Posteado por: Alejandro Villarreal | Lunes, septiembre 5, 2011

Carta del Rector -1990- (Mons. Williamson): «El Sedevacantismo explicado» (i) y (ii)

.
.

Título: Cartas del Rector -1990- (Mons. Williamson): «El Sedevacantismo explicado» (i) y (ii)
Autor: S. E. Mons. Richard Nelson Williamson, FSSPX
Original en inglés: i. Sedevacantism Explained & ii. Sedevacantism II
El texto presentado corresponde a la «Carta del Rector» de marzo y junio de 1990 respectivamente
Traducción: Alejandro Villarreal -sept. 2011-. Traducido y publicado aquí sin el permiso expreso del autor

.
.

El Sedevacantismo explicado (marzo de 1990)

Estimados amigos y benefactores,

Un interesante libro ya está disponible para los católicos de habla inglesa, gracias a nuestros amigos quienes publican mensualmente la revista “Catholic” en Australia.

El libro se titula Peter, Lovest Thou Me? (Pedro, ¿me amas?), y fue escrito en francés hace dos años por un seminarista de Econe, el P. Daniel le Roux. El subtítulo es John Paul II, Pope of Tradition or Pope of Revolution? (Juan Pablo II, ¿Papa de la Tradición o Papa de la Revolución?) Este libro se propone contestar a esta pregunta, basándose en literalmente cientos de citas textuales de Juan Pablo II, de discursos y escritos, agrupados y conectados entre sí para captar la línea de pensamiento que subyace en éstos.

Ahora, a cualquiera de estas citas o incluso el discurso completo tomado en sí mismo, podría un católico devoto otorgarle una interpretación benigna, ya que una de las dos caras del liberalismo es el catolicismo, y así, a sus palabras frecuentemente puede dársele un sentido católico. Pero, cuando las citas se ponen una al lado de otra, como se hizo en este libro, emerge un patrón coherente, y cuando este patrón es confirmado por una serie de fotografías de este hombre actuando conforme a ese patrón de pensamiento, entonces, algo emerge con asoladora claridad: este hombre no tiene una mentalidad católica.

Por supuesto, el P. le Roux no es el primer escritor que ha notado esto, pero el pudo haber sido el primero en haber presentado la evidencia de esa forma tan devastadora. Esta es la razón por la que un amigo me escribió recientemente para decirme: «Aunque el libro es excelente, temo que pueda llevar a darle crédito a la creencia facciosa de que “El Papa no es Papa”, si descuidamos la defensa de la posición de la Fraternidad.»

La posición de la Fraternidad a la cual nuestro amigo se refiere es que, a pesar de muchos dichos y hechos heréticos de los Papas Pablo VI y Juan Pablo II en particular, no obstante la Fraternidad sostiene que han sido y son Papas, a menos y hasta que surja una prueba clara de lo contrario. Por otro lado, aquellos quienes consideran que estas herejías los han descalificado para ser Papas, son los “sedevacantistas”, una palabra tomada de la expresión latina “sedes vacans”, que significa que la Sede Apostólica está vacante.

La Fraternidad de San Pío X desde el principio ha rechazado el Sedevacantismo y continúa haciéndolo. Se les ha dicho a los (fieles) católicos que si encuentran a algún sacerdote que sostenga esta posición, no está en línea con la Fraternidad, y de hecho, muchos sacerdotes de la Fraternidad la han dejado o han sido forzados a dejarla por su agresivo sedevacantismo.

Así como la Fraternidad, muchos católicos de la Tradición (o tradicionalistas) instintivamente rechazan el Sedevacantismo. Sus argumentos podrían ser sencillos pero no son falsos: ¿Cómo podría la Iglesia Católica, diseñada por Nuestro Señor como una estructura visible, sobrevivir tanto tiempo sin una cabeza visible? Por ejemplo, si los Papas desde 1958 o 1963 han sido inválidos, ¿cómo podrían haber designado cardenales válidos?, y, si sólo existen pocos cardenales válidos ¿cómo podría elegirse otro Papa válido en el futuro? Aparentemente, son dificultades insalvables para la sobrevivencia de la estructura y de la Iglesia misma. De nuevo, si no existe Papa, ¿quién consagrará Rusia al Corazón Inmaculado? Esto debe hacerse, dijo Nuestro Señor en 1931, pero aún no se ha realizado. Uno podría pensar también que es sólo por la divina promesa a Pedro que el liberalismo de los Papas recientes no ha derrumbado por completo a la Iglesia, como cuando el “demócrata” Pablo VI desactivó la colegialidad con su famosa nota, agregada a “Lumen Gentium”, o cuando buscó liberar la anticoncepción, finalmente la condenó con su “Humanae Vitae”. No debe olvidarse que estos Papas son todavía suficientemente católicos como para ser odiados por los ultra-liberales. Aún así, buenos católicos caen dentro del sedevacantismo, muchos, debido a un falso dilema. Ellos dicen: si él es Papa debe ser obedecido; si él no necesita ser obedecido entonces no puede ser Papa. El error aquí es un error sobre la obediencia. La verdad es que la obediencia absoluta en todo no es debida a ningún superior, sino sólo a Dios. Tengo el derecho a “desobedecer” al Papa cuando me da una orden ilegal, pero eso no me da derecho a desobedecer sus órdenes legítimas.

Otros caen en el sedevacantismo porque temen que el sostener que esos Papas liberales son Papas verdaderos es algo así como minimizar el daño que estos Papas le están haciendo a la Iglesia, así como algunos temen que el decir que la Misa del Novus Ordo puede ser válida, es afirmar que es inocua (generalizando). Pero la verdad es todo lo contrario: decir que la Misa del Novus Ordo puede ser válida es decir que su veneno debe evitarse totalmente entre los católicos, que es lo adecuado para evitar tanto daño; de manera similar, el decir que estos Papas liberales son todavía Papas es explicar precisamente la forma en que ellos utilizan su poder para dañar a la Iglesia. El Arzobispo Lefebvre decía que no hay nada peor que un liberal sentado en la Sede de Pedro.

Sin embargo, lo que más atrapa a los católicos en el sedevacantismo es un argumento de apariencia lógica. Primer paso: los recientes ocupantes de la Sede de Pedro son herejes, es decir, dicen y hacen herejías. Segundo paso: Aquel quien promueve herejías, es hereje. Tercer paso: Todo hereje es apartado del Cuerpo Místico de Cristo o la Iglesia. Cuarto paso: Quien sea que haya sido apartado del Cuerpo no es posible que pueda ser la cabeza. Conclusión: Estos Papas “promotores de herejías” no pueden ser ya Papas. Sobre este argumento pueden decirse muchas cosas, pero no tengo suficiente espacio para hacerlo aquí, así que retomaremos la cuestión el siguiente mes o en algún momento en el futuro. Mientras tanto, seré breve.

El primer paso del argumento es incontestable. El gran valor del libro del P. le Roux es que cuadra ante nosotros la evidencia. ¡Ay de los pobres católicos quienes piensan que no existe problema alguno con la Fe católica y en lo que los Papas recientes dicen y hacen!, tales católicos están perdiendo el control de su Fe.

Es en el segundo y tercer paso donde reside la mayor debilidad. Es verdad que cualquiera que promueva herejías es al menos un hereje material, es decir, alguien que habla o actúa en contra de la verdad católica sin darse cuenta de ello o sin tener la intención de hacerlo; pero no es hereje formal, es decir, quien conscientemente y de forma pertinaz niega lo que sabe que es verdad católica revelada. Sin embargo, para apartar la herejía del Cuerpo Místico, o excomulgarla, se debe ser al menos hereje formal. De lo anterior se sigue, que de ninguna manera todo el que promueve herejías debe ser excomulgado. Así, tanto Pablo VI y Juan Pablo II bien podrían promover herejías, pero esto no es suficiente para apartarlos de la Iglesia.

Este no es el único eslabón débil de la cadena fundamental de los sedevacantistas, quienes argumentan comprometiéndose a sí mismos y buscan comprometer a otros. Por ejemplo, por las palabras de Cristo a Pedro, “pero yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca; y tu, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos” (Lc. XXII, 32), en la Iglesia hay grandes teólogos que incluso cuestionan la posibilidad de que el Papa caiga en herejía formal, sin considerar siquiera el hecho, y por supuesto el libro del P. le Roux debe ser leído teniendo siempre estas palabras de Nuestro Señor en la mente. ¡Pero lean el libro! […]

Que el tiempo de Pasión nos recuerde que la forma en que Nuestro Señor superó el mal fue por medio del bien, ¡y que la Pascua sea sobrenaturalmente feliz como la primavera lo es naturalmente!

Sinceramente suyo en Nuestro Señor Jesucristo,

+ Obispo Richard Williamson.

http://www.bibliaytradicion.wordpress.com

El Sedevacantismo II (junio de 1990)

Estimados amigos y benefactores,

Hace tres meses escribí en esta carta que podría volver a retomar la cuestión del sedevacantismo, desde entonces, una dama me escribió para desalentarme a hacerlo, debido a que suscitaría preguntas innecesarias y dolorosas en la mente de muchas personas, y que sería más leal al Santo Padre si sencillamente pidiese oraciones por él, me dijo ella.

