Posteado por: Alejandro Villarreal | Sábado, septiembre 17, 2011

Comentarios Eleison CCXVIII (17 de septiembre de 2011): Peligro eterno

.
.

“¿Porqué nosotros seres humanos estamos aquí en la tierra?” me preguntó hace poco un viejo amigo. Por supuesto contesté “Para alabar, amar y servir a Dios, y mediante ello salvar…”  El me interrumpió -“No, esa no es la respuesta que deseo“, dijo. “Lo que quiero decir es que antes de venir a la existencia, yo no era, y yo no corría ningún peligro. Ahora que existo estoy seriamente expuesto al peligro de perder mi alma. ¿Por qué me fue dada, sin mi consentimiento, esta existencia peligrosa la cual, una vez dada, ya no puedo rechazar?

Mons. Richard Nelson Williamson, FSSPX

Expresada de esta manera, la pregunta es seria porque echa una duda sobre la bondad de Dios. Ciertamente es Dios quien da la vida a cada uno, y de ese modo nos coloca frente a la elección de la cual no nos podemos librar, entre el escarpado y estrecho camino al Cielo y la ancha y fácil ruta al Infierno (Mt. VII, 13-14). Ciertamente los enemigos de la salvación de nuestras almas, el mundo y la carne y el Diablo, son peligrosos porque el triste hecho es que la mayoría de las almas caen al Infierno al final de sus vidas en la tierra (Mt. XX, 16). ¿Entonces como puede ser justo para mi encontrarme en tal peligro sin ninguna elección de parte mía?

 La respuesta es ciertamente que si el peligro no fuere de ninguna manera por mi propia culpa, entonces verdaderamente la vida podría ser un regalo envenenado. Pero si, a menudo, el peligro es en buena medida por mi propia culpa, y si el mismísimo libre albedrío que cuando mal usado me puede hacer caer en el Infierno, también cuando bien usado me puede llevar a una eternidad de felicidad inimaginable, entonces no sólo la vida no es un regalo envenenado, sino que es la magnífica oferta de una gloriosa recompensa fuera de toda proporción en comparación con el esfuerzo relativamente liviano que me habrá costado en la tierra el haber evitado el peligro haciendo buen uso de mi libre albedrío (Is. LXIV, 4).

 Pero el interrogador podría objetar que no es culpable por la existencia de ninguno de estos tres enemigos de su salvación:–“El mundo que nos incita a la mundanalidad y a la concupiscencia de los ojos nos rodea totalmente de la cuna a la tumba, y sólo se puede escapar de él a la muerte. La debilidad de la carne va con el pecado original y se remonta a Adán y Eva ¡Ahí no estaba yo entonces! ¡El Diablo también existía mucho antes de que yo naciera, y está desenfrenado en estos tiempos modernos!

 A lo cual uno puede responder que los tres enemigos están demasiado ligados a nuestra propia culpa. En cuanto al mundo, tenemos que estar en él, pero no tenemos que ser de el mundo (Jn.XVII,14-16). Depende de nosotros o amar las cosas de este mundo o preferir antes que a ellas las cosas del Cielo ¡Cuántas oraciones en el Misal piden por la gracia de preferir las cosas del Cielo! En cuanto a la carne, cuanto más huyamos de su concupiscencia dentro de nosotros, más desaparece su aguijón, pero ¿quién de nosotros puede decir que por ninguno de sus propios pecados personales no ha reforzado la concupiscencia y el peligro en lugar de disminuirlos? Y en cuanto al Diablo, su poder para tentar está estrictamente controlado por Dios Todopoderoso y las propias Escrituras de Dios nos garantizan que Dios nos da la gracia necesaria para vencer las tentaciones que permite (I Cor. X, 13). En breve, lo que San Agustín dice del Diablo aplica también al mundo y a la carne -son como un perro encadenado que puede ladrar pero no morder a menos que uno elija acercarse demasiado.

 Así es que hay verdaderamente un grado ineludible de peligro espiritual en la vida humana, pero depende de nosotros, con la gracia de Dios, controlar ese peligro, y la recompensa está más allá de este mundo y de todo lo que pueda imaginar (I Cor.II,9).

 Kyrie Eleison.

.
.

bibliaytradicion.wordpress.com

.

.

>>BITÁCORA<<

.
.


Responses

  1. A todos los seres creados Dios nos ha sometido a una prueba, para hallar los dignos de su amor y de su obrar. Estos son los que aceptan a Cristo y su doctrina, y los que lo rechazan… la misma prueba que tuvieron los ángeles del mundo invisible.

  2. En esta vida se nos presentan muchas situaciones similares, a la objeciòn que se plantea al principio de este tema en el sentido de que el alma me fuè dad sin mi consentimiento, y sin embargo nos gustè o no, la ùnica soluciòn es resolver estas situaciones.
    Esa manera de pensar corresponde a los que no creen en Dios, o mejor dicho a los que “dicen” no creer en Dios, y cierran los ojos a la verdad evangelica, pasando por alto que desde la mas remota antiguedad, se enfrentan y luchan en el mundo dos fuerzas antagonicas, son dos condiciones de vida completamente distintas e irreductibles: una es la concepciòn materialista, irreligiosa y atea, que no se preocupa sino de esta vida terrena, y la otra es la concepciòn espiritualista, que se enfrenta a los destinos eternos, y que piensa que despues de la muerte, hay otro mundo en el mas allà.
    He aquì la gran disyuntiva formidable que tenemos planteada en este mundo, y nos guste o no nos guste no podemos ser indiferentes a este colosal problema que tenemos planteado, por el solo hecho de haber nacido “estamos ya embarcados” y por supuesto no es posible renunciar a esta tremenda aventura que por supuesto no buscamos, pero el hecho es que los que verdaderamente somo creyentes confiamos en la misericordia de Dios, y es materia de Fè, que èl, quiere que todos los hombre se salven, nos da el libre albedrio para escoger, y la Gracia suficiente para que nos salvemos, pero el hacer uso de esa Gracia gratuita que Dios nos da depende de nosotros, el que queramos o no usarla, y en ese sentido tenemos una frase lapidaria de S. Agustìn “EL QUE TE CREÒ SIN TI, NO TE PODRÀ SALVAR SIN TI”

  3. El viejo de la pregunta es un viejo igualado y malagradecido. ¡(Editado) se lleve a ese (editado) al (editado)!


Los comentarios se revisarán antes de publicarse. Procure realizar comentarios fundados en las Sagradas Escrituras, La Tradición Apostólica y/o en la historia; las leyendas negras se desecharán y los pensamientos personales son sólo eso. Los comentarios cerrarán después de 7 días de la publicación del post. Gracias.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías