Posteado por: B&T | Sábado, septiembre 6, 2008

Michigan: Lo antiguo es nuevo. La iglesia en Cedar ofrece Misa Latina semanal

Por Gretchen Murray
Traverse City Record-Eagle
30 agosto de 2008
http://www.record-eagle.com

De nuevo, todo lo antiguo es actual, eso es particularmente cierto para los Católicos Romanos que una vez más pueden atender la Misa en su forma latina original.
La decisión del año pasado del Papa Benedicto XVI para restituir la Misa Tridentina del siglo XVI se ha desarrollado como una oportunidad para venerar en la Dócesis de Gaylord y que la ha ofrecido desde el 11 de mayo. Se celebra una Misa Latina el domingo de cada semana a las 12:15 en el santuario del Santo Rosario en Cedar (Michigan.)

La Misa Latina que la Iglesia Católica refiere como una forma extraordinaria de la Misa, retrotrae la majestad y familiaridad de una modalidad más formal de adoración que sólo fue experimentada por aquellas personas suficientemente longevas para haberla atendido antes de 1962, ese fue el año en que el Concilio Vaticano II hizo un llamado para revisar los ritos y amoldarlos a las circunstancias y necesidades de los tiempos modernos; la Misa Latina también ofrece una nueva experiencia para los católicos más jóvenes y curiosos de aprender más acerca de las raices de su religión, mientras que provee un excelente ejemplo de autenticidad de los ritos formales en donde las generaciones más maduras se sienten cómodos.

“La diferencia entre los ritos extraordinario y ordinario de la Misa, es que el ordinario significa que se celebra en lengua vernacular, es decir en la lengua oficial de cada país”, dijo Fr Duane Wachowiak, director de la administración para la adoración y la formación litúrgica de la Diócesis de Gaylord.

El Vaticano II requirió cambios adicionales en la forma “ordinaria” de la Misa, además de la traducción misma al idioma de cada país.

Mientras que el latín debía ser el lenguaje de adoración aún cuando la forma ordinaria de la Misa era la normal, otros cambios se realizaron a los procedimientos tradicionales, como el cambio de lugar del altar. Uno de las diferencias significativas en la forma ordinaria de la Misa incluye el requisito de que el sacerdote oficie frente a la feligresía. En la Misa Tridentina, los sacerdotes celebran frente al altar, que está colocado junto a la pared trasera del santuario, en lugar del centro, de tal manera que los sacerdotes en la Misa tradicional luzcan como los guías de la congregación que lo sigue durante las oraciones. Otras diferencias incluyen el rol de los auxiliares o servidores del altar y las oraciones que se recitan. En la forma extraordinaria, los devotos reciben la comunión arrodillados ante el altar.

Wachowiak dice que desde que la Misa latina fue restituida, los sacerdotes que la conducen deben estar certificados, “la Misa que el Papa Benedicto XVI autorizó, en latín, es la misma Misa que se celebraba en 1962, el último año que fue dicha la Misa en latín, en ese tiempo, los sacerdotes eran expertos en el latín, pero desde los 60’s, el latín no se requirió más en los seminarios, Lo fundamental es que la Misa no sólo debe recitarse literalmente, sino que debe ser entendido lo que se dice”

Actualmente, Fr Donald Libby es el único sacerdote en la diócesis con esas calificaciones, “un sacerdote vino de Chicago para instruir a Fr Libby”, dijo Wachowiak.

Fr Libby dijo que en estas Misas hay un promedio de asistencia de entre 150 y 200 personas semanalmente, “estamos recibiendo muy buena respuesta y la concurrencia continuamente se incrementa.”

El servicio de adoración ha estado atrayendo a participantes diversos.

“Creo que es confortante para las personas más longevas que recuerdan aún el rezo de la Misa en latín y la añoraron por mucho tiempo, parte de la congregación es gente que tiene curiosidad de ver como es, la gente más joven está interesada en aprender una forma diferente de reverencia al Señor y la ceremonia de esa liturgia”, dijo Wachowiak.

Bill Becker y su esposa Mary son miembros del santuario de la Inmaculada Concepción en la ciudad de Traverse (Chicago), pero han sido atraídos por la Misa Latina en Santo Rosario, no sólo por su belleza espiritual, sino por la música que se interpreta durante ésta, un coro integrado sólo por varones ha estado estudiando y representando Cantos Gregorianos en latín para el servicio, el templo mezcla los cantos con las respuestas corales en latín, junto con la congregación.

Becker dijo que las Misas Latinas semanales han fortalecido su fe, él creció aprendiendo la fe católica, pero no mucho.

Un viaje al santuario de Medjugorje en 1995 lo atrajo de nuevo al catolicismo, de vuelta por Roma aprendió más sobre la Iglesia, regresó y empezó a aprender todavía más, “me volví un entusiasta de la fe”, dijo.

Por el año 2000 el interés de Becker hacia el latín se incrementó, Mary ya lo puede leer, “Fr Libby vino y quiso empezar con la Misa en Latín, y eso armonizó con nosotros”, dijo Becker.

También dijo que la edad promedio de los que atienden la Misa en Latín en Santo Rosario es aproximadamente de 35 años, “muchos se sienten atraídos por el significado de las palabras”, Mary carga un misal con el texto latino en un lado de la página y su traducción paralela en el otro lado, “a algunos les gusta escuchar los cantos, es algo nuevo que nunca habían escuchado.”

Becker relata que muchas mujeres se presentan a Misa usando sombreros o mantillas de encaje, como evocación de la formalidad de otra época, aunque Libby dice que no es un requisito.

“Cuando salgo, me siento bien, me vigoriza, me hace recordar algunas cosas de hace mucho tiempo”, dijo Becker.

Wachowiak dijo que lo principal es recordar que la Misa Latina no separa a los Católicos Romanos, “todos somos católicos, en conjunto”, dijo él, “no estamos provocando una subdivisión, todos somos hermanos y hermanas en Cristo, y aún somos una Iglesia”

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