Posteado por: Alejandro Villarreal | Jueves, noviembre 21, 2013

Francisco condena a grupo católico “disidente” que protestó durante la «Noche de los cristales»

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Título: Francisco condena a grupo católico “disidente” que protestó durante la «Noche de los cristales
Autor: Jewish Service News (sólo el pequeño reporte del principio)
Traducción: Alejandro Villarreal -nov. 2013-.

Este es sólo uno de los muchos reportes de la prensa judía a raíz de este incidente:

El papa Francisco ha condenado enérgicamente las acciones de los ultra tradicionalistas católicos disidentes durante el memorial de la Noche de los cristales, diciendo que «la agresión no puede ser un acto de fe».

Durante la ceremonia de un memorial especial efectuado el 12 de noviembre al que asistieron líderes católicos, judíos y protestantes en Buenos Aires para celebrar el 75 aniversario de la Noche de los cristales, un pequeño grupo de inconformes del grupo ultra tradicionalista Fraternidad de San Pío X interrumpió su desarrollo, gritando «los seguidores de los falsos dioses deben mantenerse fuera del templo sagrado».

El papa Francisco dijo a un grupo de líderes religiosos latinoamericanos que visitaron el Vaticano que predicar la intolerancia «es una forma de militancia que debe superarse».

Claudio Epelman, director ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano alabó los comentarios del papa Francisco. «Con esta reunión, el papa una vez más ha mostrado su fuerte compromiso personal para contruir puentes entre las religiones y para trabajar juntos para asegurar la paz», dijo Epelman.

Hasta aquí el reporte de la prensa judía. Cabe preguntarse unas cuantas cosas, la primera sería ¿hasta cuándo seguiremos teniendo un papa judío y para los judíos, para sus complacencias de grupo? La agresión difícilmente puede estar de parte del llamado “grupo disidente”, este atropello ecuménico-sincretista lleva celebrándose 15 años en Argentina y en contra de lo que verdaderamente enseña la Iglesia. El papa Pío XI en su encíclica Mortalium Animos enseña claramente (énfasis añadido):

Convencidos de que son rarísimos los hombres privados de todo sentimiento religioso, parecen haber visto en ello esperanza de que no será difícil que los pueblos, aunque disientan unos de otros en materia de religión, convengan fraternalmente en la profesión de algunas doctrinas que sean como fundamento común de la vida espiritual. Con tal fin suelen estos mismos organizar congresos, reuniones y conferencias, con no escaso numero de oyentes, e invitar a discutir allí promiscuamente a todos, a los infieles de todo género, a cristianos y hasta a aquellos que apostataron miserablemente de Cristo o con obstinada pertinacia niegan la divinidad de su Persona o misión.

Tales tentativas no pueden, de ninguna manera obtener la aprobación de los católicos, puesto que están fundadas en la falsa opinión de los que piensan que todas las religiones son, con poca diferencia, buenas y laudables, pues aunque de distinto modo, todas nos demuestran y significan igualmente el ingénito y nativo sentimiento con que somos llevados hacia Dios y reconocemos obedientemente su imperio.

Cuantos sustentan esta opinión, no solo yerran y se engañan, sino también rechazan la verdadera religión, adulterando su concepto esencial, y poco a poco vienen a parar al naturalismo y ateísmo; de donde claramente se sigue que, cuantos se adhieren a tales opiniones y tentativas, se apartan totalmente de la religión revelada por Dios.

¿Qué es lo condenable entonces? Esta es la verdadera enseñanza de la Iglesia y no lo que los judíos dicen o quieren, incluyendo los dicharachos irenistas de sus “amigos” de la cúpula eclesiástica. Quien ha agredido a la Iglesia y a los católicos no es ese pequeño “grupo disidente”, como lo califican estos ultra mentirosos de la sinagoga y sus comparsas modernistas, quienes han agredido a la única Iglesia de Dios, y por lo tanto a Dios mismo, son quienes efectúan estas reuniones, quienes las defienden y quienes callan la denuncia. ¿De verdad Francisco está comprometido personalmente en la construcción de puentes hacia las otras religiones?, ¿de verdad es esto lo que dice el II Concilio Vaticano? Si es así, entonces ¿a dónde se fue la hermenética de la continuidad que dicen seguir ellos y que tendría como finalidad interpretar el Concilio de tal manera que nunca rompa con las enseñanzas de siempre de la Iglesia y en este caso sería con la encíclica Mortalium Animos de Pío XI entre otro documentos? El ecumenismo actual es una doctrina judía que sirve sólo a sus intereses, nada más, no es ni siquiera una doctrina recíproca, donde todos sacrificquen algo, sino que es una doctrina donde sólo la Iglesia sacrifica todo, comenzando por su fidelidad a N.S. Jesucristo, Segunda Persona de la Sma. Trinidad. Es una doctrina que se busca entre todas las religiones, especialmente con los musulmanes también. Es con un ánimo ecuménico-sincretista que desde ya hace algunos años se busca, por ejemplo, para que se comparta la mezquita de Al-Aqsa, construida sobre el Monte del Templo, en donde los judíos quieren reconstruir el Tercer Templo, sin embargo, debido a la presencia musulmana, hasta hoy les es imposible porque los musulmanes, a diferencia de los cristianos, son menos dados a escuchar el canto de las sirenas y hasta hoy defienden lo que es suyo.  Dice así un reporte de Al Monitor. The Pulse of the Middle East:

Las relaciones jordano-israelíes, siempre bajo presión, podrían dirigirse a un problema mayor si el Knesset (legislatura unicameral de Israel) aprueba una controvertida ley para dividir la mezquita Al-Aqsa, al este de Jerusalén, permitiendo a los judíos rezar dentro del complejo musulmán. Esta ley fue diseñada por el diputado israelí para los Asuntos Religiosos, el judío Eli Ben Dahan y fue rechazada por los miembros árabes del Knesset (en teoría, Israel no es sólo judío, sino que hay miembros palestinos también), quienes adviriteron que si se aprobaba esta ley llevaría a la erupción de la tercera intifada. El martes 12 de noviembre el Jordan Times reportó que Amán había rechazado la petición de las autoridades israelíes para permitir que los judíos recen dentro de la mezquita de Al Aqsa. Se citaron las palabras de Abdul Nasser Nasser, consejero jordano para los asuntos religiosos islámicos y cristianos en Jerusalén: «los funcionarios gubernamentales de Jordania han rechazado la petición israelí para permitir que los judíos se acerquen, de la fuente de las abluciones a la puerta principal de la mezquita de Al Aqsa…» http://www.al-monitor.com/pulse/originals/2013/11/jordan-no-jewish-prayer-al-aqsa.html#

Esta situación no es nueva ni es de unas semanas o meses atrás, esto comenzó hace años ya con la iniciativa de los judíos, quienes poco a poco fueron subiendo cada vez más y en mayor número al Monte del Templo a invadir una instalación de otra religión, llegando hasta el momento actual de una petición oficial para que los musulmanes “compartan” su mezquita. Todo dentro del contexto del “diálogo interreligioso” que ellos promueven para su propio beneficio y como puede observarse en los nombres de las comisiones de los personajes aludidos. También puede observarse una muestra de cómo se impulsa este diálogo interreligioso con los musulmanes, mucho más abierto, donde se busca convencerlos de las bondades que traerá el Templo y el Anticristo:

¿Aún cree que no existe conexión? Revise lo ocurrido en un caso muy similar al de Buenos Aires, ocurrido en París en abril de 2010, en la Catedral de Notre Dame, con la complacencia del Card. Vingt-Trois, cuando él invitó al rabino Rivon Krygier a hablarle a los católicos en la catedral (es decir, a dar cátedra), donde se presentaron también buenos fieles católicos a protestar rezando el Rosario y quienes fueron expulsados por la policía a petición de las autoridades eclesiásticas. En esa ocasión el rabino dijo esto (entre otras cosas, mi énfasis):

“Estos pequeños contratiempos [seguramente se refería a la protesta] suscitan una pregunta de fondo: ¿Hasta dónde puede llegar nuestro reconocimiento de la espiritualidad hermana? ¿Cómo situar nuestra propia fe, que consideramos como “verdad”, frente a la del otro? En síntesis –y este sería el título de nuestra conferencia–: ¿de qué margen de maniobra disponen nuestras respectivas pertenencias para progresar en la apertura, sin desdecirse?”

“Abrirse al otro, es salir de la propia autosuficiencia, y por lo tanto, fragilizarse, correr un riesgo. Pero ese peligro ¿no es inherente al ejercicio de la fraternidad? No hay amor sin tener en cuenta al otro, y por lo tanto, sin adaptar la “agenda personal” en función de él, y más aún, sin entregarse a cierta confianza. Por eso, el amor no sólo es apertura: también es valentía.”

¿por qué encerrarse, por qué seguir siendo judío o cristiano, por qué definirse en una identidad singular? El espectro que se perfila, como un pequeño demonio malicioso, es el que el papa Gregorio XVI en 1832, y más tarde, frecuentemente, en nuestra época, Juan Pablo II y Benedicto XVI, han llamado “indiferentismo”, y luego, “relativismo”. Se trata de la posibilidad de cumplir la voluntad divina y obtener la salvación mediante una conducta recta y honesta, sean cuales fueren las concepciones o convicciones metafísicas, es decir, en este caso, sin adherir a los dogmas y las normas de la Iglesia Católica.

Nota de B&T: ¿Les suena familiar?, este mismo concepto fue el expresado, aunque más vagamente, por Francisco en su entrevista con Scalfari.

“Permítanme cerrar este intento de reflexión con una figura mítica de lo que acabo de esbozar, a partir de mi tradición (pero que también es la de ustedes). Recordemos que en el relato de la torre de Babel, Dios destruyó la pretensión dominadora de una humanidad pagada de sí misma, confundiendo su lenguaje, de modo que desde ese momento, cada uno sólo pudo entender la lengua de su clan. Durante mucho tiempo, estuvimos en esa situación, y así estamos todavía, en gran medida, al querer imponer nuestro propio vocabulario. Pero desde hace 50 años, se hace oír un “kol demamá daká, un hilo sutil de voz divina”, como dice el Libro de los Reyes, una “glosolalia”, como dicen los Hechos de los Apóstoles: un lenguaje todavía inarticulado, pero que incluye ya a todas las lenguas de la tierra.