Sin embargo, el problema planteado por los Papas recientes ya está suficientemente en la mente de muchos católicos, y también es doloroso atestiguar la variedad, más o menos descabellada, en las explicaciones a las que se recurren: el Papa “intoxicado”, el Papa prisionero o el Papa títere, el Papa de la KGB, el Papa francmasón, etc. Nótese que cada una de estas explicaciones, vistas desde determinado ángulo, tiene algo de verdad, por ejemplo: estos Papas parecen estar intoxicados con sus sueños utópicos, y están impregnados de ideales masónicos. No obstante, estas explicaciones no dejan en paz a la mentalidad católica debido a que producen más dudas que respuestas.

Entonces hay dos razones que harán que esta carta sea más larga de lo normal y seguramente constituirán la verdadera solución: la principal razón es dar, en general, una explicación que satisfaga lo más posible el misterio de estos ocupantes de la Santa Sede con sus acciones tan dañinas contra la Iglesia, y esta explicación no es desleal con el Santo Padre, sino al contrario, con lealtad, con la esperanza de ayudar a las mentes católicas para estar en paz en medio de la presente tormenta y para estar del lado del Papa sin caer en sus errores; la razón accesoria (o secundaria) es resolver en particular el principal argumento u objeción de los sedevacantistas.

Comencemos recordando este argumento: “Los Papas recientes dicen y hacen herejías (por las cuales cualquier obispo católico habría ganado su excomunión instantánea hace 50 años). Ahora los herejes están fuera de la Iglesia. Por lo tanto estos Papas ni siquiera son miembros de la Iglesia, ya ni decir verdaderos Papas”. Recuérdese también brevemente la solución dada hace tres meses: un católico quien dice y hace herejías es un hereje material, o tiene en él toda la materialidad de un hereje, pero de esta materialidad no se sigue la formación de la herejía formal, como si estuviera excluido de la Iglesia, sino hasta que sea “pertinaz” (Código antiguo, c. 1325 c2), es decir, que sea totalmente consciente de estar negando un dogma católico revelado.

La cuestión que deseamos abordar aquí y ahora es: cómo tantos líderes inteligentes y capaces de la Iglesia, aparentemente de buena voluntad y a pesar de haber sido instruidos antes del Vaticano II, pueden todavía pasar por alto su desprecio a la eterna verdad católica. En una palabra, la respuesta es liberalismo.

Procediendo desde la manía por la libertad y la negación de la realidad, el liberalismo es, en su última forma, un deterioro de la mente, mediante el cual la mente se vuelve capaz de pensar, decir y hacer cosas totalmente contradictorias. Comenzando desde el nominalismo y el protestantismo, se ha construido a través de los siglos este deterioro intelectual, este menoscabo de la mente logró su más grande victoria con Satanás al perpetrar en la Iglesia, hace 100 años, el modernismo. El Papa Pío X hizo lo mejor que pudo para extirparla, pero creció de nuevo y ahora sus sucesores están destruyendo la iglesia, ¡mientras están convencidos de que la salvan! Consideremos el caso de Juan Pablo II.

Sus datos biográficos referidos, por ejemplo, en el libro Pedro, ¿me amas?, muestran que Karol Wojtyla nació en 1920 y que fue uno más de una larga lista de católicos quienes buscaron entender o comprometerse con un mundo que, en la medida en que “está puesto en maldad” (1Jn. V, 19) es la medida en que siempre se opondrá a la Iglesia. Tales católicos son especialmente numerosos en nuestra generación, ya que la Iglesia cumplirá casi 500 años de haber estado luchando contra la Gran Apostasía construida a través del Protestantismo, el Liberalismo y el Comunismo especialmente; ha sido una batalla fatigosa y aparentemente ha sido en vano, ya que la Apostasía parece ir ganado. Así que cuando el Demonio hace ver al mundo de forma razonable y atractiva, la tentación de hacer tratos con los dos [demonio y mundo] puede ser abrumadora.

Sin embargo, si uno hubiese sido como el polaco Karol Wojtyla, nacido en un país y cultura inmersa con los beneficios de la Madre Iglesia, no habría surgido la cuestión de simplemente abandonarla. Por el contrario, uno cree en la Iglesia, incluso cree profundamente en la bondad de sus acciones, y de aquí que uno crea más profundamente en toda esta mezcolanza del mundo y la Iglesia, una combinación de todo lo admirable del mundo moderno con todo lo admirable de la Madre Iglesia, y ya que uno está profundamente convencido de que ambos son admirables, entonces no pueden ser irreconciliables, por el contrario, todo lo que se necesita es una nueva síntesis de los dos, una síntesis que todos estaban esperando.

