto; se lo dimos, se lo damos, y se lo daremos porque es Madre de Cristo, que como lo hemos demostrado con la Biblia en la mano, es Dios.

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Afirmación 4ª “Jesús prohibió el título honorífico de “Padre”

Jesús prohibió el título honorífico de “Padre” (De Paraíso… cap. 20, n. 19).

82. -Jesús les dijo a sus discípulos que no dieran títulos a nadie, porque “Vosotros todos sois Hermanos”. También, “a nadie llamaréis padre vuestro sobre la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el cual está en los Cielos”. (Mateo 23:840).

4ª Contestación

83. -En la Biblia hay preceptos graves, por ejemplo, “no matarás” (Ex. 20:13), hay preceptos leves, por ejemplo, “no decir palabras ociosas” (Mateo 12:36), y hay consejos de perfección, por ejemplo, “distribuir sus bienes a los pobres” (Mateo 19:21). Además, estos pre­ceptos y consejos hay que entenderlos según el espíritu de Cristo. Puestos estos principios, contestamos.

84. – Lo que Jesús condena con este consejo, es la vanidad de quien quiere buscar su honor en este título, y vosotros hacéis bien en no buscarlo. Pero esto no sig­nifica que no se pueda usar el título de “padre” cuando se hace, no por vanidad, sino por necesidad, o con buen propósito. En efecto, el hijo llama “padre” a su papá, y según vuestro principio del libre examen, no podéis condenar a quien prohíba al hijo llamar “padre” a su papá.

Veamos totalmente el texto que citáis en parte: En el cap. 23 de San Mateo, Jesús, después de desaprobar la vanidad de los escribas y de los fariseos (1-7), dice:

“Vosotros no queráis ser llamados maestros; pues uno solo es vuestro Maestro, y todos vosotros sois hermanos. Ni queráis para vosotros el título de padre sobre la tie­rra; uno solo es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni seréis llamados maestros porque vuestro Maestro es uno solo, Cristo”. (Mateo 23:842).

Veamos con la Biblia en la mano, cuál es el sentido de este trozo del santo Evangelio.

San Pablo llama a sí mismo “padre” cuando dice (Cor. 4:14):

“Hijos míos, os engendré”. ¿Acaso San Pablo peca o se equivoca diciendo esto? San Juan a menu­do se da el título de “padre” cuando llama a sus fieles “hijitos míos”.

Además el mismo Jesús dice que eviten el título de “maestro” (Mateo 23:8); de “‘bueno” (sólo Dios es bue­no) Mateo 19:16; y San Pablo (Efes. 3:6) dice que eviten el título de “señor”, cuando afirma: “Hay, un solo Señor”.

Puede ser que me equivoque, pero creo que vosotros usáis y permitís estos títulos cuando llamáis “padre” a vuestro padre; “Maestro a vuestro maestro”; “señor” a don fulano, y cuando calificáis “bueno” a un hombre que lo creéis tal.

Así Jesús aconseja a sus discípulos no llevar “bolsas”, “alforjas”, “zapatos” (Lucas 10:4) y vosotros lleváis estas cosas en el vestido, en los viajes y os calzáis.

Además Jesús afirma que quien dice “necio” merece cas­tigo (Mateo 5:22) y él llama “necios” a los discípulos de Emaús (Lucas 24:25). También San Pablo (Gálatas 3:1) exclama: Oh Gálatas insensatos”. ¿Acaso Jesús y San Pablo merecen castigo?

Hay que intepretar la Biblia, no en sentido individual, sino según el sentir de la Iglesia.

85. -Permitid una pregunta: ¿Cómo interpretáis vosotros Lucas 14:26, 14:33 y Mateo 19:12?

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Afirmación 5ª”Todos, y no sólo el Clero, pueden predicar.

(“De Paraíso…” c.20 n.20) Todos, y no sólo el Clero, pueden predicar.

86. -En los días de los Apóstoles todo cristiano predicaba las buenas nuevas…

Ahora el Clero era el único, que predicaba, y cita Romanos 10:9.

Contestación 5ª

Amados Testigos de Jehová, veamos lo que dice, enseña o narra la Biblia a propósito de cuanto afirmáis. Jesús envió a predicar no a cualquier persona, sino a los Discípulos (Lucas 10:1) y los Apóstoles (Juan 20:21) y a los sucesores de los Apóstoles (Mateo 28:19); y vemos en la Biblia que eran enviados los Profetas del Antiguo Testamento y los Predicadores del Nuevo.

87. -Con todo, vemos también que otras personas no enviadas, por ejemplo la Samaritana (Juan 4:29 pro­pagaron el reino de Dios.

88. -De esto se puede deducir que Dios envía, por medio de su Iglesia, a predicadores que tienen la misión, y permite, más, desea, que todos los que están en la verdadera Iglesia propaguen la verdad, pero siempre bajo la vigilancia de los que sólo tienen la divina misión.

89. -Vamos a ver ahora Rom. 10:9, citado por los T. de J. Este texto dice:

“Si confesares en tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios lo re­sucitó de entre los muertos, serás salvo”.