De la torre de Babel, sólo quedan algunas piedras dispersas. Los constructores deben volver a comunicarse. Sólo con esa condición podrán construir, no ya una torre, sino un Templo: su piedra angular, otrora desechada, será colocada al final por el conjunto de las naciones y de las religiones, al unísono. “Casa de oración para todas las naciones”, ese Templo será erigido porque se cumplirán las extraordinarias palabras del profeta Sofonías: “Entonces, les daré a los pueblos un lenguaje puro, para que todos invoquen el nombre del Eterno, y lo sirvan de común acuerdo”.

Nota de B&T: Siguiendo la analogía del rabino, entonces de la Iglesia, según él, sólo quedan “algunas piedras dispersas” por lo que ahora es tiempo de edificar el Tercer Templo.

Post completo donde se incluye liga al discurso completo del rabino Rivon en la Catedral de Notre Dame de París: Jóvenes Católicos se Oponen a los Actos Judaizantes del Cardenal Vingt-Trois

Vésase la coincidencia con las palabras del rabino Yehuda Glick en su promoción sin tapujos del Tercer Templo y el Anticristo con los musulmanes turcos, como la “casa de oración para todas las naciones“; ¿acaso el rabino Rivon hablaba de la Iglesia católica como la casa de oración de todas las naciones? No, heréticamente no.

Para terminar, no es esta la paz verdadera, de la que se llenan la boca los ultra mentirosos de la sinagoga y los de la cúpula eclesiástica, no es mediante el vergonzoso irenismo que vendrá la paz, no es negando a Dios, N.S. Jesucristo, que vendrá la paz, no es confraternizando en la mentira que vendrá la paz. Si Francisco quiere paz que cumpla el mensaje de Fátima, sin fingimientos, aunque no sea ecumenista y aunque le demuestre a todos que sólo la Iglesia católica es la fundada por el único Dios.

Como dijo un pensador argentino (el Dr. Caponnetto): “A la iglesia hay que defenderla a tiempo y a destiempo“, así pues que nadie que diga ¿por qué ahora sí se protesta y antes no?, importe, pues bien podría contestárseles con otra pregunta: ¿y por qué (carambas) no?

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Responses

  1. […] […]

  2. Ciertamente yo he tenido dudas e inquietudes relacionadas con lo expuesto en el articulo pero creo que como católicos para discernir la verdad debemos mantener una actitud de humildad y obediencia ante el papa quien es el vicario de Cristo en la Tierra, aun por encima de lo que mi razón pueda sugerirme en determinado momento, primero la fe, luego la razón, tomadas de la mano pero en un orden, como un niño que sigue tras su padre.
    Lo que si podemos y debemos hacer por el papa es orar a Dios, poniendo nuestra oración en el regazo de la Santísima Virgen Maria. Pidamos para que el Espiritu Santo guie cada una de las palabras y acciones del papa, le de salud y le permita conducir hacia Jesucristo la barca de Pedro.

    • ¿Obediencia a qué?, ¿acaso lo que propone el ecumenismo-sincretismo es de Fe?, la respuesta la da el papa Pío IX. La respuesta se encuentra en la enseñanza de la Iglesia y no en las mentiras y simulaciones de los falsos amigos de la Iglesia y el papa.

  3. Con este papa no esta la iglesia

  4. Que triste y que violento es el mensaje que transmite Ud, sr Villarreal. Dios es unidad, y la división y la guerra no son algo querido por Dios (al revés, es un pecado). Como católico sé muy bien que los judíos son nuestros hermanos, no nuestros enemigos, y le recuerdo la lectura del Antiguo Testamento de que judíos, árabes y cristianos, somos hijos de Abraham. Jesús, San José y la Santísima Virgen María vivieron en esta tierra como judíos (de hecho la Santísima Virgen, nuestra Madre y Reina, fue al Templo de Jerusalén a presentar a su hijo al Templo cumpliendo la ley judía (Cuarto misterio gozoso del Santo Rosario) y el Niño Jesús fue perdido y hallado en el Templo (Quinto misterio gozoso del Santo Rosario) y Jesús enseñaba en las sinagogas. Comparto con el sr Ricardo que Ud (y tb todos los católicos) debemos obediencia y respeto al Papa como sucesor del Apóstol San Pedro. Pero por sobre todo, que duro tienen el corazón en el lefevbrismo. El veredicto final respecto a nuestra salvación o condenación solo lo tiene Dios ¿por que se arroga Ud prerrogativas que son divinas? No se apresure en condenar a nadie (judíos o quien sea), y deje que Dios se ocupe de ser el Juez Supremo. No se profana un templo por orar con los judíos ni en reconocerlos como hermanos ni en hacer un homenaje por los Cristales Rotos (los judíos son un pueblo que ha sufrido mucho). Además la comparación radical que hacen de la Encíclica Mortalium Animus respecto a los encuentros con los judíos en la Catedral realmente no se aplica por cuanto no se trata de negar la verdad católica (sólo Jesús es la Verdad, el Camino y la Vida; y ese mismo Jesús nos enseñó a amar al buen samaritano y a obrar como el; Jesús nos dejó como mandamiento “Aménse los unos a los otros como yo los he amado”) ni en adherir a falsas doctrinas, sino en mostrar un gesto de amor hacia los judíos (o a quien sea). No seamos duros de corazón ni propagemos la división…además entrar a los gritos pronunciando las oraciones del Santo Rosario, me parece un gesto desequilibrado, fariseo, hipócrita, y además en contra del Segundo Mandamiento “No pronunciar el Santo Nombre de Dios en vano”. Basta de violencia. La violencia viene del demonio (gran engañador) y no de Dios. Y si tan errados estamos los católicos y los curas que rezamos con nuestros hermanos judíos, tengan uns lefebvristas entonces un Corazón Puro como el de Jesús en la Cruz: “Padre, perdonáles porque no saben lo que hacen”…no se apresuren en condenar a nadie.

    • Si conociera un poco más de la Biblia y la Tradición (o los tomara verdaderamente en serio) Ud. tendría más cuidado de fundar sus argumentos, menos en el sentimentalismo barato y pondría más seso en el asunto. ¿Anás, Caifás y Judas Iscariote también son sus hermanos judíos?, cada judío que no se ha convertido a la religión católica, cada judío que sigue las enseñanzas talmúdicas, es un judío que es enemigo jurado de N.S. Jesucristo (y de los cristianos, y le insultan con los peores calificativos), verdadero Dios y verdadero hombre, Dios Hijo, Segunda Persona de la Santísima Trinidad, Mesías esperado hace dos mil años y que fue condenado a muerte por la cúpula sacerdotal judía, y ya con esto le sobra y basta a cualquier verdadero católico para medir sus palabras y dejarse de tonterías. Cada judío que busca la venida hoy de su mesías es fiel discípulo de Anás, Caifás y de Judas Iscariote, quien pondrán el peor yugo a la humanidad que ésta haya visto, y algunos de ellos harán la guerra abierta y descarada a Dios, a N.S. Jesucristo (en Armagedón) otros se convertirán cuando se den cuenta del gran error al que fueron arrastrados (y como lo dice San Pablo) y es el que hoy comienza con ese ecumenismo cómplice. ¿Quiere reconocer a hermanos judíos? Reconozca a la Sma. Virgen María, Madre de Dios, a San Pedro, a San Juan evangelista, a San Mateo, etc., a todos los apóstoles (menos a San Lucas que es de origen griego), considere a todos los primeros cristianos que vinieron del pueblo judío y que murieron por el verdadero Mesías, Jesucristo. Considere las palabras del único Señor y Dios, Jesucristo:
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      “«¡Jerusalén, Jerusalén!, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados. ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina su nidada bajo las alas, y no habéis querido! Pues bien, se os va a dejar vuestra casa. Os digo que no me volveréis a ver hasta que llegue el día en que digáis: ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!»” (Lc. XIII,34-35)
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      A San Pedro:
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      Hch. II,12-26: «Israelitas, ¿por qué os admiráis de esto, o por qué nos miráis fijamente, como si por nuestro poder o piedad hubiéramos hecho caminar a éste? El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, a quien vosotros entregasteis y de quien renegasteis ante Pilato, cuando éste estaba resuelto a ponerle en libertad. Vosotros renegasteis del Santo y del Justo, y pedisteis que se os hiciera gracia de un asesino, y matasteis al Jefe que lleva a la Vida. Pero Dios le resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello. Y por la fe en su nombre, este mismo nombre ha restablecido a éste que vosotros veis y conocéis; es, pues, la fe dada por su medio la que le ha restablecido totalmente ante todos vosotros. «Ya sé yo, hermanos, que obrasteis por ignorancia, lo mismo que vuestros jefes. Pero Dios dio cumplimiento de este modo a lo que había anunciado por boca de todos los profetas: que su Cristo padecería. Arrepentíos, pues, y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que del Señor venga el tiempo de la consolación y envíe al Cristo que os había sido destinado, a Jesús, a quien debe retener el cielo hasta el tiempo de la restauración universal, de que Dios habló por boca de sus santos profetas. Moisés efectivamente dijo: El Señor Dios os suscitará un profeta como yo de entre vuestros hermanos; escuchadle todo cuanto os diga. Todo el que no escuche a ese profeta, sea exterminado del pueblo. Y todos los profetas que desde Samuel y sus sucesores han hablado, anunciaron también estos días. «Vosotros sois los hijos de los profetas y de la alianza que Dios estableció con vuestros padres al decir a Abraham: En tu descendencia serán bendecidas todas las familias de la tierra. Para vosotros en primer lugar ha resucitado Dios a su Siervo y le ha enviado para bendeciros, apartándoos a cada uno de vuestras iniquidades.»
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      A San Pablo:
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      (Rom. XI,8) “como dice la Escritura: Dióles Dios un espíritu de embotamiento (a los judíos): ojos para no ver y oídos para no oír, hasta el día de hoy.”
      (Rom. XI,23): “En cuanto a ellos (los judíos), si no se obstinan en la incredulidad (es decir, si creen en Jesucristo y se convierten), serán injertados; que poderoso es Dios para injertarlos de nuevo.”
      (Rom. XI,28-31) “En cuanto al Evangelio, (los judíos) son enemigos para vuestro bien; pero en cuanto a la elección amados en atención a sus padres. Que los dones y la vocación de Dios son irrevocables. En efecto, así como vosotros fuisteis en otro tiempo rebeldes contra Dios, mas al presente habéis conseguido misericordia a causa de su rebeldía, así también, ellos al presente se han rebelado con ocasión de la misericordia otorgada a vosotros, a fin de que también ellos consigan ahora misericordia.”
      (2Cor. III,14-17) Pero se embotaron sus inteligencias (de los judíos). En efecto, hasta el día de hoy perdura ese mismo velo en la lectura del Antiguo Testamento. El velo no se ha levantado, pues sólo en Cristo desaparece (es decir, hasta su conversión). Hasta el día de hoy, siempre que se lee a Moisés, un velo está puesto sobre sus corazones. Y cuando se convierte al Señor, se arranca el velo. Porque el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad.
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      Al Concilio de Florencia:
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      La Iglesia católica cree firmemente, profesa y proclama que aquellos que no viven dentro de Ella, no sólo los paganos, sino también los judíos, los herejes y cismáticos, no pueden ser partícipes de la vida eterna sino que se dirigirán al fuego eterno que fue preparado para el Diablo y sus ángeles (Mt. XXV,41), a menos que antes del término de su vida en la tierra se hayan adherido al rebaño… (C. de Florencia, Dz. 714)
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      Al Concilio de Trento:
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      Cap. III. Quiénes se justifican por Jesucristo.