¡Ay!, los últimos cinco siglos están llenos de la destrucción de esta síntesis, por la sencilla razón de que en nuestra época, la esencia de lo que es moderno, tan moderno, es la independencia de Dios, diametralmente opuesta a la dependencia católica a Dios. Por lo tanto, todas estas síntesis colapsan, como los intentos de mezclar el agua con el aceite. No obstante, mientras el hombre se separe de la guía maternal de la Iglesia, y sean seducidos por el mundo, tales esfuerzos continuarán. Así desde el tiempo en que el joven intelectual Karol Wojtyla se unió al clero como seminarista, a sus tempranos 20 años, el intentaba integrar una filosofía que mezclara lo católico con el pensamiento moderno, el tomismo con el existencialismo y el personalismo.

Aquí debemos hacer una pausa por un momento para explicar lo que queremos decir con “filosofía”, en la mente de los hombres. Hablando de forma general, lo que en la actualidad pasa por filosofía es un sinsentido consumado que la [verdadera] filosofía desacredita totalmente, y así, las personas creen que toda la filosofía es un sinsentido. Pero si uno toma la filosofía de un hombre como la estructura mental de su comprensión de la realidad, entonces, obviamente, cada hombre tiene alguna “filosofía”, y esta “filosofía” es el centro de su modo de pensar y de vivir.

Ahora, la filosofía en este sentido real (comprensión de la realidad), es natural en todos los hombres para subordinar su mente a la realidad exterior. Si observo un árbol afuera, a través de la ventana, no estoy pretendiendo ver un árbol. Esto es sentido común, magníficamente protegido, y desarrollado profundamente por los pensadores católicos, especialmente por Santo Tomás, cuya filosofía, el tomismo, es la favorita de la Iglesia, y de quien toma su nombre. Sin embargo, al hombre moderno no le gusta subordinarse a nada. Con el Protestantismo comenzó a liberarse de Jesucristo y de Dios, pero todavía tenía que liberar su mente de la última dominación externa, de cualquier realidad impuesta por sí mismo sobre su mente. De aquí surge la filosofía moderna, en la cual la realidad ya no es lo que es, sino lo que se siente o lo que se desea, por lo tanto se realiza la última declaración de independencia: Declaro, a partir de ahora, que soy independiente de cualquier realidad que no me guste. Esta es la última liberación filosófica, o liberalismo.

Ahora, podría objetarse que tal separación de la realidad es demencial. Es correcto. La filosofía moderna es vesánica (demente) en su ideología. Pero no es cínica, ¡al menos no de primera intención! Mientras que la demencia clínica es involuntaria y quien la sufre no la escoge como su realidad, el filósofo moderno es voluntaria y selectivamente demente, por decirlo de alguna manera, él fácilmente acepta que una taza de café es café verdadero, ya que si sintiese que es veneno, ¡se sentiría más sediento! Así que todas las realidades que lo rodean, las acepta fácilmente como reales en tanto sirvan a su propósito, pero cuidadosamente niega que sea real lo que menoscabe sus propios derechos, independencia o dignidad. Así, el se ha hecho el amo de su realidad, y la realidad ya no lo gobierna. De lo cual, lógicamente se concluye la locura, ya que cada hombre es su propia realidad, como le conviene.

No es difícil ver cómo tal filosofía desquicia completamente la Fe católica. Por Fe entendemos el conjunto de verdades sobrenaturales en perfecta sincronización con todas las verdades naturales, y son presentadas en nuestra mente de la misma manera que las verdades naturales, desde el exterior de la mente. Ahora, podría negarme a someter a mi mente a considerar a Jesucristo como Dios, así como puedo negarme a someter a mi mente a ver o no ver algún árbol por la ventana, pero el católico sabe incluso que si alguien, incluyéndose él mismo, lo niega, Jesús seguirá siendo Dios, de la misma manera que por el sentido común se sabe incluso que si el emperador de todos los hombres niega el árbol, aún seguirá habiendo un árbol fuera de la ventana. Las cosas sobrenaturales y naturales existen independientemente de nuestras mentes.

Pero imagínese que estas verdades sobrenaturales se presentan ante el tribunal de la mente de un católico liberal, cuya estructura mental, o filosofía, es moderna: “Existe un infierno eterno”, ahora, ¿cómo me siento al respecto? ¡Definitivamente no! ¿Cómo podría Dios ser tan cruel, etc.? Y así se cae en la herejía, que en griego significa escoger, y con la filosofía moderna de sentir la verdad, se elije o escoge lo que en la “Fe” católica es verdad para uno mismo, y lo que no lo es. Además, “Jesucristo es Dios”, ¿cómo me hace sentir?, ¿sí?, entonces es verdad, pero, ¿si no lo sienten?, ¿no?, entonces para ti no es verdad. De lo cual, lógicamente, se sigue la demencia del ecumenismo, donde cada hombre tiene su religión, como le conviene, y cualquier religión es buena en la consideración del hombre.