No comprendo por qué los T. de J. citen este texto, ellos que niegan la real resurrección de Cristo, diciendo:

(“De Paraíso… ” c. 17 n. 29) “Había sido resucitado como espíritu. Sólo porque Tomás no quiso creer apare­ció Jesús en un cuerpo como aquel en que había muerto”.

Notad, oh T. de J., que el texto que citáis no habla de predicación. Seguid leyendo, y veréis que 5 versículos después (Rom. 10:15) se halla un texto que dice lo contrario de lo que afirmáis vosotros; en efecto: San Pablo afirma (Rom. 10:15): “¿Cómo predicarán si no son enviados?”.

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Afirmación 6ª “Los “credos” no están conformes con la palabra de Dios.

(“De Paraíso…” c. 20 n. 23) Los “credos” no están conformes con la palabra de Dios.

90. -Se hicieron declaraciones de creencia llamados “credos”. Hubo el “credo de los Apóstoles” que no había sido escrito por los Apóstoles de Jesús. Hubo el “credo de Nicea” que fue propuesto por un emperador pagano, Constantino. Hubo el “credo de Atanasio” que no fue escrito sino hasta más de cien años después que murió Atanasio. . . Todos estos “credos” y otros credos seme­jantes a ellos contienen cosas que no estaban de acuerdo con la palabra de Dios.

6ª Contestación

91. -Los Católicos llamamos “credo” a la profesión de nuestra fe. Se los llama “credo” porque en lengua latina varios de ellos empiezan con la palabra “credo” que significa creo.

92. – Hago notar que al símbolo más antiguo que es el credo de los Apóstoles, se añadieron otros símbolos que son el mismo símbolo apostólico al cual se agregaron otras verdades que hay que creer y que fueron siempre creídas. Esto se hizo especialmente cuando estas verdades fueron impugnadas por los herejes.

Nótese además que no hay ninguna contradicción entre los varios símbolos, sino que el uno completa el otro.

93. -Cosa bien distinta sucedió en los “credos” de los T. de Jehová.

En efecto:

1º) Vuestro Fundador proclama en 1886:

“Nosotros retenemos verdad segura que la cesación de los reinos de este mundo y el pleno establecimiento del reino de Dios serán concluidos en el correr del año 1915″.

Vosotros a sus hijos ahora decís:

El tiempo del fin empezó en 1914 (“De Paraíso…” c. 23 n. 2). Pronto ya, el tiempo del fin terminará. (“De Paraíso…” c. 25 n. I). Ese tiempo está cerca ¿cuán cerca? Ningún hombre sabe el día y la hora. (“De Paraíso…” c. 25 n. 12). “Muchas son las personas que han estado vi­viendo desde 1914, que todavía estarán viviendo cuando sea tiempo para que empiece el Armagedón” (“De Pa­raíso…” c. 25 n. 14). Veréis que, cuando habrán muerto todos los de la generación del 1914, encontraréis otra escapatoria para perseverar en vuestro error.

94. -Antes sosteníais que los santos eran sólo 144.000; desde 1931 sostenéis que los salvados son muchos más. (Pietro Chiminelli, Protestantismo).

95. -Sosteníais que la Religión es paganismo, y desde 1952, sostenéis que la verdadera religión es la vuestra (“Torre di Guardia” 1-8-1955).

Éstas son verdaderas contradicciones; por lo tanto no estáis en la verdad. Hablemos ahora de los varios “cre­dos” de los cuales tratáis en vuestra objeción.

96. -1º) El “Credo de los Apóstoles” es llamado así porque contiene la fe que creyeron, profesaron y propagaron los Apóstoles. Es ciertamente de los tiempos apostólicos y es el símbolo de los primitivos cristianos.

97. -2º) El “Credo de Nicea” no fue propuesto por un emperador pagano, Constantino, (Constantino no era pagano, era a lo menos catecúmeno), sino que fue impuesto por los Obispos del Concilio contra los Arria­nos, que, como hacen ahora los Testigos de Jehová, ne­gaban la Santísima Trinidad, y la Divinidad de Cristo.

98. -3º) El “Credo Atanasiano” no es de San Ata­nasio, ya lo sabíamos antes que lo dijeran los T. de J. Se llama Atanasiano porque tiene, explica y defiende, especial y difusamente la doctrina que, con los Obispos conciliares de Nicea, defendió San Atanasio. Esta doctrina también es especialmente sobre la Santísima Trinidad, la Divinidad de Cristo y la eternidad del premio y del castigo. Verdades negadas ahora por los T. de Jehová.

99. -Hago notar que todo esto no es un descubri­miento de los T. de J. ni un misterio; cualquier manual de ciencia eclesiástica lo enseña.

En cuanto a qué “los credos contenían cosas que no estaban de acuerdo con la palabra de Dios”, digo a los T. de J. que lo que los credos contenían lo contienen aún ahora porque están inalterados; y que desafío a los Testigos de Jehová a encontrar en los credos católicos una sola palabra que no esté de acuerdo con la palabra de Dios.

