Posteado por: B&T | Miércoles, septiembre 7, 2011

Carta del Rector -1998- (Mons. Williamson): «Ni sedevacantista ni liberal»

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Título: Cartas del Rector -1998- (Mons. Williamson): «Ni sedevacantista ni liberal»
Autor: S. E. Mons. Richard Nelson Williamson, FSSPX
Original en inglés: Neither Sedevacantist Nor Liberal
El texto presentado corresponde a la «Carta del Rector» de febrero de 1998
Traducción: Alejandro Villarreal -sept. 2011-. Notas añadidas. Traducido y publicado aquí sin el permiso expreso del autor

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Estimados amigos y benefactores,

Misericordiosamente, ningún sacerdote en los EE. UU. dejó la Fraternidad para unirse a la “izquierda” y re-unirse al Novus Ordo, pero inesperadamente uno de nuestros sacerdotes ordenados por nosotros hace año y medio nos abandonó para unirse a la “derecha”, en diciembre se unió a otros sedevacantistas que dejaron la Fraternidad en 1983. Como la vieja canción dice, “si la izquierda no te ha alcanzado, entonces, ¡la derecha lo hará!

Este joven sacerdote, quien parecía sólido, quizás fue sacado de balance al haber comenzado su sacerdocio en la misma casa de un ferviente carlista, quien dejó la Fraternidad muy poco tiempo antes que él. En cualquier caso, estas partidas hacia la izquierda y la derecha son ocasión de una reflexión serena, lacónica, acerca de lo que se ha hecho antes, pero en general, sobre la razón por la que la Fraternidad toma la posición que sostiene, ni liberal ni sedevacantista.

Los llamados “sedevacantistas”, son nombrados así por su creencia de que la Sede (“sedes” en latín) de Roma está vacante, y aparentemente son la línea dura que se opone a la línea blanda liberal. Los papas de los últimos 20, 30 o 40 años, ellos dicen, son demasiado liberales para haber podido ser verdaderos pontífices. Aún así, el problema general y profundo de los liberales y sedevacantistas es el mismo, aunque ninguno de ellos se moleste en admitirlo: ambos olvidan la forma en que Nuestro Señor puede permitir a los hombres de su Iglesia portarse mal sin dejar de ser Su iglesia.

Esto es debido a que la Iglesia católica, como su Fundador, es verdaderamente humana y verdaderamente divina. Cuando Dios se encarnó, o tomó carne, entonces el Hijo de Dios, verdadero Dios, también se hizo verdadero hombre, así que en Jesucristo siempre están presentes la naturaleza divina y la humana, pero debe tenerse en cuenta que no deben ser confundidas, ya que mientras el elemento divino es infalible, tanto en Nuestro Señor como en su Iglesia, por el contrario, el elemento humano está libre de pecado en Nuestro Señor, pero es falible en su Iglesia.

Entonces, si se hacen borrosos el elemento divino y el elemento humano en la Iglesia, la misma confusión puede aplicarse en los dos casos [sedevacantista y liberal]. Ya sea que se confunda el elemento humano en el divino, acreditando a lo simplemente humano con la divina infalibilidad, se sostendrá que los hombres de la Iglesia están en lo correcto, no importa qué digan, y, si se sigue ciegamente a los papas liberales, se caerá en el liberalismo. O se podría confundir lo divino en lo humano, en cuyo caso se desacreditará a la Iglesia impoluta, esposa de Cristo, debido a las faltas de los falibles hombres de la Iglesia, se arriesgarán a repudiar a la esposa y a ponerse fuera de la Iglesia, como muchos católicos lo hicieron al convertirse en protestantes en el tiempo de Lutero, y como lo han hecho muchos sedevacantistas en nuestro tiempo. Por el contrario, los católicos deben mantener un balance, sin acreditar a lo mero humano con cualidades divinas, como en el Liberalismo, ni desacreditar lo divino como algo humano, como en el Sedevacantismo.

