Posteado por: Alejandro Villarreal | Lunes, septiembre 1, 2008

Aborto en México: La revancha de Moctezuma

Los demonios del sacrificio humano han renacido en México.

Por el Rev. Thomas J. Euteneuer
Presidente de Vida Humana Internacional
http://www.lifesitenews.com

FRONT ROYAL, Virginia, 29 de agosto de 2008 (hli.org). Algunos de los asesinatos llevados a cabo por criminales mexicanos afamados pueden quedar como juegos de niños al compararse con la resolución que la Suprema Corte mexicana tomó sobre el aborto.

Como una evocación de la decisión de la Suprema Corte de los Estados Unidos en 1973, ocho de once magistrados de la Suprema Corte de justicia mexicana legalizaron el aborto el 27 de agosto y se perpetuaron en los anales de la historia como unos de los asesinos más pésimos de la historia del país. Otorgaron a México la vergonzosa fama de ser el primer país en Latinoamérica que legaliza el aborto bajo pedido, y de hecho, es probable un efecto dominó se desate a favor de la legalización del aborto en los países de Latinoamérica, ellos serán los responsables por la muerte de inocentes en todo en continente.

Los criminales aparentemente no congenian con la lógica y convenciones populares, ya que en un sondeo reciente en la sociedad mexicana indicó que el 65% de las personas estaban totalmente en contra de la legalización del aborto en el país, la Suprema Corte simplemente los ignoró, que es otra forma de decir que la democracia es esencialmente insignificante en México. Y a pesar de las palabras específicas en la Constitución mexicana que ennumera el derecho a la vida “desde el momento de la fertilización”, algo que la Constitución de los Estados Unidos sólo puede soñar, los ocho dioses iluminados de la legalidad sentados en sus suaves sillones simplemente nulificaron y abolieron ese derecho, que es otra forma de decir que la ley es también insignificante en México.

Estos ocho magistrados ahora, arbitraria e inhumanamente, han desatado una plaga mortal que destruirá a las familias mexicanas, al ya vapuleado índice de fertilidad y degradará la moral de la juventud mexicana. Los obispos mexicanos dijeron correctamente en sus apariciones televisivas que, previo a esta decisión asesina , cuando una sociedad abre el debate al aborto, lo que hacen en realidad es, en efecto, debatir sobre el futuro de la nación” Por supuesto, y no sólo el futuro de México, sino de todo el mundo hispano parlante.

Siempre he ligado el negocio del aborto a las acciones satánicas de los sacrificios de niños que siempre ha tratado de asomar su horrorosa cabeza a través de los siglos desde los tiempos bíblicos. El aborto es una industria demoniaca, y cada sociedad que le abre sus puertas al asesinato de sus niños, se posesiona paulatinamene de esos demonios sedientos de sangre inocente que nunca se saciarán.

México fue una vez el hogar de los diabólicos aztecas, cuya religión practicaba el sacrificio humano, hasta que Hernán Cortés y sus tropas derrotaron al Emperador Moctezuma en el siglo XVI y de esta manera preparar el camino para la evangelización católica, en la tierra de Nuestra Señora de Guadalupe. Así, los demonios no viven en el tiempo, ellos viven en los pecados del corazón humano y nuevamente se les ha otorgado un renacimiento en México.

No tengo duda que la reciente manifestación e inmensa popularidad de la llamada “Santa Muerte”, práctica ocultista en México, cuyo símbolo es un equeleto que convencionalmente representaba la muerte, ha presagiado la aparición del demonio del sacrificio humano una vez más, este antiguo demonio que alguna vez dominó a la sociedad mexicana sólo se sirvió de algunos sirvientes de la Suprema Corte de Justicia para ritualizar el sacrificio humano una vez más, esta vez, en la forma del aborto bajo pedido. Y ellos ya han comenzado a reconstruir las nuevas pirámides paganas de México, en los hospitales e industrias del aborto, en donde los sacrificios de sangre comenzaron a ofrecerse nuevamente.

A la vista de esta derrota catastrófica para la vida, sólo puedo repetir la punzante reprensión del Señor a los vestidos de negro, que en Sus díasfueron responsables de  la muerte del Único Inocente: Desgracias a los ocho servidores de la revancha abortista de Moctezuma, sus almas están en peligro de una muerte mayor que aquella que han impuesto a aquellos niños inocentes. Debemos orar por su salvación eterna.

Y debo agregar: Desgracias a todos los que permanecen en silencio mientras este demonio satisface su ansia de sangre inocente de niños en el mundo.

Traducción: A. Villarreal de B. y T.

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