      No obstante, aunque Jesucristo murió por todos, no todos participan del beneficio de su muerte, sino sólo aquellos a quienes se comunican los méritos de su pasión. Porque así como no nacerían los hombres efectivamente injustos, si no naciesen propagados de Adan; pues siendo concebidos por él mismo, contraen por esta propagación su propia injusticia; del mismo modo, si no renaciesen en Jesucristo (es decir, se conviertan), jamás serían justificados; pues en esta regeneración se les confiere por el mérito de la pasión de Cristo, la gracia con que se hacen justos. Por este beneficio nos exhorta el Apóstol a dar siempre gracias al Padre Eterno, que nos hizo dignos de entrar a la parte de la suerte de los santos en la gloria, nos sacó del poder de las tinieblas, y nos transfirió al reino de su hijo muy amado, en el que logramos la redención, y el perdón de los pecados.
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      El pueblo judío tiene una deuda con el verdadero Dios (que no es el mismo que ellos creen), con la Sma. Trinidad que ellos rechazan, Ud. ni nadie tiene autoridad para dispensar perdones al respecto. Dios, por Sus mismas palabras, les ha dicho que no lo verán hasta que digan “Bendito el que viene en el nombre del Señor (Jesucristo)”, ¿ya lo han dicho, ya se han convertido, Ud. ya les ha dado ejemplo de buen cristiano católico no apostatando de su Fe o se ha rendido a sus mentiras? En Ud. y en todo cristiano sólo cabe la prudencia y no buscar el mal de ese pueblo, pues como dice San Pablo, no cabe aquí gloriarse de la caída de este pueblo, pero mucho menos es prudente ni conveniente consentir en sus mentiras y maniobras anticristianas. ¿Acaso cree que las Sagradas Escrituras nos habla de un Anticristo, una gran apostasía, una ramera de Babilonia, de un pequeño resto fiel y de que lo único que nos salvará es la Parusía del Señor porque la humanidad está haciendo hoy las cosas bien? Abra los ojos o únase al aquelarre. O se está con Jesucristo o contra Él, no hay medias tintas.

  5. Sr Villarreal, no sé porque a Ud le sale tanto odio. No me considero ninguna autoridad (ni Ud lo es tampoco) ni escribo con sentimentalismo barato ni soy un apostata a la fe de Nuestro Señor Jesucristo. En la nota que escribí cité la Biblia: Jesús en la Cruz expresamente oró al Padre pidiendo los perdone; Jesús en el Evangelio nos enseñó a “ser misericordiosos como el Padre es misericordioso”, y “que con la misma vara que medimos seremos medidos”. Todo juicio de condenación o salvación se lo dejo reservado a Dios, Juez Supremo (el día del Juicio, dice el Nuevo Testamento, nuestro Señor juzga en el amor: “…Venid benditos de mi Padre, porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, estaba desnudo y me vistieron, estaba de paso y me alojaron…”). Enseña el místico español San Juan de la Cruz “en el atardecer de nuestras vidas seremos juzgados en el amor”. San Francisco de Asis viajó a Oriente y a Tierra Santa e hizo amigos musulmanes (entre ellos, el Sultán de Egipto) y previno a los cruzados bajo las órdenes de Leopoldo VI de Austria de no atacar a los musulmanes. Allí, Francisco los previno de que había sido alertado por Dios de que no cometer acto de agresión alguno; ante sus palabras, los soldados se burlaron de él. El resultado de la siguiente batalla fue un desastre para los cruzados. No obstante el aprecio hacia su persona crecía y algunos caballeros abandonaron las armas para convertirse en frailes menores.
    Lo único que me interesa es vivir el resto de mi vida, como nos enseñaron Jesús y la Santísima Virgen María, buscando amar a mi vecino (de la religión que sea). Estos encuentros con nuestros hermanos judíos en la Catedral, junto a nuestros Obispos (nuestros pastores, sucesores de los Apóstoles) no son ningún sincretismo ni adhesión a falsas doctrinas; creo que aportamos más para la conversión del pueblo judío invitándolos a la Catedral (por más pequeño que sea el aporte), como el Padre Misericordioso en la Parábola del Hijo Pródigo, invitó a sus dos hijos hermanos a entrar en la fiesta, al hijo pródigo menor, y al hijo mayor. Si le interesa la Tradición y los Concilios le recomiendo la lectura de “Nostra Aetate” (documento del Concilio Vaticano II respecto a los judíos y demás religiones). Y voy a ser obediente al Papa Francisco I (la desobediencia no es un acto querido por Dios, sino por el demonio), al igual como nos enseñaron los santos durante los tiempos de Reforma Protestante; por más que aparezcan grupos cristianos radicales y desobedientes (como lo fue Lutero, por ejemplo), voy a ser fiel al sucesor del Apóstol San Pedro. Creo en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Que la Santísima Virgen María, nuestra Reina y Madre, San José y el Santo Arcángel San Miguel lo ilumunen y protejan, Sr Villarreal.

    • ¿Odio?, ¿usted cree que un católico puede darse el “lujo” de odiar? No Sr., no confunda las cosas, y lo que cita de las Escrituras lo debe entender en conjunción con lo que dicen las mismas en los demás libros, de esta manera, yo también argumenté con las Escrituras (más extrensamente y con mayor precisión al tema que se trata), y no me quedé allí, le argumenté con la Tradición. Biblia y Tradición dicen lo mismo: Fuera de la Iglesia no hay salvación. Y no se le olvide, antes de hacerse ideas con “Nostra Aetate”, sepa que Francisco Bergoglio ha “rechazado” la hermenéutica de la ruptura, de tal manera que Ud. debe entender ese documento a la luz de las Escrituras y la Tradición (incluidos el C. de Florencia y el C. de Trento con todas sus condenaciones). Y antes de meter al buen San Francisco de Asís en un asunto de amiguismo barato, sepa qué fue a buscar ese gran santo entre los musulmanes, le cito directo de las Florecillas:
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      San Francisco y el sultán Melek-el-Kamel: «Señor, yo tengo que dejarte ahora; pero, una vez que esté de vuelta en mi país y haya ido al cielo, con el favor de Dios, después de mi muerte, si fuere voluntad de Dios, te mandaré a dos de mis hermanos, de mano de los cuales tú recibirás el bautismo de Cristo y te salvarás, como me lo ha revelado mi Señor Jesucristo. Tú, entre tanto, vete liberándote de todo impedimento, para que, cuando llegue a ti la gracia de Dios, te encuentre dispuesto a la fe y a la devoción.» (Florecillas de S. Francisco de Asís, cap. XXIV)
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      ¿Le quedó claro?, el gran San Francisco de Asís no fue a besar Coranes, ni a decirle a los musulmanes que ellos mantuvieron la fe al verdadero Dios (la Sma. Trinidad) por muchos siglos, pero con el nombre de ¿Alá?, no Sr., San Francisco ni más ni menos fue a convertir a la máxima autoridad musulmana a la religión verdadera de N.S. Jesucristo, la religión católica. ¿Le queda claro cuál es la diferencia entre el verdadero catolicismo y ese amiguismo absurdo y anticristiano con el mundo? Cuando el papa vaya a buscar bautizar judíos y a predicar de la misma forma que lo hizo San Pedro en Hechos II, yo me uniré a dar glorias a Dios por tan grata noticia, pero eso está muy lejos de suceder (tenga un ejemplo más reciente y más acorde al tema tratado, el gran Eugenio Zolli, ex gran rabino de Roma que gracias al ejemplo genuinamente católico de Pío XII se convirtió al catolicismo, éste es el verdadero ecumenismo, esto es lo que se debe buscar entre los judíos, este es el verdadero amor de Dios manifestandose en ambas partes).
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      Yo busco ser obediente con el Magisterio infalible de Iglesia de N.S. Jesucristo, la Una, Santa, Católica, Apostólica y Romana, y en cuanto Pedro se muestre obediente, yo le debo obedicencia al Vicario, ningún pontífice tiene autoridad para mandar el error:
      +
      Santo Tomás de Aquino (San Pablo resistió a San Pedro -Gálatas II, 14-).

      “Debe observarse, sin embargo, si la fe está en peligro, que un individuo puede reprochar públicamente a un prelado. Ya que Pablo, quien estaba sujeto a Pedro, le reprochó públicamente por el inminente peligro de escándalo respecto a la fe, y, como dice la glosa de Agustín sobre Gálatas II, 11, ‘Pedro dio un ejemplo a los superiores, si en algún momento ellos se alejan del camino correcto, ellos no deben despreciar la reprobación de sus súbditos’.” (Summa Theologica II, II, Q. 33, artículo 4, ad2).

      San Roberto Belarmino dice:

      “Es lícito resistir al Soberano Pontífice si está procurando la destrucción de la Iglesia. Digo que es lícito resistirle al no seguir sus órdenes y previniendo la ejecución de su voluntad.” (De Romano Pontifice, Lib. II, c. 29).

      El Papa León XIII dijo:

      “Pero cuando el poder que sustenta el mando, o cuando la legislación está dispuesta contra la razón, o la ley eterna, o contra alguna ordenanza de Dios, la obediencia es ilegal, no olvidemos que en este caso, obedecer al hombre es desobedecer a Dios.” (Encíclica Libertas, #13).

      El Abad Guéranguer:

      “Cuando el pastor se convierte en lobo lo primero que el rebaño debe hacer es defenderse por sí mismo. Es indudable que la doctrina normalmente desciende de los obispos al pueblo fiel, y los súbditos, en el orden de la fe, no están para juzgar a sus líderes. Pero en el tesoro de la revelación existen puntos esenciales respecto a cada cristiano, por virtud de este preciso título de cristiano, se tiene la necesaria obligación de custodiar el conocimiento. El principio no cambia, ya sea respecto a la fe o las costumbres, moral o dogma. Traiciones como la de Nestorio son raras en la Iglesia, pero podría suceder que los pastores permanecieran en silencio, por una razón u otra, en circunstancias donde la religión está en riesgo. Los verdaderos fieles son aquellos quienes, en circunstancias cuando la religión está en riesgo, sacan de su propio bautismo la inspiración de la línea de conducta, no son esas personas pusilánimes quienes, bajo el engañoso pretexto de sumisión hacia los poderes establecidos, esperan un plan que no es necesario y que no les será dado para repeler al enemigo y oponerse a sus designios.”

      El Arzobispo Marcel Lefebvre:

      “Ninguna autoridad, incluso de la más alta jerarquía, nos puede obligar a abandonar o devaluar nuestra fe católica, esto es lo que ha sido claramente expresado y profesado por el Magisterio de la Iglesia durante diecinueve siglos. ‘Pero aunque nosotros, o un ángel del cielo, les prediquen otro evangelio del que les hemos predicado, sea anatema.’ (Gal. I, 8) ¿No es lo que el Santo Padre nos repite hoy? Y si cierta contradicción resulta aparente en sus palabras y acciones, así como los actos de varias Congregaciones Romanas, entonces debemos elegir lo que siempre ha sido enseñado, y tendremos oídos sordos a las innovaciones que están destruyendo a la Iglesia.”
      +
      Le repito:
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      El pueblo judío tiene una deuda con el verdadero Dios (que no es el mismo que ellos creen), con la Sma. Trinidad que ellos rechazan ferozmente, Ud. ni nadie tiene autoridad para dispensar perdones al respecto. Dios, por Sus mismas palabras, les ha dicho que no lo verán hasta que digan “Bendito el que viene en el nombre del Señor (Jesucristo)”, ¿ya lo han dicho, ya se han convertido, Ud. ya les ha dado ejemplo de buen cristiano católico no apostatando de su Fe o se ha rendido a sus mentiras? En Ud. y en todo cristiano sólo cabe la prudencia y no buscar el mal de ese pueblo, pues como dice San Pablo, no cabe aquí gloriarse de la caída de este pueblo, pero mucho menos es prudente ni conveniente consentir en sus mentiras y maniobras anticristianas. ¿Acaso cree que las Sagradas Escrituras nos habla de un Anticristo, una gran apostasía, una ramera de Babilonia, de un pequeño resto fiel y de que lo único que nos salvará es la Parusía del Señor porque la humanidad está haciendo hoy las cosas bien? Abra los ojos o únase al aquelarre. O se está con Jesucristo o contra Él, no hay medias tintas.
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      Y agrego: Si Ud. ya se comió el cuento del “holocausto”, las reuniones ecuménico-sincretistas, las lisonjas gratuitas y el apoyo al victimismo a los judíos, entonces Ud. está en camino de la apostasía (se sienta obediente o no), porque todo esto se hace en detrimento de la verdadera Fe. Recuerde que la Virgen María en sus apariciones ha dicho que muchos serán arrastrados a la perdición por causa de malos pastores, la obediencia ciega no le hace bien a nadie, la obediencia debe ser al Magisterio infalible de la Iglesia y por lo tanto al verdadero Dios, la Sma. Trinidad, sin contradicciones, sin componendas, sin treguas, sin apostasías, sin sentimentalismos.

    • Una cosa más, el perdón en la cruz es efectivo en cuanto exista el arrepentimiento, de esta manera a Judas Iscariote bien pudo habérsele perdonado si se hubiese arrepentido sin cometer el error de no presentarse ante su Señor pidiendo su perdón ni atentar contra su vida, muere en la desesperanza. El perdón de la cruz está esperando a cada uno de los judíos, de esto habla San Pablo, mientras no exista voluntad de conspirar contra la Iglesia, el Cuerpo Místico de Jesucristo, ¿habrá verdadero arrepentimiento de parte de los judíos? Esta es la enseñanza del C. de Trento:
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      “… aunque Jesucristo murió por todos, no todos participan del beneficio de su muerte, sino sólo aquellos a quienes se comunican los méritos de su pasiónsi no renaciesen en Jesucristo (es decir, se conviertan), jamás serían justificados; pues en esta regeneración se les confiere por el mérito de la pasión de Cristo, la gracia con que se hacen justos…”
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      Aquí el tema no es si Dios los quiere perdonar, ¿ellos aceptan su falta?, ¿cómo perdonará Dios a alguien que ni siquiera aceptan su falta y al contrario, reinciden en su falta? Las enseñanzas judaicas contra N.S. Jesucristo no son neutras, son de verdadero odio, es decir, no hay ni rastro de la aceptación de su falta (cf. Hechos II). En otras palabras, hoy noviembre de 2013 ¿cuántos judíos volverían a crucificarlo si se les presentara en humildad y diciéndoles quienes son?, pero no hace falta que venga Él así, ¿acaso la Iglesia no está siendo crucificada por haber dicho siempre la verdad?, ¿acaso el discurso de los judíos no es contra la Iglesia de ayer mientras que están enamorados de la iglesia de hoy?, si se supone que es la misma iglesia ¿por qué hacen ellos diferenciación?

  6. Sr Villarreal, ante todo gracias por tomarse el trabajo de buscar los textos y de expresar las citas de rigor.
    No pretendo escuche mi voz ni en ganarle un “pulseada” en esta discusión (sería un acto de soberbia además); en todo caso creo ganamos los dos si es la voz de Jesucristo la que finalmente es escuchada en nuestros corazones (y lo digo por más que me tilde de sentimentalismo barato). Encontré su website por Google, de casualidad, buscando material bibliográfico de Mons Thot (autor húganro que me gusta mucho) para leer y preparar en Adviento (de hecho si Ud escribe en Google “Monseñor Thot” podrá comprobar que sale su website entre otros sitios de búsqueda). Por el momento estoy en época de exámenes de fin de año en la Universidad hasta pocos días antes de Navidad, así que prefiero seguir estudiando antes de responder. Cuando finalice lo haré con mayor detenimiento. La Santísima Virgen y San José lo bendigan.

  7. http://www.aciprensa.com/noticias/lefebvristas-estan-alejados-de-la-iglesia-debido-al-cisma-dice-arzobispo-muller-50389/#.Us2K0hHfPIU

    Primero le paso el link de arriba para que lo pueda leer.
    Acto seguido remarcar unos puntos de su mensaje que realmente entristecen y dividen Sr Villarreal, ya que Ud. me descalificó de “apóstata”.
    Ud cita holgdamente los Concilios, los cuales como católico no cuestiono. Sé muy bien que la Revelación sobrenatural se basa en las Sagradas Escrituras, la Sagrada Tradición y el Magisterio de la Iglesia. Ver este corto pero claro documento del Concilio Vaticano II (Const dogmática Dei Verbum) http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19651118_dei-verbum_sp.html

    Pero Ud no puede dejar de lado la caridad en la prédica de la verdad de Jesucristo. Ud me descalificó de “sentimentalismo barato”.
    Por supuesto que creo que “fuera de la Iglesia no hay salvación”. De ello también me referiré más adelante, especialmente en enseñanzas de Pió XII, San Agustín y los . Tampoco creo en un sincretismo religioso o una suerte de relativismo religioso en que todas las religiones son iguales. Desgraciadamente, Sr Villarreal, en la dureza de corazón del lefebvrismo, no logro me entienda. Pero reitero no tengo más ánimo en discutir con Ud una pulseada, sino más bien en que llegue el día en que “Cristo sea todo en todos”.

    1) El mandamiento de Jesucristo en la Ultima fue claro “Aménse los unos a los otros como yo los he amado (…) en esto los demás reconocerán que son mis discípulos: en el amor que se tienen los unos a los otros”.
    Sin duda que la MISIÓN-EVANGELIZACIÓN de los cristianos pasa más por una actitud de compartir con el misionado (“teología del encuentro”) que desde una actitud soberbia y arrogante de creerse superior al otro, de que uno es salvo y el otro es condenado. En este sentido puede verificar en San Francisco de Sales, en su “Introducción a la vida devota” donde nos enseña que a las “abejas se las atrae con miel, no con vinagre” (y lo dice un santo que debió superar la intolerancia y el fanatismo calvinista en su diócesis de Ginebra). Fue ésta la actitud de amor de muchos misioneros cristianos en Oriente y Occidente a largo de los siglos. Ya le cité antes a San Francisco de Asís. Para ir a un ejemplo más concreto, podemos ver la obra de la evangelización de los Padres Jesuitas con los indios guaraníes en América; la obra del jesuita Mateo Ricci en Oriente, etc. Sin duda que desde el amor descubrimos un evangelio de fondo y de forma (me refiero a transmitir la verdad de Jesucristo como único Salvador del mundo, pero con los modos y las formas de Jesús. Es decir, obrar como Jesús obraba, conforme a los ).