Por supuesto, cuando los hombres de la Iglesia en serio se portan mal, puede ser difícil todavía creer que la Iglesia sea divina, pero recordemos a Nuestro Señor. ¿Quién de nosotros, pudiendo estar presente en el momento original del Camino a la Cruz, podría no haber experimentado dificultad en creer que este hombre burlado, exhausto y lleno de sangre, era Dios? Así que es entendible que si los católicos, observando a los neomodernistas en la Roma de hoy, quienes realizan tal burla de la fe y la moral, difícilmente puedan creer que los papas son verdaderos. Sin embargo, así como la desfiguración del Hombre de los Dolores en Su pasión, no demostraba que no era Dios, así todas las distorsiones del presente en la Iglesia no demuestran necesariamente que los papas no son verdaderos.

¿Esto significa que no importa cuán grave sea el mal comportamiento en Roma para demostrar lo anterior? No. Algún día, quizás pronto, la Sede de Roma podría estar vacante. Ha habido muchos falsos pontífices, o anti papas, en la historia de la Iglesia. De nuevo, para nuestro tiempo, o los tiempos que no están muy lejos, Nuestra Señora nos ha advertido en La Salette, que Roma se convertirá en la sede del Anticristo. Es muy posible que con la muerte de Juan Pablo II, la Sede de Roma esté vacante o que suba un antipapa por algún tiempo, así que el sedevacantismo podría volverse verdadero y ya no produciría los frutos amargos con que se los ha relacionado en los años recientes. Pero es suficiente por el momento, “demos a cada día el mal que merece”. Aquí y ahora los argumentos a favor del sedevacantismo son menos convincentes que los que están en su contra. ¿De qué manera nuestro antiguo colega sostiene su caso?

Nota de B&T: Recuérdese que esta carta de Mons. Williamson la escribió en febrero de 1998, siete años antes de la muerte del Papa Juan Pablo II; recuérdese también que en este tiempo de la muerte del pontífice (2005) durante el Cónclave se manejó la posibilidad de que el Card. Carlo María Martini fuese elegido Papa, y quien es un conocido y abierto liberal al que no le hubiera temblado la mano para derruir lo que aún queda de Iglesia. Podríamos decir que la predicción de Mons. Williamson fue acertada, pero gracias a Dios no se cumplió, todavía.

De las 19 razones que él da, por las que “en consciencia” ha dejado a la Fraternidad, diez son concernientes a la Iglesia en general y nueve conciernen a la Fraternidad de San Pío X en particular. De las diez concernientes a la Iglesia, 8 arguyen a la infalibilidad de la Iglesia (y que ningún católico niega) y a la invalidez de la Nueva Iglesia, del Vaticano II y de Juan Pablo II, ya que estas tres son falibles. Los otros dos argumentos hablan acerca de que Juan Pablo II en particular no puede ser Papa.

Pero la historia de la Iglesia confirma cuánta falibilidad puede tolerar Dios dentro de Su Iglesia: el grueso de la Iglesia en herejía (Arrianismo), un “Concilio Ladrón” (en Éfeso), y papas vacilando al borde de la herejía formal (Liberio, Honorio). ¡La Madre Iglesia lo ha visto todo! Sin embargo, incluso las grandes deserciones de los hombres de la Iglesia no son incompatibles con la indefectibilidad divina de la Iglesia. Así, Nuestro Señor dice que Su Iglesia, en el fin del mundo, por un lado estará todavía ahí (Mt. XXVIII, 20), y por otro lado estará tan reducida en su tamaño que casi no existirá: «Pero el Hijo del hombre, cuando vuelva, ¿hallará por ventura la fe sobre la tierra?» (Lc. XVIII, 8).

Nota de B&T: “Concilio ladrón” o “latrocinio de Éfeso” fue un término utilizado por el Papa León I hacia el segundo Concilio de Éfeso de AD 449. Dado que los requerimientos del Papa León no fueron tomados en cuenta, éste declaró el concilio como nulo y lo definió como un latrocinium. Este concilio es reconocido por la Iglesia Ortodoxa.

Esta profecía misteriosa es esencial para un correcto entendimiento del don divino de infalibilidad en la Iglesia, o indefectibilidad en la enseñanza. No significa que la mayoría en la Iglesia, algún Concilio o el Papa nunca caerán en el error, sino que por garantía de Dios (infalibilidad general ordinaria), el verdadero y constante Depósito de la Fe siempre será enseñado por la Iglesia, de una manera asequible a las almas de buena voluntad, hasta el fin del mundo, mientras que si el Papa, como Papa, alguna vez impone una enseñanza definitiva de fe o moral sobre toda la Iglesia (infalibilidad particular derivada), Dios lo protegerá especialmente en ese momento para evitar que enseñe un error.

Lo que ha falsificado y exagerado la infalibilidad en la mente de muchos católicos en los pasado 120 años, ha sido la fuerte disciplina de la Iglesia sobre la definición de infalibilidad, de 1870 hasta 1960’s, y la sucesión de relativamente buenos papas (en doctrina y moral), desde Pío IX hasta Pío XII. En cierta manera, los católicos tenían algo demasiado bueno, y esta es la razón por la que cuando Juan XXIII y el Vaticano II comenzaron a errar en serio, la mayoría de los católicos fueron sorprendidos con la “guardia abajo”. Ya sea que aceptaran el error de sus errados líderes y se volvieran liberales, o repudiaran a los equivocados líderes y dejaran la Iglesia, o se volvieran sedevacantistas, de una forma u otra perdieron su balance católico.

El Arzobispo Lefebvre, por el contrario, ni aceptó el error, ni repudió a los líderes que erraron, contrariando a éstos últimos, ellos se habrían complacido en su posible abandono de la Iglesia, y en vano trataron de declararlo fuera de la misma en 1988. Pero el camino del Arzobispo fue el camino de la sabiduría. Él siempre solía decir que el creer que estos papas no eran verdaderos pontífices, significaba crear problemas más grandes que la solución. Si la Iglesia y el Papa ya no están en Roma, ¿dónde están? Si en los últimos 30 o 40 años no ha habido papas válidamente elegidos, tampoco habrán designaciones de cardenales, ¿de dónde saldrá otro Papa? Esta es la razón por la que los sedevacantistas, en los últimos 20 años [dicho en 1998], han estado creando una serie de “Papas de cochera”, ¡las “Misas de cochera” son necesarias!, pero “Papas de cochera”, ¡no gracias!

En cuanto a los nueve argumentos de nuestro ex colega, en contra de la Fraternidad, en su mayoría se reducen a lo mismo, al [falso dilema de] “una u otra cosa”, a lo que la Fraternidad responde con un “ambas cosas”. Imagínese a un hijo devoto junto a la cama de su madre, gravemente afectada por una enfermedad contagiosa, nuestro ex colega le diría, “pon en orden tu mente, ya sea que permanezcas a su lado porque la amas [y te contagias], o te retiras porque te puede contagiar, pero no puedes escoger algo intermedio”. A lo cual la Fraternidad replicaría, “nuestra mente está en orden, debemos permanecer cerca a la Iglesia, que es nuestra Madre, y permanecer suficientemente lejos para no contagiarnos de la enfermedad y así incapacitarnos para ayudarle, así que aquí estamos, en una situación contradictoria, pero sin contradecirnos a nosotros mismos”.

Porque de hecho, ni los sedevacantistas ni al Fraternidad son responsables de la situación contradictoria del Vicario de la Verdad, inmerso en el error, pero la diferencia estriba en que, mientras los sedevacantistas (y liberales) hacen “corto circuito” frente a esta contradicción, la Fraternidad la supera. Las simplificaciones siempre serán sencillas pero no siempre serán verdaderas. Sin embargo, siempre apelarán a las almas cansadas de complicaciones, especialmente si la simplificación implica también un cargo emocional.

De hecho, los 19 argumentos de nuestro nuevo sedevacantista bien pudieran estar siguiendo sus emociones, en lugar de que las emociones sigan a los argumentos. En cualquier caso, el resultado final siempre es el mismo, una vez más, como con los liberales, la resistencia y la enemistad hacia la Fraternidad. Recemos por nuestro ex colega.

Dos consolaciones menores para esta deserción. Si el nos ha abandonado por la dirección opuesta al Carlismo, entonces la Fraternidad podría estar haciendo algo bien. Como G. K. Chesterton dijo una vez: «Si soy atacado por ambos lados, ¡entonces no puedo estar del todo mal!» Y segunda, esta ex colega es el primer sacerdote estadounidense en casi diez años que ha desertado de la Fraternidad, ya sea a la izquierda o la derecha, después de haber realizado los seis años completos del Seminario en Winona y/o Ridgefield. Aún tenemos mucho por qué estar agradecidos.

