Posteado por: Alejandro Villarreal | Domingo, octubre 5, 2008

¿Pueden las Palabras Curar el Cáncer?

Por Ellen J. Langer

(Psych Today).- A los 56 años, mi madre falleció de cáncer de seno, al menos, eso es lo que el mundo de la medicina nos dijo, todavía no estoy segura de ello. Antes de que ella falleciera, su cáncer había pasado a una etapa de remisión (disminución), su muerte sucedió ya hace varias décadas y todavía no se lo que quisieron decir con “remisión.” Si dos personas van a practicarse una revisión médica para comprobar si tienen cáncer, una nunca lo ha tenido mientras que la otra está en remisión, sin embargo los resultados de las pruebas son parecidos, psicológicamente, “remisión” tiene una connotación muy diferente a “curar”.

El lenguaje tiene la interesante propiedad de poder incrementar o disminuir nuestras percepciones de control, diferentes palabras pueden dirigir nuestros pensamientos acerca de una sola situación de muy diversas maneras.

Considérese la forma en que enfrentamos el cáncer, si alguien tiene cáncer y éste desaparece, decimos que está en remisión, la implicación es que el mismo cáncer puede volver a producirse, ¿está en remisión o ha sido realmente curado?

Ahora, contrastemos el cáncer con el resfriado, cada resfirado que padecemos es considerado como uno diferente cada vez que nos da, cada vez que vencemos un resfriado, nos persuadimos de que podremos vencer al siguiente, mientras que existen algunas similaridades entre los diferentes resfriados que hemos tenido en el transcurso de nuestras vidas, también existen muchas diferencias entre un resfriado y otro, ¿quién decide a que diferencias y similaridades nos enfrentamos en los resfriados? La mayoría de nosotros no somos conscientes a la idea de que hay alguna elección involucrada, simplemente nos conducimos pensando que podemos sobreponernos al resfriado y que cada uno es diferente al anterior. La evidencia psicológica para esto es que nuestro resfriado anterior nos abandonó en algún momento, fuimos exitosos al vencerlo.

Con respecto al cáncer, sin embargo, estar en “remisión” significa que estamos esperando a que “eso” vuelva, y si “eso” vuelve, esta recurrencia es vista como el mismo cáncer, psicológicamente, esto nos puede llevar a sentirnos vencidos. Por cada resfriado nuevo que vencemos, implícitamente pensamos, “lo he vencido antes, lo puedo vencer nuevamente”, sin embargo, si el cáncer se manifiesta de nueva cuenta, pensamos “‘eso’ está ganándome, no soy mas fuerte que ‘eso'” Seguramente que el cáncer será en algunas formas similar al que se padeció antes de la nueva manifestación, pero será diferente en algunas otras formas. Nuestro lenguaje nos conduce a ver las similaridades en el cáncer, mientras que en un resfriado común observamos las diferencias.

Desde la muerte de mi madre, he sido un poco ambivalente acerca del mundo médico, sólo acudiría a un médico en caso de una enfermedad seria, pero en general, pienso que el poder de la psicología sobre la salud esta subestimada. la literatura psicológica ahora está repleta de ejemplos de las consecuencias psicológicas de rendirse, es más probable que la gente muera más pronto después de la muerte del cónyuge de muchos años, o de morir después de celebraciones y no antes de éstas, por ejemplo. Incluso si alguien no está persuadido por los datos experimentales, como yo misma lo estoy, es claro que el darse por vencido afecta la salud física de las personas y los imposibilita para desear sobrevivir. ¿Porqué tomar medicamentos o hacer ejercicio si de cualquier manera es probable que muera pronto? ¿Fue el cáncer el que mató a mi madre o el lenguaje que usamos para describirlo y que la llevó a rendirse?

Traducción: A. Villarreal de B. y T.

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