Posteado por: Alejandro Villarreal | Domingo, septiembre 14, 2008

Los Siete Dolores de la Santísima Vírgen

15 de septiembre.

La fiesta de los Siete Dolores de la Santísima Vírgen nació de la piedad cristiana, que gusta asociar a María a la Pasión de su Hijo. En el siglo XI eran ya sus dolores objeto de la devoción privada. En el XVI, apareció la emocionante secuencia Stabat mater, que una tradición, discutida, atribuye a Jacopone de Todi. Celebrada con gran solemnidad por los servitas en el siglo XVII, la fiesta de los Dolores de la Santísima Vírgen fue extendida por Pío VII a toda la Iglesia, en 1814, para recordar los sufrimientos que acababa de soportar ésta en la persona de su jefe, primeramente desterrado y cautivo, pero liberado despúes gracias a la protección de la Vírgen. En 1912 la fijo Pío X el 15 de septiembre, octava de la Natividad.

Al mismo tiempo que los sufrimientos de María, hace resaltar la liturgia su valiente amor, que la movió a tomar parte tan íntima en la obra de nuestra redención. Ella es verdaderamente la que, como Judit ante la desolación de su pueblo, nada se ha perdonado para salvarnos de la ruina. Al ofrecer su Hijo por nosotros, se ha convertido en unuestra madre y nosotros en hijos suyos.

Extraído del Misal diario.


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