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Afirmación 7ª “(Los católicos) “también apostataron del mandamiento «Huid de la idolatría»

100. -(Los católicos) “también apostataron del mandamiento «Huid de la idolatría» (1 Cor. 10:14). Se hicieron imágenes de Jesús, de su Madre María y de otros Santos. La gente estimaba estas imágenes como cosas de gran valor, las besaba, se inclinaba ante ellas y acudía a ellas—. . . realmente las imágenes llegaron a ser ídolos, que recibían adoración”.

En “De Paraíso perdido…” c.9 n.5, dice:

“Muchas personas hacen imágenes y se inclinan frente a estas imágenes. Muchas religiones dicen a sus seguidores que hagan esto. Dios nos dice que no lo hagamos. Debemos obedecer a Dios. No debemos usar imágenes en la ado­ración. No debemos seguir religiones que usan ídolos”.

7ª Contestación

101. -Ante todo veamos el texto bíblico citado por los T. de J. (1 Cor. 10:14). Este texto dice: “Amados míos, huid de la idolatría”, pero, amados T. de J., como vosotros, nosotros también huimos de la idolatría.

102. -Para que la contestación sea clara es necesario tratar: sobre las imágenes, y culto a las imágenes, culto a la Virgen, a los Ángeles, y a los Santos; observando lo siguiente:

En vuestra fraseología hay muchas cosas no exactas que quiero atribuir a ignorancia para no atribuirla a malicia. Por ejemplo: cuando decís que las imágenes llegaron a ser ídolos y que recibían adoración. Para ma­yor claridad expongo la doctrina católica sobre el culto de las imágenes.

103. -El culto que damos a las imágenes (de ado­ración a las de Dios, de la Santísima Trinidad y del Crucifijo y de veneración a las de la Virgen, de los ángeles y de los Santos) es un culto relativo; es decir que este culto no se queda en las imágenes, sino que se dirige a la persona sagrada representada en las imágenes.

104. -El texto principal que citáis a propósito es el siguiente: (Ex. 20:2-5)

“Yo soy Yavé, tu Dios… no tendrás otros dioses – delante de Mí. No te harás escul­tura ni imagen alguna de lo que hay arriba en el cielo, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les darás culto porque Yo soy tu Dios, soy Yavé, un Dios celoso”   (Lo citáis en “De Paraíso Perdido…” cap. 9 n. 5).

105. -Leyendo bien el Sagrado Texto con el con­texto, vemos que Dios no prohíbe absolutamente toda estatua o imagen, sino que prohíbe el culto idolátrico a estas imágenes. Esto es, prohíbe hacer estatuas y pintar imágenes para adorarlas. Si no se entendiera en este sentido, resultaría que Dios prohíbe en una parte lo que manda en otra. En efecto: Dios manda a Moisés: “haz una serpiente de bronce” (Num. 21:8). Y le dice además: “harás también dos querubines de oro” (Ex. 25:12). Vemos que Salomón hizo esculpir leones y bue­yes (3 Reyes 6:23) Guirnaldas de flores, frutas y árboles (Num. 8:6).

Creo que vosotros también entendéis el texto (Ex. 20:2-5) en este sentido, pues vuestro libro “De paraíso perdido… “está lleno de imágenes de animales, plantas y personas. Además tendréis mapas geográficos o astro­nómicos, juguetes de animalitos, adornos de plantas y flores artificiales, y por fin tendréis la cédula de identi­dad, todas cosas prohibidas si entendéis Ex. 20:2-5 al pie de la letra.

Luego el sentido del texto citado es el siguiente: “No tendrás otros dioses delante de Mi. No harás escultura ni imagen alguna con el fin de postrarte, y adorarle, o que otros se postren ante ella yla adoren, ni le darás culto de adoración”.

106. -Eliminado el culto idolátrico, Dios permite otro culto a estas figuras. En efecto, cuando Dios mandó a Moisés fabricar la serpiente de bronce, dijo (Num. 20:8):

“Haz una serpiente de bronce y ponla para señal; cualquiera que fuera mordido y la mirare, vivirá”.

107. -Así de Josué se lee (Josué 7-6):

“Estuvo pos­trado en tierra delante del Arca del Señor hasta la tarde”.

Vemos que Josué veneraba el Arca como los Católicos veneran las imágenes.

Aunque éste sea el sentido certero, es cierto que los Hebreos daban al texto citado una interpretación más rígida por el peligro de que el pueblo cayera en la idolatría: vemos, en efecto, que mucho y a cada rato los hebreos caían en la idolatría.

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1ª de las Imágenes

108. -Habiendo desaparecido el peligro de la ido­latría, la Iglesia Católica permitió y fomentó el uso de las imágenes y de las estatuas para dar el culto a las Personas sagradas representadas por ellas.

En primer término la ley antigua prohibía el culto de adoración a los dioses, a los ídolos; y la Iglesia, hace lo mismo, pues no adora, sino que venera a los Santos, y además el culto relativo no se queda en la imagen, sino que se dirige a la persona sagrada. Que si la imagen es de Dios, o de Cristo Dios, el culto no es de idolatría, sino adoración santa, pues ni Dios, ni el Cristo Dios son ídolos, sino que son Dios. Además, como ya hemos visto, este culto es relativo.