    2) Desde la caridad no tengo derecho a decirle a un niño de 10 años, sea judío, musulmán, o de otra religión que toda su fe es una mentira, y que está en camino de irse al infierno….primero debo entender que la persona de la religión que sea puede tener una “búsqueda sincera de Dios” más allá del origen que provenga o de los errores en que está inmerso (y en los problemas complejos que nos muestra el mundo de hoy debemos tener en cuenta otros factores. De más está decir por cierto, ud y yo fuimos criados y educados en la fe cristiana, pero otros no obtuvieron esa oportunidad; creo también – corríjame si me equivoco- que Ud y yo fuimos criados y contenidos en familia, que nos formó, alimentó, dio educación y valores, etc…sin embargo muchos niños no obtuvieron esa oportunidad…desde el niño en Africa o Haití que muere a los pocos días por desnutrición infantil; muchos jóvenes o adolescentes provenientes de familias desintegradas u hogares destruidos caen víctimas de la explotación, abusos, de las redes de la droga y el crimen, y hasta adoran a “san lamuerte” en Méjico….dígame, en un contexto así…¿Cómo predicamos el evangelio de Jesucristo? ¿le parece que el modo lefebvrista de predicar brilla para atender esta dolorosa realidad?). Pero volviendo a lo que decía respecto al niño de 10 años de la religión que sea…¿Qué ganamos en decirle en que su religión y su familia están condenados? ¿Qué ganamos en decirle al adolescente que está alejado de los sacramentos y de la vida eclesial en decirle que está próximo al infierno? ¿Qué gano en arremeter contra los judíos una y otra vez diciendo que son el anticristo?….¿No será más bien que debemos mostrar el Sagrado Corazón de Jesús? Mostrar a Jesús que nos dice que “no ha venido al mundo para condenarlo sino para salvarlo”? ¿Cuál es la actitud de Jesús respecto a los que “no creen”? Veamos un pasaje bíblico (y le doy el número de cita exacta como a Ud le gusta) en Lucas 9, 51-56 donde se manifiesta de un modo muy distinto la actitud intolerante de los apóstoles frente a los samaritanos que no querían recibir a Jesús (en la cual podemos caer muchas veces nosotros) con la actitud del amor de Jesús. Santiago y Juan le dijeron: “Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo para que los consuma? Pero Jesús, dándose vuelta, los reprendió, y pasaron a otra aldea. De más está decir, como muchas veces Jesús usa la imagen del samaritano para enseñarnos, ya sea el amor al prójimo, sea de la religión que sea, como la “parábola del Buen Samaritano”, ya sea el amor y la misericordia de Dios para con la humanidad como el “encuentro de Jesús con la samaritana”.

    3) Extra Ecclesiam nulla salus – Fuera de la Iglesia no hay salvación-. Esto es una verdad dogmática y real la cual ya nos viene desde los tiempos de los Padres de la Iglesia (San Cipriano de Cartago: “Extra ecclesiam salus non est”). Así a lo largo de toda la “vida” de la Iglesia, vemos afirmaciones de los Concilios y los Papas:

    Papa Inocencio III (1198-1216):

    “Con nuestros corazones creemos y con nuestros labios confesamos solo una Iglesia, no aquella de los herejes, sino la Santa Iglesia Católica Apostolica y Romana, fuera de la cual creemos que no hay salvación ”
    (Denzinger 792).

    Cuarto Concilio de Letrán (1215):

    “Hay solo una Iglesia Universal de los fieles, fuera de la cual nadie esta a salvo.”

    Papa Bonifacio VIII, Bula Unam Sanctam (1302):

    “Nosotros declaramos, decimos, definimos y pronunciamos que es absolutamente necesario para la salvación de toda criatura humana el estar sometida al Romano Pontífice.”

    Papa Pío X (1903-1914), Encíclica Jucunda Sane:

    “Es nuestro deber el recordar a los grandes y pequeños, tal como el Santo Pontífice Gregorio hizo hace años atrás, la absoluta necesidad nuestra de recurrir a la Iglesia para efectuar nuestra salvación eterna.”

    Papa Benedicto XV (1914-1922), Encíclica Ad Beatissimi Apostolorum:

    “Tal es la naturaleza de la fe Católica que no admite más o menos, sino que debe ser sostenida como un todo, o rechazarse como un todo: Esta es la fe Católica, que a menos que un hombre crea con fe y firmemente, el no podrá ser salvado.”

    Papa Pío XI (1922-1939), Encíclica Mortalium Animos:

    “Por si sola la Iglesia Católica mantiene la adoración verdadera. Esta es la fuente de verdad, esta es la casa de la fe, esta es el templo de Dios; Si cualquier hombre entra no aquí, o si cualquier hombre se aleja de ella, el será un extraño a la vida de fe y salvación. … Es más, en esta única Iglesia de Cristo, no puede haber o permanecer un hombre que no acepta, reconozca y obedezca la autoridad y la supremacía de Pedro y la de sus sucesores legítimos.”

    Papa Pío XII (1939-1958), Discurso a la Universidad Gregoriana (17 de octubre 1953):

    “Por mandato divino la interprete y la guardiana de las Escrituras, y la depositaria de la Sagrada Tradición que vive en ella, la Iglesia por si sola es la entrada a la salvación: Ella sola, por si misma, y bajo la protección y la guía del Espíritu Santo, es la fuente de la verdad.”

    Concilio Vaticano Segundo, Constitución Dogmática Lumen Gentium:

    14. El sagrado Concilio pone ante todo su atención en los fieles católicos y enseña, fundado en la Escritura y en la Tradición, que esta Iglesia peregrina es necesaria para la Salvación. Pues solamente Cristo es el Mediador y el camino de la salvación, presente a nosotros en su Cuerpo, que es la Iglesia, y El, inculcando con palabras concretas la necesidad de la fe y del bautismo (cf. Mc., 16,16; Jn., 3,5), confirmó a un tiempo la necesidad de la Iglesia, en la que los hombres entran por el bautismo como puerta obligada. Por lo cual no podrían salvarse quienes, sabiendo que la Iglesia católica fue instituida por Jesucristo como necesaria, rehusaran entrar o no quisieran permanecer en ella.

    Veamos ahora el Catecismo.
    La interpretación de la Iglesia sobre el significa y alcance de la frase está expresado en el Catecismo de la Iglesia Católica, 846-848 como sigue: “Fuera de la Iglesia no hay salvación”

    846 ¿Cómo entender esta afirmación tantas veces repetida por los Padres de la Iglesia? Formulada de modo positivo significa que toda salvación viene de Cristo-Cabeza por la Iglesia que es su Cuerpo:

    El santo Sínodo… basado en la Sagrada Escritura y en la Tradición, enseña que esta Iglesia peregrina es necesaria para la salvación. Cristo, en efecto, es el único Mediador y camino de salvación que se nos hace presente en su Cuerpo, en la Iglesia. Él, al inculcar con palabras, bien explícitas, la necesidad de la fe y del bautismo, confirmó al mismo tiempo la necesidad de la Iglesia, en la que entran los hombres por el bautismo como por una puerta. Por eso, no podrían salvarse los que sabiendo que Dios fundó, por medio de Jesucristo, la Iglesia católica como necesaria para la salvación, sin embargo, no hubiesen querido entrar o perseverar en ella (LG 14).

    847 Esta afirmación no se refiere a los que, sin culpa suya, no conocen a Cristo y a su Iglesia:
    Los que sin culpa suya no conocen el Evangelio de Cristo y su Iglesia, pero buscan a Dios con sincero corazón e intentan en su vida, con la ayuda de la gracia, hacer la voluntad de Dios, conocida a través de lo que les dice su conciencia, pueden conseguir la salvación eterna (LG 16; cf DS 3866-3872).

    848 “Aunque Dios, por caminos conocidos sólo por Él, puede llevar a la fe, ‘sin la que es imposible agradarle’ (Hb 11, 6), a los hombres que ignoran el Evangelio sin culpa propia, corresponde, sin embargo, a la Iglesia la necesidad y, al mismo tiempo, el derecho sagrado de evangelizar” (AG 7)
    —————————————————————————————-
    El Papa Pío IX en Singulari Quadam enseñó la doctrina de “no salvación fuera de la Iglesia” con algunos importantes matices. Enseñó, por ejemplo que algunos trabajan en “ignorancia invencible” sobre nuestra religión pero observan con perseverancia la ley natural y sus preceptos que Dios ha “inscrito en el corazón de todos”. Estos están listos para obedecer a Dios y viven una vida honesta y recta por lo que pueden, por la obra de la luz divina y la gracia, alcanzar la vida eterna”.

    Ochenta años después de la encíclica de Pío IX, el Papa Pío XII publicó Mystici Corporis en 1943. En ella enseña que los que están fuera de la Iglesia Católica deben ser prestos en seguir las mociones interiores de la gracia y rescatarse de ese estado en el que no pueden estar seguros de su propia salvación. Porque, aunque, en cierto deseo inconsciente ellos puedan estar relacionados al Cuerpo Místico del Redentor, pueden quedar desprovistos de tantos y tan poderosos dones y ayudas del cielo que sólo pueden gozar dentro de la Iglesia Católica.

    Pío XII también enseñó que los no creyentes “pueden ser salvos por caminos no conocidos por nosotros” Verifique las fuentes y verá que no miento….esto me hace mucho ruido interior respecto a la fiesta de la Epifanía de Jesús a los paganos, humilde, “anonadado” y abajado en un pesebre (es decir, no soberbio y mostrándonos una evangelización del superior hacia el inferior). Unos magos que exclaman del Salvador: “Hemos visto su estrella en Oriente”….¿por que no bajamos la soberbia y empezamos respetar el camino de búsqueda de Dios de todos los hombres de buena voluntad que caminan por la Tierra?

    San Agustín también enseñó en sus sermones que hay “falsas ovejas dentro de la Iglesia así como hay verdaderas ovejas aparentemente fuera de la Iglesia” (y esto, con un poco de inteligencia, no implica negar el dogma que fuera de la iglesia no hay salvación, sino más bien preguntarnos quienes están dentro de ella y quienes no…a veces las apariencias engañan). Así también en el Ev. S. Juan 10, 1-17 Jesús, Buen Pastor, se preocupa por las “ovejas de otros corrales”.