La Fe católica es, por supuesto, devastada con tal mentalidad. Sin embargo, la devastación va mucho más lejos que el sólo negar ciertas verdades dogmáticas. Cuando un protestante niega ciertas verdades católicas, admite que está, incluso, orgulloso de hacerlo, él se coloca fuera de la Iglesia católica, y si él ataca a la Fe católica, sólo lo hará desde el exterior. Por el contrario, los católicos liberales de filosofía moderna, o modernistas, lógicamente no admiten que hayan verdades católicas a las que estén negando, así que no admiten que están fuera de la Iglesia, en su lugar, están convencidos de que están haciendo mejoras católicas y que esa es su misión desde el interior de la Iglesia, a la que no han dejado, “mejorarán” el resto de la iglesia.

No es de asombrarse entonces que el Papa San Pío X denunciara el modernismo a comienzos del siglo XX, él lo hizo en los términos más contundentes posibles, ¿qué podría ser más mortal para la Iglesia que tener, por dentro, tales enemigos engañosos y auto engañosos, como el modernismo?

¡Ay!, pero esa pregunta tiene respuesta: ¡más mortal aún es el modernismo renovado o neomodernismo de 1960’s! Ya que, por supuesto, cuando los modernistas originales de 1900’s, colocados bajo el mazo del Papa, junto con su sistema, ellos no “sintieron” que la condenación fuese en serio, sin embargo tal condenación les había dificultado su “mejora” a la Iglesia, ellos se retiraron a las sombras para esperar mejores tiempos, cuando el imperativo de ser moderno fuese suficientemente elevado como para que los católicos en general simpatizaran con su “mejoramiento” de la Fe.

Efectivamente, ese tiempo llegó, en los años sesenta del siglo pasado. El papa Juan XXIII lanzó el Segundo Concilio Vaticano con la determinación de “actualizar” a la Iglesia, Pablo VI, profundo creyente del mundo moderno, activó a los neomodernistas, en la versión de los años sesenta del siglo pasado, para ganar el control virtual de toda la Iglesia. Sin embargo, existe una diferencia primordial con los modernistas (originales) de 1900´s; mientras que los modernistas de 1907 tenían al Papa totalmente en su contra, los neomodernistas ahora tenían al Papa en gran parte de su lado, así como a todo el mundo moderno, dentro y fuera de la Iglesia. Así, mientras un modernista, después de la condenación de Pío X, no podía tener una buena conciencia, al menos en público, ¡los neomodernistas después del Vaticano II sólo en privado podían tener mala conciencia! La locura colectiva en la Iglesia ahora les reforzaba sus errores. Por supuesto, el Señor Dios no dejaría que la Verdad fuese silenciada, pero ¿cómo podrían dos obispos ser tomados en serio, en contra de de mil?

Así, en el tiempo en que Karol Wojtyla emerge en el Segundo Cónclave de 1978 como su elección y es proclamado Papa de la Iglesia Universal, él ya encuentra a los neomodernistas firmemente establecidos en los rangos superiores de la Iglesia. Y así ¿qué podría conocer él de catolicismo si no es esta versión “mejorada” por la cual él mismo se esforzó tanto, con convicción, en la promoción del Vaticano II?, la cual fue compartida con él  por todos los espíritus maestros de la elección [recuérdese su significado griego] del Concilio, y que prevaleció durante éste y después de éste, y que es aceptada virtualmente en la actualidad por todos los católicos, excepto una minoría numéricamente insignificante (nosotros).

En cuyo caso, a partir de 1978, ¿a quién encontraría él como obstáculo para su “catolicismo”? Nadie sobre él lo podría hacer con potestad, ya que ahora él era la suprema autoridad (aunque sin tiara). Tampoco había alguien junto a él o debajo de él que protestara y objetara su pensamiento herético, porque su predecesor, Pablo VI, deliberadamente intimidó y aplastó cualquier oposición en la Iglesia hacia su catolicismo “mejorado”. Entonces, ¿quién o qué permanece diciéndole que su pensamiento no es católico? Sólo un puñado de universalmente desacreditados y dispersos “seguidores de Lefebvre” (nosotros). Mientras que el grupo más numeroso de “conservadores” católicos con su apoyo, y otro grupo igualmente numeroso de radicales con su alboroto, ¡le hacían pensar que su posición no era liberal, sino completamente católica!

En todo caso, ¿cómo podía él saber, por ejemplo, que su ecumenismo estaba despreciando el dogma católico? Es necesaria una mente en descomposición para creer que eso es católico, pero esa mentalidad en descomposición está en él y alrededor de él, así que uno bien podría creer que básicamente él no se daba cuenta de cómo estaba debilitando por completo el dogma católico. Pero así como un hombre, sin saberlo, puede decir algo que no es cierto, y no se le considera propiamente mentiroso, así un hombre que no se da cuenta que desprecia el dogma católico no es propiamente (formalmente) un hereje. Así que Juan Pablo II bien pudo haber estado destruyendo a la Iglesia con su ecumenismo, pero sólo hasta que despertara de su sueño liberal y se diera cuenta de lo que hacía, el podría haber corregido. Por lo tanto, el principal argumento sedevacantista cae por los suelos.