109. – Pero hay otra razón por la cual la Iglesia permite el culto de las imágenes, y es la siguiente: la Ley Ceremonial de los Hebreos fue abrogada por la Ley de Jesucristo, diciendo San Pablo (Gálatas 3:24-25):

“La Ley fue nuestro ayo para conducirnos a Cristo… Mas, venida la fe, ya no estamos bajo el ayo”.

Con la Ley de Cristo han desaparecido los preceptos cere­moniales.

No es el caso de elencar los preceptos de la Ley que han caducado (visitas al templo, ofrenda de animales, fiestas legales, etc.) bástenos el saber que los Apóstoles reunidos en concilio (Hechos 15:28-29) decretaron con­tra los que querían se guardase la ley ceremonial de Moisés (15:5) que se abstuvieran de lo que había sido inmolado a los dioses, de la sangre, de los animales ahogados y de la fornicación.

Puesto que el mal intrínseco no consiste en hacer las estatuas o las imágenes, sino en dar culto a los dioses falsos, la Iglesia, con el poder que le ha dado Cristo, permitió el culto relativo de las imágenes.

110. -He aquí lo que enseña la Iglesia a tal pro­pósito. Habla el Concilio de Trento:

“El Concilio or­dena que las imágenes de Cristo— de de la Virgen Madre de Dios y de otros santos se tengan y guarden en Las iglesias y se les dé el honor y . reverencia debidos, no porque se crea que hay en ellas alguna divinidad o virtud en consideración a la cual deba dárseles culto o pedirles alguna cosa, o poner en ellas la confianza como hacían antiguamente -los gentiles que colocaban su es­peranza en los ídolos; sino porque el honor manifestado a ellas se refiere a los prototipos a quienes estas imágenes representan; de tal manera que por las imágenes que besamos y ante las cuales nos descubrimos y nos arro­dillamos, adoramos a Cristo y veneramos a los Santos cuya semejanza tienen”. (Sección 25).

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2° El Culto a la Virgen y a los Santos

111. -Examinemos ahora el texto del libro “De Pa­raíso perdido…”  citado arriba;   decís:

1º) “También apostaron haciendo imágenes… No, hermanos, nosotros no apostatamos como acabo de de­mostrar. Apostataron los que se alejaron de la única Iglesia de Cristo, de la Católica, a la cual Jesús prometió Su asistencia y mandó fuera escuchada, bajo pena de ser como paganos y publicanos (Mateo 18:17).

2°) Como acabo de demostrar, la gente hacía bien cuando “estimaba, besaba, se inclinaba y acudía” delante de las estatuas o imágenes; como hacemos bien hacién­dolo ahora también.

3°) Creo que, después de lo que dije y demostré no se animarán más los T. de Jehová a decir que los Ca­tólicos adoran a los “ídolos”, a menos que no quieran caer en mala fe.

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Afirmación 8° ““Las reliquias no hay que adorarlas”

“Las reliquias no hay que adorarlas” (De Paraíso… c. 20 n. 25).

112. -Los hombres empezaron a adorar ciertos huesos, pedazos de madera, ropa y cosas por el estilo, que llamaron «reliquias». Se creía que estos artículos eran santos y tenían poder, porque supuestamente habían pertenecido a alguien que tal vez fue santo y tal vez no. De todas estas maneras los hombres «cambiaron la ver­dad de Dios en mentira», y adoraron «la criatura antes que él Creador» (Rom. 1:25)”.

8ª Contestación

113. -Ante todo expongo el pensamiento católico sobre las reliquias.

Nosotros no creemos que las reliquias de los santos tengan por sí mismas virtud milagrosa, sino que creemos que Dios se sirve de ellas para darnos favores y milagros cuando Él lo cree oportuno.

El autor del libro “De Paraíso… “manifiesta poco respeto (falta común a muchos herejes), hacia el Cato­licismo, y manifiesta también su ignorancia, por no lla­marla mala fe, en la exposición de su pensamiento en esta materia.

En cuanto a “adorar” los huesos, etc., ya dijimos que adoramos sólo a Dios y veneramos a la Virgen y a los Santos. El culto de las reliquias, como el culto de las imágenes, no es absoluto, sino relativo; esto es, no les damos culto por su intrínseca virtud, sino, como ya hemos dicho, por la virtud de las personas santas a quienes estas reliquias pertenecían.

114. -En cuanto a Rom. 1:25, observad que San Pablo habla de la idolatría y de la consecuencia de ella, que es la inmundicia (25)… “Y adoraron ala creatura (aves, cuadrúpedos y reptiles) antes que al Creador”: ¿Podéis indicarnos en dónde este texto habla de reli­quias y condena su cultos?

De Reliquias hablan, y con honor, otros textos de la Sagrada Escritura:

4 Reyes 2:14 dice que la capa de Elías dividió las aguas del Jordán;

4 Reyes 13:21 dice que el cadáver de Eliseo devolvió la vida a un muerto;

Hechos 5:15 dice que la sombra de San Pedro sanaba las enfermedades;

Hechos 19:12 dice que los indumentos de San Pablo sanaban a los enfermos;

Mateo 9:20 dice que al tocar la hemorroísa el vestido de Jesús, se sanó;

Ex. 7:10 dice que la vara de Moisés obró maravillas en la corte de Faraón.

Luego, oh T. de J., dejad que veneremos con culto relativo los huesos de aquellos que fueron templos vivos del Espíritu Santo (1. Cor. 4:19) y que un día resuci­tarán gloriosos (2 Cor. 4:14).

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Afirmación 9ª “No hay que admitir la confesión y las penitencias”.

“No hay que admitir la confesión y las penitencias”.

115. –“En la Iglesia Católica… el perdón de los pecados llegó a depender de hacer una confesión a un sacerdote y de hacer penitencia mediante abnegación o causándose sufrimiento”   (“De Paraíso perdido… ” c. 20 n. 27).

9ª Contestación

Para mayor claridad hablaremos: 1°) del perdón de los pecados; 2°) de la Confesión al sacerdote; 3°) de la Penitencia.

116. -1º) Perdón de los pecados. El perdón de los pecados compete sólo a Dios, y puesto que Jesucristo perdonó los pecados, (Lucas 7:47 – Juan 8:11 – Lucas 23:4’3 – Mateo 9:22), síguese en consecuencia que, con­tra lo que afirmáis vosotros, oh T. de J., Jesucristo es Dios. Veremos luego cómo Jesucristo delegó este poder a los Sacerdotes,

117. -2º) Confesión al Sacerdote. Jesús comunicó el poder de perdonar a los Apóstoles (Mateo 18:18):

“En verdad os digo: todo lo que atareis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatareis en la tierra será desatado en el cielo”.

En este poder de atar y des­atar está incluido el poder de desatar el vínculo del pecado, esto es, de perdonar los pecados.

Además dijo Jesús, explícita y claramente a los após­toles, (Juan 20:20):

“A los que perdonareis los pecados les son perdonados, y a los que se los retuviereis, les son retenidos”.

Y San Pablo dice: (2 Cor. 5:18):

“Dios dio a nosotros el ministerio de la reconciliación”.

Este poder dado a los Apóstoles se extiende a sus sucesores, como el poder de bautizar y de hacer dis­cípulos.

San Pablo que tiene el “ministerio de Reconciliación” no estaba con los diez Apóstoles en el Cenáculo. San Pablo, verdadero Apóstol, no ha sido elegido al apostolado por Jesús durante su vida terrenal, luego este poder le fue transmitido por los Apóstoles.

Este poder es comunicado al Sacerdote que, como confesor, tiene el poder de atar o desatar, de perdonar o no perdonar. El Sacerdote para ejercitar este juicio ministerial, puesto que no tiene la ciencia ínfula, tiene que conocer los pecados.

118. -3°) Penitencia. Los T. de J. y muchos Pro­testantes combaten el “hacer penitencia mediante abnegación, o causándose sufrimiento”, pero haciendo esto andan contra la Biblia.

Joel 2:12 dice:

“Convertíos de todo corazón con ayu­nos, con gemidos y con lágrimas”.

Lucas 10:13 dice:

“¡Ay de ti Corozaín! ¡Ay de ti Betsaida! porque si en Tiro y Sidón se hubiesen hecho los milagros que se han hecho en vosotras… hubieran he­cho penitencia en cilicio y en ceniza”.

1 Cor. 9:27 dice:

“Castigo mi cuerpo y lo pongo en servidumbre”.

Todos estos textos, y otros que no cito, hablan de penitencias corporales y alabándolas.

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Afirmación 10ª ““Yerran los que enseñan las indulgencias, la misa y el Purgatorio.

(De Paraíso c.20 n.27) “Yerran los que enseñan las indulgencias, la misa y el Purgatorio.

119. -Indulgencias. Mediante éstas se suponía, que uno podía abreviar su tiempo en el Purgatorio por medio de pagar para que se le dijeran Misas. La misa era una ceremonia religiosa en que se decía que Jesús se sacri­ficaba de nuevo”.

10ª Contestación.

120. -Hablaremos brevemente de las Indulgencias, de la Santa Misa y del Purgatorio.

1°) Indulgencias. Llamamos Indulgencias, al perdón de la pena temporal que uno debería sufrir por los pecados mortales ya perdonados en cuanto a la culpa o por los pecados veniales. Vemos que a David, Dios le perdonó el doble pecado de adulterio y de homicidio por su arrepentimiento; pero quiso que, por estos, pecados ya perdonados en cuanto a la culpa, sufriera un duro castigo:

“El Señor ha perdonado tu pecado, mas porque has hecho blasfemar los enemigos del Señor, morirá el hijo que te ha nacido”. 2 Reyes 12:14.

El poder de las llaves que Jesucristo dio a San Pedro y a sus sucesores (Mateo 16:19 y 18:18) , se extiende a todo lo que impide o retarda la entrada del alma al cielo, eso es el pecado y la pena temporal.