Gracias a Uds., en todo caso, nuestros benefactores, por sus oraciones y su apoyo al Seminario. Como un perspicaz lector recientemente nos dijo en una carta, la sola existencia de un Seminario como ese, en el mundo de hoy, es un constante milagro.

Con los mejores deseos y bendiciones,

Sinceramente suyo en Cristo,

+ Obispo Richard Williamson.

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Traducción de Alejandro Villarreal de bibliaytradicion.wordpress.com

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>>BITÁCORA<<

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SOBRE la REPRODUCCIÓN del CONTENIDO de B&T: Se concede el permiso para reproducir, total o parcialmente, las traducciones originales de este blog, en otras páginas o blogs, con la condición de mencionar el origen del mismo, así como a su autor original y el nombre del traductor. El autor de B&T hace lo correspondiente al tomar material de otras páginas, sin excepción, y a pesar de no concordar totalmente con las ideas de otras webs o autores, creyendo que en esto reside un simple pero no despreciable acto de honestidad.

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Responses

  1. Es mas que evidente, para cualquier Católico que se haya molestado en conocer la historia de la Iglesia, que situaciones adversas como la actual, ya se han conocido, la mas grave fué la producida por Arrio, pues un dia,la Iglesia la era Católica, y al dia siguiente amaneció Arriana, solo hay que ver que a S. Atanasio, lo excumulgo un sinodo de 60 Obispos, el Papa Liberio vacilando entre la verdad y el error, En la reforma, Lutero hizo temblar a la Iglesia, y en la contrareforma, hecha en el concilio de Trento que fué la autentica reforma salió ganando la Iglesia con la evangelización de America, si la Iglesia Católica, no fuera de origen divino, jamás hubiera salido triunfante S. Atanasio.
    La situación actual, desde luego es mucho peor, que las 2 crisis que mencioné anteriormente, porque como bien dice M. Williamson, el CVII, nos sorprendió a todos, pues de principio nadie aceptaba creer lo que estaba pasando, y por eso la respuesta fué debil y a veces vacilante, y de ahí se agarran los sedevacantistas más radicales, para atacar a M. Lefebvre, e inclusive alguno de estos locos trasnochados, que a mi parecer sufren un delirio tremens, lo acusan se ser un cripto-judio al servicio de la Roma modernista, cuyo ofício consistió en formar una falsa oposición, para dividir a los autenticos católicos, y ese es el caso se los Sres. Alberto Gonzalez, y Logan, quienes son los, autores-fundadores que se escudan bajo el membrete del nuevo blog forocatolico, que de Católico no tiene nada, ya que por sus frutos, lo que demuestran en realidad ser, unos “autenticos sedevacantistas”
    Entre este grupo, se encuentra, el tristemente celebre Wulfrano, quien tiene la consigna, y se ve a leguas, de torpedear este blog, de Bibliaytradición. estas personas pasan por alto, de que si hoy en dia, existe un grupo de oposión organizada antimodernista, se llama FRATERNIDAD SACERDOTAL SAN PIO X, y tan así, que ha sido tomado en cuenta por la Roma Modernista, quien a mi modo de ver trata de quebrarlo, lo que me viene a la memoria, aquella famosa frase del Quijote.¡ Ladran los perros Sancho. luego estamos caminando!. Otro grupo organizado, muy combativo y con bastante fuerza lo conforma, el grupo http://www.fatima.org, de los padres Kramer y Gruner, pero el pretender afirmar que la fsspx está al servicio de la sinagoga, como lo afirman estos Zelotes, lo veo como un pecado contra el espiritu santo, lo cual me recuerda la respuesta de NS. Jesucristo, cuando los fariseos lo acusaron, de que sus poderes provenian de Satanas.

  2. [editado]
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    Don Wulfrano: Y se confirma lo dicho por Mons. Williamson, sedevacantistas y liberales comparten filias y fobias. Atte. Alejandro V.


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