Pero el problema que está crucificando a la Iglesia continúa, asumiendo que esta mentalidad en descomposición está tan esparcida entre la jerarquía católica, que Satanás haya alcanzado las cumbres de la Iglesia, ¿cuál es la salida?, ¿cómo puede terminarse con esto?

Humanamente, la situación es irremediable. El hombre ha cavado una fosa de la que ya no puede salir por sí mismo. Cuando él lo admita y ruegue a Dios por su ayuda salvadora, Dios intervendrá y lo salvará de su locura. Así para la Iglesia católica, no hay duda que esa salvación vendrá a través del Papa. «Satanás ha solicitado el poder cribaros como trigo; pero yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca; y tu, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos» (Lc. XXII, 31-32).

Cuando Pedro huyó del Jardín de Getsemaní y entonces negó tres veces a su Maestro, su fe falló masivamente, pero no falló totalmente, él se convirtió y edificó la Iglesia de su Maestro. La fe de Juan Pablo II, podría uno argüir, ha fallado masivamente, pero no totalmente, él, o su sucesor, se convertirán, y en ese momento el Papa necesitará de un sistema que lo apoye para reconstruir la Iglesia por medio de la verdadera Fe. En ese momento, cuando él se convierta, se manifestará toda una coalición multicolor de ovejas dispersas, muchos tradicionalistas, algunos devotos de Fátima, algunos anti abortistas , algunos sedevacantistas, algunos católicos del Novus Ordo, algunos papistas, etc., se reunirán en torno a él, y muchos quienes fueron últimos serán primeros y quienes fueron primeros serán últimos, pero el núcleo de este sistema de apoyo deberán ser los tradicionalistas, quienes con todos sus defectos, nunca han traicionado a la verdadera Misa y al verdadero sacerdocio, los cuales son el uranio en el reactor de la Iglesia, y a los cuales la Iglesia no ha podido volver. Por lo tanto, nuestra función en el Cuerpo Místico de Cristo es no ceder ni una jota en el título de la Tradición católica, hasta que el resto de la Iglesia retorne a reclamarlo, y para cumplir esta sagrada misión debemos, como Nuestro Señor dijo a Pedro en el mismo Jardín, en la misma hora de Satanás y el poder de las tinieblas, velad y orad: “Cada día recen el rosario por los obispos y los sacerdotes”, especialmente por el Obispo de Roma. Señora, tiene toda la razón: lectores, recen por nuestro pobre Papa.

[…]

Sean valientes. La tormenta sigue arreciando, ¡pero producirá marineros de primera para el Cielo!

Con todos los buenos deseos y bendiciones. Sinceramente suyo en Nuestro Señor Jesucristo,

+ Obispo Richard Williamson.

.
.

Traducción de Alejandro Villarreal de bibliaytradicion.wordpress.com

.

.

>>BITÁCORA<<

.

.

SOBRE la REPRODUCCIÓN del CONTENIDO de B&T: Se concede el permiso para reproducir, total o parcialmente, las traducciones originales de este blog, en otras páginas o blogs, con la condición de mencionar el origen del mismo, así como a su autor original y el nombre del traductor. El autor de B&T hace lo correspondiente al tomar material de otras páginas, sin excepción, y a pesar de no concordar totalmente con las ideas de otras webs o autores, creyendo que en esto reside un simple pero no despreciable acto de honestidad.

.
.


Responses

  1. Me parece perfecta la explicación que da M. Williamson sobre el sede-vacantismo, a lo que yo llamaria la antitesis del modernismo imperante, pues tienen al igual que las altas esferas clericales modernistas una mentalidad en descomposición, en pocas palabras estos dos polos opuestos creen poseer la verdad absoluta, y como bien dice M. Williamson, humanamente posible la situación es irremediable, pues efectivamente el hombre ha cavado una fosa de la que no puede salir, busca soluciones humanas, olvidandose de la oración que todo lo puede, no le cabe en su cabeza, que Dios dentro de este desgarriate pueda suscitar un Papa santo, que ponga las cosas en orden , no pueden creer que pueda surgir un milagro como sucedió con la conversión de San Pablo, no creen en Fátima, y por lo mismo no aceptan que en un momento dado, todos los autenticos católicos que hoy estamos dispersados, ese santo Papa, que por cierto está profetizado logrará que nos unamos todos, la base es no ceder un apice en la tradición católica, pero ante todo rezar diariamente el santo Rosario, pues tambien está profetizado que al final Rusia será consagrada y el sagrado coraz´´on de Maria triunfará

