Posteado por: Alejandro Villarreal | Domingo, enero 6, 2013

Homilía: «Epifanía del Señor» por el R.P. Mario Trejo, FSSPX

Título: Homilía: «Epifanía del Señor»
Autor: R.P. Mario Trejo, FSSPX, Superior del Distrito de México y América Central
Homilía correspondiente a la Misa cantada del domingo 6 de diciembre de 2013 en el Convento de las Madres Mínimas Franciscanas del Perpetuo Socorro de María. Publicado aquí sin el permiso expreso del autor

Siguiendo el rastro luminoso de la estrella, reyes de remotas naciones acuden hacia el Niño-Dios que se muestra al mundo: ríndenle homenaje con el símbolo de sus regalos y entran con ello en la Iglesia, de la que es figura María. (Imagen: “La adoración de los Magos” de Alberto Durero)

La fiesta de la Epifanía que existía en Oriente y en ciertas Iglesias de Occidente antes de penetrar en Roma, parece haber sido en su origen una fiesta de la Natividad. El 6 de enero era para esas iglesias lo que en la Navidad para la Iglesia romana. Introducida en Roma en la segunda mitad del siglo VI, se convirtió en el complemento y como coronamiento de la de Navidad.

Epifanía quiere decir manifestación. Lo que celebra hoy la Iglesia es la manifestación del Señor al mundo entero. Después de darse a conocer a los pastores, se revela a los Magos, venidos de Oriente para adorarle. Toda la tradición cristiana ha visto en los Magos las primicias de la gentilidad; ellos preceden a todos los pueblos de la tierra, de suerte que la Epifanía es una afirmación de la salvación universal. San León lo dice magníficamente, en maitines, con palabras que hacen ver en la adoración de los Magos los comienzos de la fe cristiana, la hora en que el inmenso desfile del mundo pagano inicia su caminar para seguir la estrella que le llama e ir a su Salvador.

Éste es el sentido pleno de la magnífica profecía de Isaías que nos ofrece la liturgia, tanto en el primer nocturno de maitines como en la epístola de la misma. Y este mismo pensamiento de redención universal lo vuelve a tomar la Iglesia para aplicárselo a sí misma, al cantar en las segundas vísperas su unión con Cristo, figurada en las bodas de Caná, y el bautismo de sus hijos, anunciado por el de Jesús en las aguas del Jordán. La Epifanía era antiguamente un día subsidiario de bautismo.

La Biblia y la Liturgia de este día. Sobre Belén, lugar de la manifestación del Mesías: Miqueas V,1-4. Léase también juntos Génesis XLIX,10 y Números XXIV,17.

Sobre los presentes de los Magos: Isaías LX, de donde está sacada la epístola de hoy. Leer también Isaías LXI; LXII; LXVI,5-14. Sin olvidar el salmo LXXI, que utiliza la liturgia de este día.

Sobre los Magos, primicias de la gentilidad: Efesios II; III, donde se encuentra (II,17) un eco de Isaías LVII,14-19. A propósito de los Magos, pensar en Balaam, ese otro mago de Oriente (Números XXIII; XXIV).

Sobre la luz que brilla en las tinieblas: Isaías IX,1, citado por Mateo IV,13-16 – Lucas I,76-79 – Juan I,1-18 – efesios V,13-14 – 1Juan II,3-11. Véanse las manifestaciones divinas o teofanías del Antiguo Testamento: Génesis II; III; XVIII,1-5; XXVIII,12-15 – Éxodo III,1 a IV,17; XIX,10-25; XXIV,9-18; XXXIII,7-11, 18-23; XXXIV,5-9; XL,34-35 – Números IX,15-23 – 3Reyes XIX,1-18 – Isaías VI,1-13. Acudir también al 2º domingo de Cuaresma (Transfiguración).

Lectura de la Biblia. 1Corintios XII; XIII; XV,1-28 – 2Corintios I,1-11; II,14 a III,18. Tomado del Misal diario Latín-español

Epifanía del Señor

bibliaytradicion.wordpress.com

SOBRE la REPRODUCCIÓN del CONTENIDO de B&T: Se concede el permiso para reproducir, total o parcialmente, las traducciones originales de este blog, en otras páginas o blogs, con la condición de mencionar el origen del mismo, así como a su autor original y el nombre del traductor. El autor de B&T hace lo correspondiente al tomar material de otras páginas, sin excepción, y a pesar de no concordar totalmente con las ideas de otras webs o autores, creyendo que en esto reside un simple pero no despreciable acto de honestidad.


Categorías