Posteado por: Alejandro Villarreal | Sábado, septiembre 1, 2012

¿Celebrando el «día de la Francmasonería» en la Iglesia católica?

Título: ¿Celebrando el «día de la Francmasonería» en la Iglesia católica?
Autor: FSSPX distrito EE. UU.
Traducción: Alejandro Villlareal -ago. 2012-

Fotografías cortesía de FRATRESINUNUM. AMPLIACIÓN DISPONIBLE

Esta situación fue reportada por primera vez el 28 de agosto por el foro en internet Fratres in Unum, el «día del Masón» fue observado el 20 de agosto en la iglesia de Nossa Senhora da Conceicao (Nuestra Señora de la Concepción), en el pueblo brasileño de Belo Jardim de la diócesis de Pesqueira-Pernambuco.

Esta celebración consistió de una Misa (Novus Ordo Missae), en la cual los masones entraron en procesión a la iglesia vestidos con la indumentaria característica de la Francmasonería, distintivos, collares y mandiles, y portando las herramientas de su “oficio”, el compás, el martillo y la escuadra.

Fotografías cortesía de FRATRESINUNUM. AMPLIACIÓN DISPONIBLE

Adicionalmente al haberles dado un lugar de honor en la iglesia durante la Misa, se les permitió hablar desde el altar y presentar sus herramientas como regalos para la ocasión hacia el celebrante, Fr. Geraldo Magela de Silva. Peor aún, a estos francmasones se les dio la comunión.

Todo esto constituye una violación directa a la ley eclesiástica respecto a los francmasones, tal y como lo expuso por primera vez el Papa Clemente XII en Eminenti Apostolatus en 1738 y en la aún más famosa Humanum Genus del Papa León XIII en 1884, a la cual el entonces Card. Ratzinger, ahora el Santo Padre, reiteró junto a la aprobación del Papa Juan Pablo II en 1983:

«Por lo tanto, el juicio negativo de la Iglesia sobre las asociaciones masónicas se mantiene sin cambios ya que sus principios siempre se han considerado irreconciliables con la doctrina de la Iglesia (“earum principia semper iconciliabilia habita sunt cum Ecclesiae doctrina”) y por lo tanto se continúa prohibiendo ser miembro de ellas.Los fieles que se inscriben en asociaciones masónicas están en estado de pecado grave y no pueden recibir la Santa Comunión.» [1]

Fotografías cortesía de FRATRESINUNUM. AMPLIACIÓN DISPONIBLE

A pesar de esta clara reafirmación de la condenación de la Iglesia hacia la Francmasonería y su total incompatibilidad con la Fe católica, cuando esta escandalosa celebración fue reportada al ordinario local, el obispo José Ferreira-Salles, en lugar de condenarla rápida y firmemente, se disculpó para no emitir ningún comentario, ¡diciendo que recién había regresado de un viaje!

Uno podría pensar, y esperar, que el obispo Ferreira-Salles cumpliría, en sus afirmaciones, con la mencionada resolución de la Congregación para la Doctrina de la Fe contra la Francmasonería:

«No está en la competencia de las autoridades eclesiales locales el impartir un juicio sobre la naturaleza de las asociaciones masónicas que implicase una derogación de lo que se ha decidido arriba…»

Fotografías cortesía de FRATRESINUNUM. AMPLIACIÓN DISPONIBLE

y así se ha pospuesto cualquier reacción inmediata o alguna declaración con el fin de realizar una investigación expedita sobre este asunto. Pero el creer que sucedió esto, de alguna manera está avalado por el hecho de que las escandalosas fotografías circulan ampliamente por el Internet, las cuales el obispo podría revisar sin dificultad, y ciertamente, cualquier momento es propicio para realizar una declaración contra este acontecimiento que tan manifiesta y gravosamente ha violado la ley eclesiástica, y entonces continuar con una breve pesquisa.

Fotografías cortesía de FRATRESINUNUM. AMPLIACIÓN DISPONIBLE

Quizás esta renuencia manifiesta del obispo para realizar una rápida condenación de este escándalo y a sus organizadores no deba sorprendernos tanto, particularmente si consideramos que varios de sus colegas del espicopado brasileño han estado coludidos con francmasones desde hace varios años ya. [2]

En medio de todo este ejemplo de “apostasía silenciosa” postconciliar, recomendamos a todos ofrecer algún acto de reparación por este escándalo contra Cristo y Su esposa inmaculada, la Iglesia católica.

Notas:

[1] Quaesitum est, Declaración sobre las asociaciones masónicas, de la Congregación para la Doctrina de la Fe, del 26 de noviembre de 1983. http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_19831126_declaration-masonic_en.html

La primera condenación contra la Francmasonería dada por el Papa Clemente XII por In Eminenti (1738) fue repetida e incluso extendida por Benedicto XIV (1751), Pío VII (1821), León XII en Quo Graviora (1826), Pío VIII (1829), Gregorio XVI (1832), Pío IX en Qui Pluribus  (1846, 1849, 1864, 1865, 1869, 1873) y por supuesto el Papa León XIII en Humanum Genus (1884) y Custodi di Quella Fede (1890). Luego, el Código de Derecho Canónico de 1917 explícitamente declaró que los católicos quienes se unieran a las organizaciones masónicas incurrirían en pena de excomunión ipso facto. Es de notar que en una respuesta de fecha 17 de febrero de 1981, la Congregación para la doctrina de la Fe también reiteró el castigo del Código de 1917.

[2] E.g., como lo reportó el blog mexicano Catolicidad el 3 de mayo de 2012, respecto a dos obispos brasileños: Bernardino Machio (diócesis de Caruaru) y Luiz Demetrio Valentini (diócesis de Jales). El primero visitó una logia masónica y ofreció una misa el 23 de abril de 2012, mientras que el segundo participó en una fiesta de aniversario de la masonería en 2009. Estos reportes mencionan a sacerdotes como miembros activos de logias, ¡incluso teniendo el grado de Maestros!

Relacionado: Resumen de las Condenaciones de la Iglesia a la Francmasonería

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