Posteado por: B&T | Jueves, septiembre 18, 2008

Cardenal: Algunos No Están Satisfechos Incluso Después del Decreto Sobre La Misa Tridentina del Papa

Por Cindy Wooden

ROMA (CNS).- En lugar de estar agradecidos, algunas personas han reaccionado realizando más demandas, ante el permiso extensivo para la celebración de la Misa Tridentina, dijo el Cardenal Darío Castrillón Hoyos.

El Cardenal, presidente de la Comisión Pontificia “Ecclesia Dei”, habló el 16 de septiembre en una conferencia sobre el primer aniversario de “Summorum Pontificum”, el documento por el cual el Papa Benedicto XVI amplió el camino para el rito Tridentino que se usaba antes del Concilio Vaticano II.

El Cardenal Castrillón, cuya comisión trabaja con las comunidades que usan el rito antiguo, dijo que su oficina continúa recibiendo cartas demandando que el rito Tridentino no sólo sea usado una vez a la semana, sino en las Misas de toda la semana, y que tales Misas estén disponibles no sólo en la iglesia de una población, sino en todas las iglesias.

Dijo que incluso recibió una carta en donde se le solicitaba que la Basílica de Santa María la Mayor en Roma estuviese dedicada sólo a la celebración de la Misa con rito Tridentino.

Tales personas, dijo, son “increíblemente insaciables.”

“Ellos no saben el daño que están provocando”, dijo el Cardenal Castrillón, cuando el Vaticano no acepta sus demandas inmediatamente, “ellos se dirigen a Internet” y publican ahí sus quejas.

El cardenal y los oficiales de la comisión han estado diciendo por más de un año, que está preparando detalladas instrucciones a las preguntas de cómo implementar el documento papal, el cual dice que la Misa en el nuevo Misal romano, introducido en 1970, permanece como la forma ordinaria para la adoración católica.

A las preguntas sobre la situación de dichas instrucciones detalladas, el Cardenal Castrillón dijo que su oficina ha completado su trabajo y ha proporcionado el borrador al papa, quien tomará la decisión final acerca de su publicación.

Como respuesta al deseo de los católicos que quieren la Misa Tridentina con más frecuencia y que sea más asequible, el documento del papa del 2007 fue visto como un gran paso hacia la reconciliación con los seguidores del finado Arzobispo francés, Marcel Lefebvre, quien fue excomulgado cuando ordenó a cuatro obispos en contra del deseo expreso del Papa Juan Pablo II.

Pero el proceso de reconciliación se interrumpio cuando el pasado junio, el Obispo Bernard Fellay, superior de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X y uno de los cuatro obispos ordenados por el Arzobispo Lefebvre, rechazaron sujetarse a las cuatro condiciones propuestas por el Cardenal Castrillón para agilizar este proceso de reconciliación.

“La Eucaristía no debería convertirse nunca en un punto de contraste y de separación”, dijo el Cardenal Castrillón en la conferencia del 16 de septiembre, “¿qué es más importante, el misterio de Dios contenido en el pan o el lenguaje e el cual celebramos el misterio?”

El cardenal dijo que la Misa, en cualquier lenguaje que sea celebrada, debe ser un servicio motivado por el amor y “nunca por la espada” usada contra otros cristianos.

En el hacer más fácil para los sacerdotes celebrar la antigua liturgia y para los fieles asistir a ésta, dijo, “el vicario de Cristo no sólo ejercitó su tarea de gobernante, sino su tarea de santificar” al pueblo de Dios.

“Cuando estamos frente a la mayor expresión de amor hacia la humanidad, la Eucaristía, ¿quién puede contender?,” preguntó el Cardenal Castrillón.

Traducción: A. Villarreal de B. y T.

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