  2. [editado]
    +
    Argumentos don Wulfrano, argumentos… Atte. A. Villarreal

  3. Creo que Dios permite se den ciertas circunstancias en la Iglesia catolica, para que puedan cumplirse las profecias, pues, si El no hubiese permitido que surgieran Papas que de una manera u otra cayesen en el error involuntario, como se va a cumplir la profecia de Fatima de Cardenal contra Cardenal, Obispo contra Obispo y que El Papa tendra que salir huyendo por la presion tan fuerte, y vendra aquel hombre de iniquidad, y tomara la silla, por no haber estado atentos a no dejar entrar a los lobos, ahora debe ser purificada la Iglesia y es lo que esta sucediendo, el mundo esta siendo purificado y solo quedara el pequeno resto que sea obediente a la Virgen que nos recuerda lo que debemos hacer para salvarnos, mandamientos, sacramentos, confesion, rosario, lectura de la Palabra de Dios. Rezar mucho por nuestro Papa y jerarquia para que Dios a traves de su Santisima Madre tenga misericordia y los convierta y se salven junto a su rebano.

  4. [editado]
    +
    Seguro que convence a muchos con eso… Atte. A. V.

  5. Efectivamente Wulfrano, lo escrito por mi, y potenciado por Maricruz termina por convencer a los autenticos estudiosos Católicos Tradicionalistas, Solamente los necios y fanaticos recalcitrantes, que se niegan a creer en las Profecias de Fátima y de S. Francisco, se iran derechitos al Infierno

    • @ Andy. Williamson es UNA CUM [editado].

      @ Maricruz. Pues yo no veo a [editado] huyendo a ninguna parte,

      @ Andy. Las Profecías privadas están sujetas al texto bíblico. En este caso al Apocalipsis.

      • ¡Ay! don Wulfrano, Ud. ya se hizo protestante sin siquiera notarlo… (y sin demostrar nada tampoco)

  6. Estimado Alejandro. La que se hizo Protestante fue la Iglesia Ex Católica Conciliar. Su misa es luterana y sus sacramentos son anglicanos. Veamos.

    a) La Nueva Misa de Pablo VI es una Misa Protestante inválida.
    b) Las palabras de la consagración de la Nueva Misa de Pablo VI (1969) son las mismas palabras de Martín Lutero.
    c) El ceremonial de consagración episcopal y sacerdotal de Pablo VI (1968) es un ritual anglicano inválido.
    d) En todo caso, la Nueva Iglesia que se llama a sí misma católica, en realidad es una Iglesia Protestante Anglicana.

  7. En cuanto a demostrar… todo está demostrado en mis libros.

  8. “pero no es hereje formal, es decir, quien conscientemente y de forma pertinaz niega lo que sabe que es verdad católica revelada.”

    ¿cómo se sabe que los papas posconciliares no negaron conscientemente y de forma pertinaz aquello que sabían es verdad católica revelada?

    ¿cómo se sabe que los papas posconciliares negaron conscientemente y de forma pertinaz aquello que sabían es verdad católica revelada?

    Lo que quiero decir con esto es que ni el sedevacantismo ni la posición de la fraternidad pueden afirmar con certeza, y no solo con creencia, que no hay, o que hay, un Papa, teniendo en cuenta que ninguno de los dos puede probar que hay o no hay, herejía formal, fuera de las suposiciones claro está.
    Aunque en verdad resulta más fácil creer que los Papas posconciliares sabían lo que estaban haciendo, es decir, es dificil creer que no han negado conscientemente;digo… no eran (ni el actual lo es) ningunos iletrados ¿no?

    • No se sabe, ni lo uno, ni lo otro, de ahí la dificultad y de ahí la necesidad de la extrema precaución, además existen dichos y acciones contradictorias que no apuntan a una dirección específica. El punto no es emitir juicios, el punto es claro: resistir la heterodoxia y guardar la Tradición. Por lo anterior y porque el sedevacantismo actúa como si supiese esta intencionalidad, es que es un exceso. Ante la duda, abstenerse.
      +
      Nadie habla o apela a una falta de preparación en estos hombres. En mi personal opinión, creo que no existen respuestas simples a esto, existe una mezcla de muchísimos factores: el engaño del mundo, la labor de los verdaderos infiltrados, al manejo chantajista-emocional que se hace del humanismo, como dice Mons. Williamson, a la batalla muy larga que se venía librando con el mundo protestante, a que hoy más que nunca el mundo es más seductor, que en primer lugar, como católicos hemos cedido ante las comodidades del mundo moderno: televisión, ambiciones mundanas (casas, coches), a la mentalidad anticonceptiva, etc. No por nada San Pío X decía que el modernismo era la síntesis de todas las herejías, de pronto se nos abrieron frentes por todos lados, y de esto no se salvan ni siquiera los hombres de la Iglesia.