121. -29) La Santa Misa. A vuestra afirmación que “pagan” para que se diga la Misa, contesto que por la Santa Misa no se paga. Sólo se da una limosna para que quien sirve al altar, pueda vivir del altar (1 Cor. 9:43). Si la Biblia aprueba y alaba la limosna que envió judas Ma­cabeo a Jerusalem (2 Mac. 12:43) para que se ofre­cieran sacrificios para los muertos, ¿por qué no podemos hacerlo nosotros en la Nueva Ley? Ni digáis que los libros de los Macabeos no son canónicos, pues estaban en la Biblia que usaban los Apóstoles, de quienes la recibimos nosotros.

122. -Notad que los setenta al incluir los Deutero­canónicos en la Biblia lo hicieron con la autorización de la Autoridad Religiosa de Palestina que entonces era la única competente en materia: en efecto, antes de Cristo todos los Hebreos admitían estos libros.

Cuando llegó Cristo y fue proclamado el cristianismo la Autoridad hebrea había perdido su fuerza. Rechaza ron entonces los Deuterocanónicos porque los Rabinos exigían:

a) Conformidad con la Ley Mosaica como ellos la interpretaban;

b) Grande antigüedad;

c) Lengua hebrea en el original.

Los 70 consideraban igualmente inspirados los Pro­tocanónicos y los Déuterocanónicos. Tanto es cierto esto que no ‘los colocaron aparte sino entremezclados. Así vemos Tobías entre Noemía y Esther la Sabiduría y el Eclesiástico siguiendo al Cantar de -los Cantares, Baruc luego de jeremías, la historia de Susana al principio de Daniel, y al fin de Daniel la historia de Belo.

La Iglesia cristiana recibió el canon de Alejandría. Vemos que el Canon Abisinio admite los Deuteroca­nónicos. Que el Canon Alejandrino era idéntico al Ca­non hebreo, lo prueba José Hebreo (Contra Apionem 1. 7) que afirma que los alejandrinas recibían los libros canónicos de Jerusalem. Lo mismo afirman II Maca­beos 2:15.

Mientras los Agiógrafos del Nuevo Testamento reciben íntegra la Biblia de la Sinagoga usando y citando los 70 vemos que los Rabinos, después de Cristo, disputan so­bre la canonicidad de varios Protocanónicos (Talmud Siabad C. I.) y eliminan a los deuterocanónicos: ya no representaban la iglesia de Dios.

El primero que usa las palabras “Protocanónicos” y “Deuterocanónicos” es Sixto de Siena (1520-1569).

Si los Deuterocanónicos no fueran inspirados, los Agió­grafos del Nuevo Testamento con aceptar, y usar y trans-mitirnos la Biblia de los 70, nos habrían inducido al error. Esto es imposible.

123. -También afirmáis que “la Misa era una ceremonia religiosa en que se decía que Jesús se sacrificaba de nuevo”. No, oh buenos Testigos de Jehová, no. No sois exactos en vuestra afirmación.

La doctrina Católica sobre la Santa Misa es, la si­guiente:

La Misa no es una simple conmemoración del Sacrificio del Gólgota, sino que es una renovación in­cruenta de aquel Sacrificio cruento, es la continuación del Sacrificio de la Cruz y la aplicación de sus infinitos méritos a los hombres.

San Pablo dice: (1 Cor. 10:16)

“El Cáliz de bendición que bendecimos, ¿no es la Comunión de la Sangre de Cristo? y el Pan que participamos, ¿no es la participa­ción del Cuerpo del Señor?”

San Pablo acá habla de la Santa Misa a la cual participaban, con la comunión y con su presencia, los fieles.

124. -39) El Purgatorio. De vuestra manera des­pectiva de hablar, es evidente que, como lo hacen gene­ralmente los Protestantes, negáis el Purgatorio, sin em­bargo la existencia del mismo es probada, no sólo por la Tradición, sino también por la Biblia… En efecto, Dios no siempre remite la pena temporal debida por los pecados ya perdonados (Num. 20:12 – 2 Reyes 13:14). Además sabemos que nada manchado puede entrar en el Cielo (Apos. 21:7). Ahora, nadie puede negar que muchos mueren con pecados veniales o con pecados mor­tales perdonados en cuanto a la culpa, pero no entera­mente en cuanto a la pena; es evidente que éstos no van al infierno, ni pueden entrar así manchados, al cielo; luego tienen que ir a un lugar de expiación o purifica­ción que es el Purgatorio.

La Doctrina sobre el Purgatorio se encuentra en el Antiguo Testamento, (2 Mac. 12:43-46) en donde se narra que judas “envió 12.000 dracmas de plata a Jerusalén para que se ofreciera un sacrificio por los pe­cados de los muertos”. Es cierto que los T. de J. no admiten los Libros de los Macabeos, pero sin razón, puesto que estaban incluidos en la Traducción de los Setenta, que era la Biblia que aceptaron, usaron y ci­taron los Apóstoles, como hemos vistos anteriormente. ­En todo caso este texto prueba que los Hebreos creían en el Purgatorio mucho tiempo antes de la venida de Cristo.

Jesús habla de los pecados que pueden ser perdonados “en el otro mundo” (Mateo 12:32). San Pablo habla de pecados veniales que serán borrados por el fuego, y del alma que será salva, pero “así como por el fuego” (1 Cor. 3:11-15).

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PARTE TERCERA. Unas preguntas a los “Testigos de Jehová” y unas palabras de exhortación

1. -UNAS PREGUNTAS A LOS T. DE J.

I. Sobre vuestro Fundador

125. -Es un hecho común que todos honran y re­cuerdan a quien ha sido el autor de su vida, ya sea física, ya sea moral. Pero noto que los Testigos de Jehová han relegado al olvido, a lo menos para la masa de sus correligionarios, a su Fundador, Carlos Taze Russell (1852-1916). Con todo es cierto que Russell es vuestro fundador. Puesto este hecho histórico, os pregunto:

1° ¿Creéis que Russell es infalible en su doctrina re­ligiosa? si lo creéis infalible, ¿cómo demostráis esta in­falibilidad? ¿Cómo explicáis su equivocación en la profecía de la 21 llegada de Cristo para el 1914? ¿Y sobre “el pleno establecimiento del Reino de Jehová, completado en el correr del año 1915”? ¿Aceptáis la explicación que da el mismo Russell que al ver en 1915 que la profecía no se había cumplido, dijo que esto fue “para que ten-gamos una ulterior oportunidad para perfeccionarnos en la santidad” (a future opportunity for perfecting ho­liness)?

Si no creéis que Russell es infalible, ¿cómo os ani­máis, oh T. de J., a creer en una religión fundada por él? ¿Cómo os atrevéis a poner el problema de vuestra eterna salvación o condenación en manos tan inseguras, aún suponiéndolas reatas?

127. -2° Otra pregunta: ¿por qué los 7 volúmenes de “estudios Bíblicos” escritos por Russell y editados en los años 1886-1917 (el último volumen es póstumo) fueron sustituidos? (Consultad vuestra revista “Torre di Guardia” 1-1-1956). ¿Acaso, no creéis más en vuestro Fundador?

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Sobre la Biblia

128. -1º ¿Admitís, o rechazáis el libre examen?

Si lo admitís, ¿por qué no consideráis legítimas tam­bién las interpretaciones de la Iglesia Católica?

Si no lo admitís, ¿cómo probáis vuestra infalibilidad, y esto a pesar de vuestras variaciones en la interpretación de la Biblia? (vean los n. 27-83-84-85 de este escrito).

129. -Vosotros tenéis como fuente -de revelación sólo a la Biblia, ¿o tenéis también como reveladas e infalibles vuestras revelaciones? En este último caso, cómo probáis que estas revelaciones son reales y además infalibles.

130. -¿Por qué, oh, T. de J., adoptáis la Biblia Pro­testante que no tiene los siguientes libros:

  • Tobías
  • Judit
  • Sabiduría
  • Eclesiástico
  • Baruc
  • los 2 Macabeos

a pesar que todos estos Libros están en ‘la Traducción de los Setenta, ¿que es la que usaban y citaban ordinaria­mente los Apóstoles?

No aceptáis la tradición de la Iglesia y recibís la tradición, por demás variable, de los Protestantes.

131. -¿Por qué rechazáis las notas católicas, pero las ponéis vosotros con vuestra interpretación? Además, ¿por qué admitís las notas protestantes? En efecto, cómo ¿podríais afirmar que “Adán escribió las cosas que pa­saron” (De Paraíso Perdido… pág. 65) en base a Gen. 2:4 y 5:1, sino por las notas en la “Traducción del Nuevo Mundo”? ¿Cómo concordáis todo esto con el Libre examen?

132. – Pretendéis que los Católicos prueben sus verdades con la Biblia y sólo con la Biblia, y os pregunto: 1º — ¿Por qué vosotros tenéis como ciertas vuestras revelaciones, que no están en la Biblia y las difundís? 2º – ¿Podéis probar con la Biblia que toda la Reve­lación está en la Biblia? ¿No veis que exigiendo que todo se pruebe con la Biblia, vais contra la misma Biblia?

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II. -UNA PALABRA DE EXHORTACIÓN

133. -Hermanos nuestros en Jesucristo, nacidos en­tre los Testigos de Jehová, o pasados a ellos, quiero suponer y creer que estáis en buena fe y no en mala fe. Con todo, os probé que estáis en el error.

134. -En vosotros alabo un cierto espíritu de pie­dad y una noble constancia en el estudio de la Biblia, pero, examinad con calma y delante de Dios el pre­sente escrito y veréis que estáis en el error del cual, con la gracia de Dios, deseo que salgáis pronto para asegurar vuestra eterna salvación.

135. -Como yo, antes de combatirlos para vuestro bien, estudié en vuestros libros, vuestra Religión, así vosotros antes de rechazar la religión Católica, estudiadla en nuestros libros o por lo menos en libros imparciales.

136. -Considerad que Jesús fundó una sola iglesia (Mateo 16:18), y que la fundó sobre San Pedro. Meditad que Jesús prometió su asistencia perenne a la misma Iglesia, y que si hubiera permitido en ella el error, habría faltado a su palabra.

137. -Pensad que casi todas las sectas modernas son hijas o nietas del Luteranismo que cambió la fe tradicional, por lo tanto introdujo una nueva fe; fe que varia indefinidamente entre las numerosas sectas que se originaron de él. Ahora, hay que observar que la fe de Cristo, como el Bautismo, es una. (Efe. 4:5).

138. -Si Lutero hubiera “querido introducir una reforma, y la hubiera introducido en la moral, sería un verdadero reformador; habiéndola introducido en la fe, es un deformador.

139. -Estudiad bien y veréis que en muchas sectas se fomenta una verdadera aversión al clero y especial­mente al Papa, meditad y veréis que esto no es evan­gélico.

Véase especialmente, “Despertad”. La Iglesia Cató­lica en el siglo veinte. Número especial. 8-1-1961. 117 Adams Street, Brooklyn.

140. -Testigo de Jehová: Estudia y medita este opúsculo, y especialmente estos tres puntos:

I. Jesús es Dios

II. El alma es inmortal

III. Cristo no empezó su reino, ni realizó su segunda venida en 1914.

¡Ama la Verdad y huye del error!

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FUENTES DE ESTE ESCRITO

Il Protestantismo ieri e oggi de Antonio Piolanti – Li­brería Editrice Religiosa F. Ferrari 1958.

Giuseppe Lanzoni. Estudio y Testimonio de Geova, (pág. 432-446 del libro “I1 Protestantismo ieri e oggi”). Libros “Estudios Bíblicos”, de Carlos Taze Russell. 7 volúmenes (1886 – 1917).

Rutherford (o a él atribuidos) son: Salvación – La Verdad os hará libres – Sea Dios reconocido verídico (1949) – El Reino está cerca (1950) – Esto significa vida eterna.

Opúsculos: La alegría para todo el mundo (30 pág.)El conductor de los pueblos (30 pág.) – La Cristian­dad o el Cristianismo (32 pág.) – Gobernador perma­nente de todas las naciones (30 pág.) – Paz: puede durar (30 pág.) – Los mansos heredarán la tierra (30 pág.) – Libertad del nuevo mundo (30 pág.) – ¿Podéis vivir para siempre en la felicidad sobre la tierra? (30 pág.) – Protección. ¿Cómo puedo hallarla? (56 pág.) – La Religión recoge tempestad (65 pág.) – Re­gocijaos oh naciones (30 pág.) – La esperanza del reino de todo género humano (30 pág.) – Los Testigos de Jehová en el crisol (31 pág.) – La Religión, ¿resolverá la crisis mundial? (30 pág.) – El anuario Vigía (men­sual de unas 200 pág.).

Escritos sobre los Testigos de Jehová:

C. Algermissen. La Chiesa e le Chiese – Brescia 1942. L. Ledit. Les Térmoins de Jehovas. Montreal 1943. C. Crivelli. Piccolo Dizionario delle Sette Protestante. Rama 1953.

F. Spadafora. Testimoni di Geova. Rorrigo 1951.

G. Lanzoni. Y. Testimoni di Geova. 3 vol. Faenza 1952 – 1953.

Pietro Chiminelli – Protestantismo – Roma, 1955. Himberto Muñoz – Los Testigos de Jehová, 1958. Además la bibliografía que cita “De Paraíso Perdido a Paraíso recobrado” que es la siguiente (Edit. Watch-tower – 117 Adams St., Brooklyn) : ¿Qué ha hedho la religión para la humanidad? – Nuevos cielos y una nueva tierra – Esto significa vida eterna – Usted puede sobrevivir al Armagedon y entrar en el nuevo mundo de Dios – Equipado para toda buena obra – Capaci­tados para ser ministros – Concordancia de la Santa Biblia. Libro principal: “De Paraíso Perdido a Paraíso recobrado” – Brooklryn U.S.A. 1959.

Fray Antonio de Monterosso, O. F. M. Cap.

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NOTAS:

[1] Como William Miller que había fijado la Parusía para el año 1848, se basó Russell sobre Daniel 8:14, etc. para fijarla para el 1914. Y como William confesó en 1844 en una carta abierta que se había equivocado. (Piolanti, p. 422), así confesó Russell en 1915 la no cumplida profecía.

[2] Nelson. Los Testigos de Jehová, p. 22, Muñoz, extrayendo sus datos…

[3] Así Elena White, a no cumplirse en 1843-44 la Parusía prevista por Miller, afirmó, que tuvo una revelación de Cristo el 22-X-1944, entró en la más alta esfera del cielo, esperando bajar desde allá a nuestro planeta. (Piolanti, p. 422).

[4] Los Testigos de Jehová traducen: “Yo soy Jehová, tal es mi nombre”.

[5] Ya sostenían esto los Adventistas (véase Chiminelli, pág. 86, Piolanti, pág. 430).

[6] Si los Jehovistas no aceptan en todo su rigor la eternidad del infierno, tampoco tendrían que aceptar la eternidad del cielo.

[7] Error que heredaron de los Adventistas. (Píolanti, 426).

[8] La negación de la inmortalidad del alma, Russell la heredó de los adventistas a quienes antes pertenecía. (Piolanti 426).

[9] Véase “Triple Unidad”, 81 ed., pág. SI.

[10] Nota “De Paraíso perdido”, Cap. 21.

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