    4) Creo en una “religión de la persona”, creo en Jesucristo, “Dios hecho hombre”, “Dios con nosotros” (una vez vi escrito un letrero de Navidad muy lindo con una imagen del pesebre y la Sagrada Familia que decía “Dios se hizo humano…ahora tu imítalo también y sé cada día más humano”). Aclaro esto de la “religión de la persona”, porque hay veces que estoy harto de los fundamentalistas del mundo que pregonan la “religión del libro”….verá Sr Villarreal, Ud y yo podemos “pavonearnos” de citas bíblicas, concilios, frases de santos, padres de la Iglesia, la Tradición y el Magisterio (que reconozco además que Ud la cita con mayor rigor que yo, pero lo cierto es que no tengo todo el material disponible, pero le aseguró que nada de lo que dije es mentira o invento mío, puede investigarlo y cotejarlo si desconfía)…pero no podemos olvidar que tenemos una fe donde reconocemos que Jesús, es un Dios hecho hombre, que se “encarna” en la historia y el drama humano, una “persona” que sale a nuestro a nuestro encuentro. Digo esto porque me duele ver fanáticos, fundamentalistas de todas las religiones, que se alejan de lo humano y viven una “religión del libro” (y esto no lo digo como ningún desprecio a la Sagrada Biblia; es una fuentes de la Revelación, junto a la Tradición y el Magisterio; es más como dijo San Jerónimo: “ignorantiam scripturam est ignorantia Christi” -ignorancia de las escrituras es ignorancia de Cristo-; no sé donde lo dice pero le aseguro que la fuente es cierta, pero puede investigarlo y cotejarlo). Lo que quiero decir respecto a mi critica de la “religión del libro” es respecto a como los fundamentalistas se valen de “sus libros sagrados” o “citas sagradas” para decir y hacer cosas abominables, por ejemplo: grupos islámicos portando armas en una mano y mostrando el libro del Corán abierto en la otra mano luego de festejar un atentado terrorista, sea las Torres Gemelas de Nueva York, sea como los dos atentados que sufrimos en Buenos Aires en la Embajada de Israel y en la AMIA por citar algunos sangrientos y crueles, al mismos tiempo que dice que los “infieles de Alá están condenados”; grupos judíos ultraortodoxos en Israel que muestran “sus cintas” del Talmud en el brazo y en la frente y justifican las campañas militares de anexión de tierras más cruentas contra los campesinos palestinos, al mismo tiempo que sostienen que los “no circuncidados” están condenados al infierno; grupos cristianos protestantes y sectas pseudo cristianas que citan la Biblia (una Biblia por cierto no católica) para enseñar y justificar cosas aberrantes, por ejemplo, recuerdo los grupos del Ku Klux Klan en el sur de EEUU (sólo por citar un ejemplo entre muuuuchos más) encendían sus “cruces de fuego” contra los negros (grupo por cierto antijudío y muy anticatólico también) y predicaban su religión cristiana en iglesias “sólo para blancos” (“Segregation”)…así muchos ejemplos de personas que se valen….tan sólo de un libro o un manual para condenar y mandar al infierno a otro…y la verdad, más allá se su apariencia de santos y hasta de hacerse llamar cristianos….no conocen ni la Persona ni el Sagrado Corazón de Jesús que viene a salvar al hombre y no a condenarlo y que dice en su lecho de muerte “Padres, perdonáles porque no saben lo que hacen”…y me pregunto cuantos que en principio “no bautizados” conocen a Dios y obran según el amor de Dios “por otros caminos no conocidos para nosotros” (Pío XII) y siguen su Estrella como los magos de Oriente.
    No estoy con esto negando la Unica Verdad salvífica en Jesucristo y en que fuera de la Iglesia no hay salvación. Lo que me pregunto Sr Villarreal es quienes estamos realmente dentro de la Iglesia de Cristo y quienes no (lobos rapaces disfrazados de ovejas).

    5) Creo que dentro de los lefebvristas hay personas de muy buena voluntad y corazón sincero en la búsqueda de Dios, pero no pueden seguir de esta manera aislados, como una iglesia separada y aparte. Creo que deben volver a la plena comunión con la Iglesia de Roma y el Papa (Papa electo por un Colegio de Cardenales, implorando el Espíritu Santo, con la Iglesia y los religiosos orando al Espíritu Santo, con las familias católicas que nos reunimos rezando el Santo Rosario implorando el Espíritu Santo en la Plaza de san Pedro y en otros países del mundo suplicando un nuevo Papa….y fue electo Francisco (seguramente el Cardenal Bergoglio eligió ese nombre por el santo de Asís y buscando la renovación y la santidad de la Iglesia)….siempre vamos a buscar en los anales históricos los motivos que nos separan y dividen….es hora de trabaja más en los puntos de encuentro y de unión, y no en lo que nos separa (“teología del encuentro”).

    • Ahora use toda esta información y analice lo que sucede hoy en la Iglesia (aunque ha profundizado más se queda a medio camino todavía). Sé perfectamente bien el significado de la máxima “fuera de la Iglesia no hay salvación” (https://bibliaytradicion.wordpress.com/presentacion/), siendo este el lema que he escogido para mi blog y para lo cual he utilizado fuentes totalmente autorizadas por la Iglesia y que datan de tiempos menos confusos, y por supuesto, que se basan en la opinión autorizada de su Magisterio. Esta máxima jamás tendrá como objetivo pretender que las demás religiones sean buenas o tengan algo de bueno (ni siquiera las mal llamadas “cristianas”), muy por el contrario, esta máxima lo que dice es que a pesar de esas religiones, y nunca por éstas, algunas personas podrían llegar a salvarse, pero son casos excepcionalísimos, por ello el ecumenismo actual es un engaño y algo que va en contra de la verdadera caridad, pues se deja en la oscuridad a aquellos que no pertenecen a la Iglesia. Una cosa es la ignorancia invencible y otra la malicia, muchos judíos y protestantes, por citar dos ejemplos, son verdaderamente ignorantes del catolicismo, pero a su vez, basan su actuar en hacer mal a la Iglesia (son auténticamente anticatólicos), ¿qué ignoraba Lutero de la religión católica para justificar la malicia aparente de sus actos y fomentar un verdadero cisma?, ¿según su entender entonces Lutero podría haberse salvado a pesar del mal que hizo y el cual hasta nuestros días tiene repercusiones y continúa?, eso queda en las manos de Dios, pero precisamente porque además de bueno es justo, es difícil visualizar a alguien que habiendo o haciendo tanto daño a la Iglesia alcance salvación. Dice el Catecismo Mayor de San Pío X:
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      226.- ¿Quiénes están fuera de la verdadera Iglesia?- Está fuera de la verdadera Iglesia los infieles, los judíos, los herejes, los apóstatas, los cismáticos y los excomulgados.
      227.- ¿Quiénes son los infieles?- Infieles son los que no tienen el Bautismo ni creen en Jesucristo, o porque creen y adoran falsas divinidades, cómo los idólatras, o porque, aun admitiendo al único verdadero Dios, no creen en Cristo Mesías, ni como venido ya en la persona de Jesucristo ni como que ha de venir: tales son los mahometanos y otros semejantes.
      228.- ¿Quiénes son los judíos?- Judíos son los que profesan la ley de Moisés, no han recibido el Bautismo y no creen en Jesucristo.
      229.- ¿Quiénes son los herejes?- Herejes son los bautizados que rehusan con pertinacia creer alguna verdad revelada por Dios y enseñada como de fe por la Iglesia Católica; por ejemplo los arrianos, los nestorianos y las varias sectas de los protestantes.
      230.- ¿Quiénes son los apóstatas?- Apóstatas son los que abjuran, esto es, niegan con acto externo la fe católica que antes profesaban.
      231.- ¿Quiénes son los cismáticos?- Cismáticos son los cristianos que, sin negar explícitamente ningún dogma, se separan voluntariamente de la Iglesia de Jesucristo, esto es, de sus legítimos Pastores.
      232.- ¿Quiénes son los excomulgados?- Los excomulgados son aquellos que por faltas gravísimas son castigados por el Papa o por el Obispo con la pena de excomunión, en cuya virtud son, como indignos, separados del cuerpo de la Iglesia, que espera y desea su conversión.

      [A tener en cuenta y no creer que esto es “agua pasada”: Card. Raymond Burke: El Catecismo de (San) Pío X hoy todavía es un punto de referencia seguro e indispensable. http://eponymousflower.blogspot.mx/2013/06/cardinal-burke-catechism-of-pius-x-is.html%5D
      +
      Precisando que ninguna doctrina “actual” sobre este tema puede entenderse de forma diferente a cómo lo planteaba San Pío X, “fuera de la iglesia no hay salvación” debe tener el mismo significado hoy, mañana y siempre, no es cuestión de tiempos, simpatías, conmiseraciones, ni nada por el estilo, por ello el verdadero católico debe buscar la conversión sincera de quien está fuera de la Iglesia.
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      Yo no soy nadie para calificarlo de apóstata (y no lo he hecho, si le queda el saco…), yo sólo le hablé de una realidad que dados los hechos actuales ya está sucediendo de forma generalizada en la Iglesia y en el mundo, y que así está expresado en las Sagradas Escrituras, sus hechos son los que hablarán por Ud. cuando Dios lo juzgue, no lo que yo ni nadie diga, una cosa es esto y otra que Ud. entienda o mal entienda que en las demás “religiones” hay oportunidad de salvación, o que no hay peligro en fomentar reuniones “ecuménico-sincretistas” (y como lo condena Pío XI), cuando es evidente que el primer peligro es que muchos católicos entiendan o mal entiendan por estas “reuniones” que las otras religiones están bien o medio bien, y les sean agradables o medio agradables a Dios (reitero, los casos excepcionales que se aplicarían en la máxima fuera de la iglesia… no son por virtud de ninguna religión, sino por verdadera ignorancia invencible de una persona y que hayan respetado la ley natural -pregúntese: ¿cuántos no católicos hablan pestes de la Iglesia sabiendo que lo que dicen son rumores o verdaderas mentiras?, ¿cree Ud. que esto es actuar conforme a la ley natural? o los supuestos “cristianos” que nunca aplican el amor al prójimo cuando se trata de católicos o eclesiásticos y los atacan con toda clase de truculencias-)
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      Si Ud. quiere amar a su prójimo, no lo engañe y no le haga creer que su falsa religión lo salvará. “Amor” no son palabras “bonitas”, ni amabilidades huecas, ni apretones de mano, ni reununiones públicas para la foto, amor es buscar el bien del otro, el máximo bien al que aspira el católico es a la salvación de su alma, ¿le va a negar eso a su prójimo?
      +
      Finalmente, mi blog no es un blog de la Fraternidad, es un blog católico que usa fuentes católicas de todo tiempo y sin importar quién lo diga o lo exponga, en cuanto la Fraternidad actúe bien y haga el bien, como laico me beneficiaré de su precioso ministerio sacerdotal y la apoyaré. La presión que le hace el clero modernista es absolutamente natural y lógico, puesto que siendo un grupo tan pequeño (apenas más de 500 sacerdotes), ha tenido tanta influencia y es tan temida por estos señores de la Iglesia conciliar. El artículo que cita contiene la opinión del Card. Gerhardt Müller, ¿quién es este personaje? Le cito una parte de alguien que no es “lefebvrista” y para los fines de este pequeño coloquio sólo tomo y me apego a lo que dice sobre este personaje en el siguiente artículo:
      +
      ¿Qué ha dicho Mons. Müller?

      1) Sobre la virginidad de la siempre Virgen María:

      En su libro “Dogmática católica: estudio y práctica de la teología” (Friburgo, 2003, quinta edición), Müller contraviene el dogma de la virginidad de María. Para él la virginidad no tiene que ver con las “características fisiológicas en el proceso natural del nacimiento de Jesús, sino con el influjo salvífico y redentor de la gracia de Cristo para la naturaleza humana”*.

      La explicación de Müller deja en entredicho la virginidad de María EN EL PARTO, pues según él no implica integridad fisiológica, con lo cual no se ve, justamente, cómo se podría sostener la virginidad de María durante el mismo.

      En cambio la Iglesia Católica ENSEÑA:

      “Can. 3. Si alguno no confiesa, de acuerdo con los Santos Padres, propiamente y según verdad por Madre de Dios a la santa y siempre Virgen María, como quiera que concibió en los últimos tiempos sin semen por obra del Espíritu al mismo Dios Verbo propia y verdaderamente, que antes de todos los siglos nació de Dios Padre, e incorruptiblemente le engendró, permaneciendo ella, aún después del parto, en su virginidad indisoluble, sea condenado” (Definición del Concilio Lateranense (año 649), convocado por el papa Martín I). Denz. 255.

      Paulo IV condena a quienes digan que la beatísima Virgen “no es verdadera madre de Dios ni permaneció siempre en la integridad de la virginidad, a saber, antes del parto, EN EL PARTO y perpetuamente después del parto” (“Cum quorundam”, contra los unitarios. Año 1555). Denz. 993.

      Santo Tomás de Aquino lo explica muy bien: “..hemos demostrado suficientemente que su virginidad no sufrió menoscabo antes ni después del parto. En el acto del parto tampoco sufrió menoscabo su virginidad. En efecto: el cuerpo de Cristo que penetró en el lugar en que estaban sus discípulos sin abrir las puertas cerradas, pudo muy bien, en virtud de la misma potestad, salir del seno cerrado de su Madre. Convenía, por consiguiente, que, naciendo para restablecer en su integridad todo lo que había sido corrompido, no destruyera con su nacimiento una integridad existente”.

      2) Sobre la Transubstanciación del pan y el vino en el Cuerpo y Sangre de Cristo

      En 2002 Müller publicó el libro “La Misa, fuente de la vida cristiana” (St. Ulrich Verlag, Ausburg) en el cual habla del Santísimo Sacramento. Pero desaconseja el uso de términos “cuerpo y sangre” para los dones eucarísticos. Según Müller estos términos podrían producir “malentendidos”:

      “Cuerpo y sangre de Cristo no significan las partes físicas del hombre Jesús durante su vida o en su cuerpo glorificado”, el obispo dice: “Cuerpo y sangre significan aquí específicamente una presencia de Cristo en el signo mediato del pan y del vino”.

      La Santa Comunión expresa, según Müller, “la comunión con Jesucristo, mediante la consumación de pan y vino”.

      Él compara esto con una carta que puede significar una amistad entre dos personas: “Ante el destinatario puede, por así decir, representar e indicar el afecto del emisor”. Müller explica el pan y el vino eucarísticos como simples “signos de la presencia salvífica de Jesús”.

      Monseñor Müller “ilustra” su concepto de “transubstanciación” así:

      “La esencia del pan y del vino debe ser definida en un sentido antropológico. El carácter natural de estos dones (pan y vino) como frutos de la tierra y del trabajo humano, como productos naturales y culturales, consiste en la designación del alimento de las personas y de la comunidad humana en el signo de una comida común (…). El ser natural del pan y del vino es transformado por Dios en el sentido que este ahora demuestra y realiza la comunión salvífica”.

      En cambio la Iglesia Católica ENSEÑA:

      De acuerdo con la doctrina de la transubstanciación del Concilio dogmático de Trento sólo quedan las apariencias de pan y el vino.

      El Concilio de Trento resume así la fe católica cuando afirma: “Porque Cristo, nuestro Redentor, dijo que lo que ofrecía bajo la especie de pan era verdaderamente su Cuerpo, se ha mantenido siempre en la Iglesia esta convicción, que declara de nuevo el Santo Concilio: por la consagración del pan y del vino se opera el cambio de toda la substancia del pan en la substancia del Cuerpo de Cristo nuestro Señor y de toda la substancia del vino en su Sangre; la Iglesia católica ha llamado justa y apropiadamente a este cambio transustanciación” (DS 1642).”

      Canon I del Concilio dogmático Trento sobre la Eucaristía: “Si alguno negare, que en el santísimo sacramento de la Eucaristía se contiene verdadera, real y substancialmente el cuerpo y la sangre juntamente con el alma y divinidad de nuestro Señor Jesucristo, y por consecuencia todo Cristo; sino por el contrario dijere, que solamente está en él como en señal o en figura, o virtualmente; sea anatema”.

      3) Sobre la UNICIDAD de la verdadera Iglesia de Cristo y el ecumenismo.

      Durante un discurso en honor del obispo luterano Johannes Friedrich, el 11 de octubre de 2011, monseñor Müller presentó un texto de su eclesiología. Mons. Müller dijo en esa ocasión:

      “El Bautismo es el carácter fundamental que nos une sacramentalmente en Cristo, ante el mundo en una sola Iglesia visible. Nosotros como cristianos, católicos y protestantes, estamos por lo tanto ya unidos en aquello que llamamos la Iglesia visible. En un sentido estricto existen, por lo tanto, no muchas Iglesias, es decir una junto a la otra, más bien existen divisiones y desuniones al interior de un único pueblo y de una única casa de Dios”.

      Según Müller, la esencia del ecumenismo consiste en lo siguiente: “Nosotros definimos nuestra relación recíproca ya no sobre la base de las diferencias efectivamente existentes en la doctrina, en la vida y en la constitución de la Iglesia, sino sobre la base de cuánto tenemos en común. Este es el fundamente sobre el cual nos movemos”.

      En cambio la Iglesia Católica ENSEÑA:

      El Papa San León IX en su símbolo de la fe (Carta Congratulamur vehementer del año 1053) proclama:

      “Creo que hay UNA SOLA verdadera Iglesia, Santa, Católica y Apostólica”. (Denz 347). Su Santidad Inocencio III enseña la fe católica: “De corazón creemos y con la boca confesamos UNA SOLA IGLESIA, NO DE HEREJES, sino la Santa, Romana, Católica y Apostólica, fuera de la cual creemos nadie se salva” (Carta Eius exemplo del año 1208). Denz. 423.

      Por su parte, el Papa Bonifacio VIII señala: “Por apremio de la fe, estamos obligados a creer y mantener que hay UNA SOLA y Santa Iglesia Católica y la misma Apostólica, y nosotros firmemente la creemos y simplemente la confesamos, y fuera de ella no hay salvación ni perdón de los pecados”. (Bula Unam Sanctam del año 1302). Denz. 468.

      S.S. Pío IX condena, por medio de la Carta del Santo Oficio a los obispos de Inglaterra, el 16 de septiembre de 1846, a quienes suponen que la Iglesia de Cristo puede estar integrada o consta de diversas denominaciones junto con la Católica. Así, rechaza que la Iglesia de Cristo esté integrada “de la Iglesia Romana en parte…parte del cisma de Focio y de la herejía anglicana” (Denz. 1686).

      En tanto Pío XI en su famosísima encíclica Mortalium animos de 1928, nos advierte:

      “Así pues, los que se proclaman cristianos es imposible no crean que Cristo fundó una Iglesia, y precisamente una sola. Más, si se pregunta cuál es esa Iglesia conforme a la voluntad de su Fundador, en esto ya no convienen todos. Muchos de ellos, por ejemplo, niegan que la Iglesia de Cristo haya de ser visible, a lo menos en el sentido de que deba mostrarse como un solo cuerpo de fieles, concordes en una misma doctrina y bajo un solo magisterio y gobierno.

      “Estos tales entienden que la Iglesia visible no es más que la alianza de varias comunidades cristianas, aunque las doctrinas de cada una de ellas sean distintas.”

      Y condena a quienes sostienen que “suprimiendo y dejando a un lado las controversias y variaciones rancias de opiniones, que han dividido hasta hoy a la familia cristiana, se formule, se proponga con las doctrinas restantes una norma común de fe, con cuya profesión puedan todos no ya reconocerse, sino sentirse hermanos”. Este Papa explica claramente que “la unión de los cristianos no se puede fomentar de otro modo que procurando el retorno de los disidentes a la única y verdadera Iglesia de Cristo, de la cual un día desdichadamente se alejaron; a aquella única y verdadera Iglesia que todos ciertamente conocen y que por la voluntad de su Fundador debe permanecer siempre tal cual El mismo la fundó para la salvación de todos…Porque siendo el cuerpo místico de Cristo, esto es, la Iglesia, uno, compacto y conexo, lo mismo que su cuerpo físico, necedad es decir que el cuerpo místico puede constar de miembros divididos y separados; quien, pues, no está unido con él no es miembro suyo, ni está unido con su cabeza, que es Cristo”.

      ¿Cómo puede estar al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, como custodio de la doctrina católica, quien sigue a autores modernistas y de la “teología” de la liberación, y quien sostiene -además- los desatinos doctrinarios que hemos citado? Se discutirá si incurre sólo en errores teológicos o si son tesis heréticas, se dirá que son “pecadillos” de su época de teólogo, se le tratará de dar a sus textos todas las explicaciones doctrinarias posibles para intentar salvar su ortodoxia, se intentará justificarlo diciendo que su pensamiento no es claro o que los demás estamos incapacitados para comprenderlo porque es “muy profundo”, en fin, se dirá lo que se quiera pero sus opiniones personales teológicas no son ni repiten claramente la doctrina tradicional definida y enseñada siempre por la Iglesia. Otros opinarán que sus citas son sólo equívocas o ambiguas. Entonces debería ser la propia Congregación para la Doctrina de la Fe la que le exigiera aclararlas y expresarse de un modo unívocamente católico. ¿Pero cómo podrá ser esto siendo Mons. Müller su Prefecto?

      En el juramento contra el modernismo, San Pío X pidió a todos los clérigos y profesores jurar lo que no parece concordar con las posturas de Mons. Müller:

      “…recibo sinceramente la doctrina de la fe que los Padres ortodoxos nos han transmitido de los Apóstoles, siempre con el mismo sentido y la misma interpretación. Por esto rechazo absolutamente la suposición herética de la evolución de los dogmas, según la cual estos dogmas cambiarían de sentido para recibir uno diferente del que les ha dado la Iglesia en un principio. Igualmente, repruebo todo error que consista en sustituir el depósito divino confiado a la esposa de Cristo y a su vigilante custodia, por una ficción filosófica o una creación de la conciencia humana, la cual, formada poco a poco por el esfuerzo de los hombres, sería susceptible en el futuro de un progreso indefinido”.

      Oremos para que a tiempo sea corregida esta designación o que Dios mueva y cambie el corazón y la mente de Mons. Gerhard Ludwig Müller para que rectificando, proclame y defienda la fe sin mácula de la Iglesia Católica.

      Desearíamos que algún colaborador del Papa -como el atribuido a S.S. Pío XII- le dijese que “el día está horrible y nublado”.

      Ya hemos visto el precio que han tenido otras designaciones erradas en la Iglesia. Resulta gravísimo que el encargado de la doctrina de la fe (y de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei) en la Iglesia sea, precisamente, un modernista heterodoxo cuyas tesis deberían ser analizadas por esa misma Congregación.

      Si no es propiamente la Iglesia la queda en sus manos…las cuestiones de la fe, al parecer, sí quedarán en manos de…Müller. ¿Resulta lógico que un heterodoxo sea el juez de la fe y la ortodoxia de otros?

      [artículo completo: http://www.apocalipsismariano.com/index.php/articulos/apologetica/415-ila-iglesia-en-manos-demueller%5D
      +
      Este artículo es, como ya le he dicho, de alguien (o por lo menos él lo suscribe) que no es “lefebvrista” y que al contrario, suele hacer también alguno que otro comentario para denostar a esta sociedad católica, con argumentos muy endebles e incluso infundios, y que personalmente le he reclamado sin que haya contestado. Este personaje ha tenido que aceptar que estas opiniones del Card. Müller (¡prefecto de la Congregación para la doctrina de la Fe!) no son chismes ni invenciones, y resulta tan irónico, absurdo y triste que él sea el encargado de vigilar la ortodoxia de la Iglesia, por ello sería oportuno preguntarse: ¿el Card. Müller dice que la Fraternidad está en cisma con la verdadera Iglesia católica -a la que él mismo ha contradicho gravemente- o está en cisma con la Iglesia del Vaticano II? Preguntas como esta, por descabelladas que parezcan, son preguntas actuales y que reflejan la grave crisis de la Iglesia. Espero que, como muchos otros despistados lo hacen, no piense o de por hecho cosas que desconoce, como si la Fraternidad desconociera al Papa, es decir que sea sedevacantista, lo cual es falso, solamente le recomendaría que continuara investigando, pues veo, por los argumentos que cita, que Ud. da por hecho que la Fraternidad es cismática, lo cual es gratuito y muy pero muy dudoso a la vista de los acontecimientos de los últimos 50 años protagonizados por encumbrados hombres de la Iglesia, incluyendo papas (y prefectos para la doctrina de la Fe, como Müller).

    • Una cosa más, “Cristo será todo en todos” cuando el mundo se convierta a Jesucristo y no cuando los hombres de la Iglesia fomenten la apostasía ni cuando el mundo decrete el humanismo universal o adorando al falso mesías (de quien N.S. Jesucristo dijo que vendría en su propio nombre, no en nombre de Dios). Revise las Escrituras, es absurdo pretender una “unificación” verdaderamente cristiana cuando las Escrituras nos hablan precisamente de lo contrario (según los signos que ya vamos viendo, sin pretender establecer tiempos exactos que sólo Dios conoce), si así fuera ¿por qué San Pablo hablaría de que antes del fin primero debería venir la apostasía?, ¿por qué se meciona un pequeño resto fiel, fiel a la doctrina de siempre, al catolicismo, a la verdadera Iglesia en oposición a la generalidad?, ¿por qué habla de un personaje “sin ley” (Anticristo) que podrá de cabeza al mundo y se hará adorar? Es absurdo esperar una unificación donde no hay tierra fértil para ello, y al contrario, es tierra fértil para ese reino que impondrá el falso mesías judío, de bondades terrenas, de unificación en el dios humanidad, si Ud. espera por arte de magia, y sin fundamento en lo que profetiza la Palabra de Dios, entonces Ud. se pone en peligro, pues por simple entusiasmo “unificador” quizás no encuentre nada malo a todo eso a lo que se dirige la humanidad, y quizás no le importe mucho que allí no esté Dios, la Santísima Trinidad, N.S. Jesucristo (o sólo de palabras huecas, como ya sucede hoy). Antes de la Parusía, y tan cercanos al fin de los tiempos, como parecemos estar, es iluso y peligroso añorar “unificaciones” de cristianos, sobre todo cuando en 50 años de ecumenismo sincretista ninguna secta ha dado un paso atrás, ¡ni uno solo! ¿en qué pretende basar esa supuesta unión entonces, en la Verdad o en la mentira? (vea lo que sucede en Jerusalén, donde los judíos quieren arrebatarles la mezquita Al-Aqsa situada sobre el Monte del Templo a los musulmanes para construir su Tercer Templo y comenzar con los sacrificios de animales y a dar la bienvenida a su falso mesías -un signo de los tiempos, por cierto-, ¿acaso esto es signo de unificación y de que debemos pasar por alto las diferencias y demás perorata sentimentalista -mas no católica-?, ¿deberíamos abandonar el Sacrificio de la Misa y unirnos al sacrificio de animales?, ¡ese sí que sería el colmo de la estupidez ecuménica-sincretista!)
      +
      ¡No, por favor!, no inventemos cosas raras, no existe ninguna “teología del encuentro”, esta es la clase de tonterías, sinsentidos y malas interpretaciones que surgen debido al mal ejemplo de esas reuniones ecuménico-sincretistas. Ya le he demostrado que San Francisco está lejos de ser el “santo patrón” de esas desviaciones modernistas, Ud. no puede inventarse “teologías”, o es católico o no, y cree en lo que dice la Iglesia (toda la Iglesia de los 2 mil años, no sólo en el calamitoso CVII) o no cree. No hay más. Luego no quiere que le diga que se funda en simples sentimentalismos. El Primer Mandamiento es adorar a Dios, no al hombre, entonces deje de justificar los errores del hombre y dispóngase a hacer lo que quiere Dios (ponga en esto toda la “dulzura y amor” que quiera pero no invente cosas, ni disfrace el irenismo o la cobardía de amabilidad); y Dios, la Santísima Trinidad, quiso instituir Una Iglesia y Una religión, ¿quién es Ud. para despreciar Su Iglesia y Su religión? ¡Es algo que debe entender, no es la Iglesia del papa o de los obispos, ni la religión del papa o de los obispos, que pueden cambiar a voluntad!

  8. YO NO CONOZCO MUCHO ACERCA DE LA TRADICION, PERO LA TRAICIÓN QUE LE HAN HECHO LOS PAPAS A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO DEBERÍA HACER QUE LOS EXPULSARAN DEL CATOLICISMO. PABLO VI , JUAN XXIII, JUANPABLO II, BENEDICTOXVI Y FRANCISCO HACE MAS DE MEDIO SIGLO ESTAMOS SIN PAPA, QUE DEBEMOS HACER LOS CATÓLICOS?

    • Buena pregunta. Debemos hacer exactamente lo mismo que hicieron los primeros cristianos, los de la Edad Media y los de la era moderna, buscar la salvación del alma. Si desde algún tiempo los tiempos se ven especialmente difíciles, bien podrían indicar que la Parusía ya está cerca, si es que hoy, como dijo San Pablo a los Tesaloinicenses, ya está en marcha y en crecimiento la apostasía y el hombre de pecado o Anticristo cerca de su manifestación. Para Dios ningún enemigo será demasiado fuerte, lo que cuenta es cuanta fe, esperanza y caridad católicas (no del “cristianismo” diluido) mostremos los que nos consideramos sus fieles. Nuestro Señor Jesucristo se preguntó “¿encontraré fe?” en la tierra cuando Él regrese, no preguntó si sus enemigos iban a ser numerosos o especialmente malvados, es decir, su alusión es a los fieles, porque sus enemigos los derrotará con el simple aliento de su boca. El mensaje de la Sma. Virgen en sus apariciones siempre fue claro: reformar la vida siguiendo los Mandamientos divinos, penitencia y rezo del Rosario. En resumen, que la tibieza o hasta la traición de los hombres de la Iglesia no nos hagan perder nuestra fe católica, para que no dejemos de esperar en Dios la vida futura que trasciende esta tierra y no dejemos de obrar por amor a Él.

  9. Me parece un excelente comentario, la respuesta dada a la Señora Sandra, La solución nos la dio Fátima con el Santo Rosario, y que no se nos olvide una frase lapidaria de S. Alfonso Maria de Ligorio. “”El que reza se salva”


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