      • “No se sabe, ni lo uno, ni lo otro, de ahí la dificultad y de ahí la necesidad de la extrema precaución…” es cierto Alejandro, pero ¿cómo se logra declarar herejía formal para cualquier persona teniendo en cuenta que no se puede conocer la intensión del supuesto hereje formal? digo, la única que queda es una confesión explícita de su intensionalidad, lo cual no sé si alguna vez ha sucedido. Digo, porque no sé puede conocer la intensión la herejía formal quedaría como una simple suposición para cualquier persona, a menos que el hereje cofiese, si es así la misma realidad de la herejía formal podría ser cuestionada, aduciendo que como no se puede probar fuera de una confesión, es solo un planteamiento teórico que no supera el ámbito de la razón discursiva.
        Y ¿no es más fácil decir que al árbol se lo conoce por sus frutos?, digo, a menos que Dios revele a alguien el corazón del otro, e inclusive así, puesto que se podría solo creerle a quien Dios le muestre, y habría que probar que tal revelación es cierta, es imposible fuera de una confesión, probar la herejía formal de cualquiera. Como dije más arriba, de esta forma la herejía formal es más una realidad mental que otra cosa. Disculpa pero trato de entender mejor.

        • En el caso del Papa es algo todavía más difícil, ya que no existe autoridad competente que pueda declararlo. No es imposible en cualquier otro caso, pero refiriéndose al pontífice debe uno irse con pies de plomo y atenerse a las disposiciones de ley. Pero, ¿un Papa heterodoxo es un castigo para la Iglesia o algo azaroso? El considerar la herejía de un pontífice no es la solución y no lo digo en el sentido de no reconocer lo que hoy está sucediendo, sino en el sentido de que dentro de la solución real y viable tan sólo es uno de los primeros pasos. Una vez reconocida la herejía, ¿qué sigue?, pues la solución sedevacantista es tan diversa como las propias posiciones de esta corriente, donde hemos visto, como dice Mons. Williamson, desde los “Papas de cochera”, hasta la constante muestra de desafío y rechazo generalizado y muchas veces injusto a los hombres de la Iglesia actuales y que no es claro cómo ayuda esto a la Iglesia. ¿Acaso la solución implica caer en la herejía del Conciliarismo?, ¿implica un golpe de estado?, ¿implica que los liberales se queden cruzados de brazos? Creo que la solución sedevacantista dista mucho de haber reflexionado sobre la solución real y viable (sin caer en las profundas desesperanzas que acostumbra) y sobre sus implicaciones reales. La solución real es la solución del Cielo, ¿acaso no ha sido este el mensaje de la Virgen María durante más de cien años? Podemos considerar la herejía o los errores de los hombres de la Iglesia, pero sólo si eso significa que vamos a actuar en consecuencia del modo católico y no del modo golpista, ¿tenemos los hombres de la Iglesia que merecemos?, ¿quién tiene el poder de cambiar eso?, si seguimos la lógica católica, sólo Dios, pero debemos cooperar para que ellos suceda, tal y como en la obtención de la gracia. Desafortunadamente en el Sedevacantismo ha sucedido como en el Protestantismo donde siguen ciegamente la opinión de sus pastores como si fuese dogma de fe, creo que se debería comenzar con darle su debido lugar a esas opiniones.

        • “En el caso del Papa es algo todavía más difícil, ya que no existe autoridad competente que pueda declararlo.”

          ¡Ahora me queda claro!

  9. `”Materialiter-Formaliter” (“Tesis de Cassiciacum”): los Pontífices postconciliares son solo materialmente pontífices, ocupan “materialmente” la Sede Apostólica, pero no formalmente dada su condición de herejes, no son Papas “formales” pues no sostienen ni propagan la Fe católica íntegramente.´

    ¿Qué opinaís de esto?

  10. @ Ahmad. En [editado: no se acepta propaganda sedevacantista] lee las 101 Herejías de Wojtyla, las 101 Herejías de [editado]-Tauber y las 202 Herejías del Concilio Vaticano II.

    • Se demuestra también que no existe universalidad en el sedevacantismo: línea dura vs. Cassiciacum

  11. @ Ahmad. Los Zombis son humanos materialmente pero no formalmente.

  12. @ Precisamente. También los Papas conciliares son ficticios.


Los comentarios se revisarán antes de publicarse. Procure realizar comentarios fundados en las Sagradas Escrituras, La Tradición Apostólica y/o en la historia; las leyendas negras se desecharán y los pensamientos personales son sólo eso. Los comentarios cerrarán después de 7 días de la publicación del post. Gracias.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías